El día previo a los Oscar según los mortales

El supervisor de los choferes, una maquilladora, la encargada de los presentadores y un nominado cuentan qué deben hacer

Stephanie Merry / The Washington Post

Norm Kinard es el propietario de Highland Parking and Transportation, la empresa encargada del transporte de estrellas a la ceremonia de los premios Oscar. Su jornada de trabajo para ese día clave comienza cerca de la medianoche del sábado y no termina hasta la mañana del lunes siguiente a la fiesta. La noche anterior a la ceremonia se asegura de que todos los estacionamientos cercanos al lugar sean vaciados y preparados para un congestionamiento vehicular y de que el equipamiento esté en su lugar. Se asegura también de que sus empleados tengan los papeles en regla y los pases necesarios.

La búsqueda de una piel perfecta es una búsqueda continua en Hollywood, pero la temporada de premios es un momento ideal para trabajar en el centro estilístico de Kate Somerville. Según Kelly Viavattine, que trabaja en este lugar, todos los procedimientos más invasivos se realizan una semana antes de los premios o incluso antes –como los tratamientos contra el acné o la extracción de granos–, e incluso los liftings no quirúrgicos. El día anterior se utiliza para retoques de último momento.

Entre estos se encuentran la terapia de hidratación DermalQuench, en la que se utiliza una máquina para colocar suero sobre el rostro del cliente, a la que vez se introduce el líquido debajo de la piel usando oxígeno puro. Su función es esconder líneas y arrugas.

Alan Robert Murray es un editor de sonido que este año está nominado por Sicario, con la que buscará ganar su tercer Oscar. "La presión de aprontarse, que tu esposa salga a comprar un vestido y toda esa preparación genera tensión, pero una vez que estás en trayecto a la ceremonia, te sentís como Cenicienta", dice.

Taryn Hurd es uno de los encargados de seleccionar a los presentadores y artistas musicales que subirán al escenario en la ceremonia. Si bien su trabajo comienza seis meses antes, el sábado previo al show Hurd realiza un repaso de 15 minutos con cada presentador para comprobar si se necesita hacer algún cambio y para que practiquen con el teleprompter.

El día de los premios, Kinard debe supervisar el área donde los choferes se reúnen luego de dejar a los asistentes. Se les da una comida y pueden ver la ceremonia por televisión. "Es importante que sepan si su cliente ganó o no", explica Kinard. "Esto puede determinar a que fiestas irán luego de la ceremonia", y también determina el humor que tendrán.

Viavattine siempre tiene la agenda llena el día de la ceremonia. La clínica abre a las 10 y puede tener entre seis y ocho trabajos. Uno de los más llamativos fue cuando una presentadora llegó con "US$ 1 millón en joyas en un sobre y un bronceado naranja de spray", que quería quitarse.

Hurd estará en el Teatro Dolby desde temprano para otro ensayo, a las 10 de la mañana. Luego de eso tendrá al menos una última reunión con cada integrante de su equipo antes de prepararse para el evento. Justo antes de que llegue su limusina, Murray preparará su discurso por si gana. Minutos antes de la fiesta, Kinard controlará que cada vehículo pase sin problemas los estrictos controles de seguridad; Hurd, ya en la alfombra roja, chequeará mentalmente quiénes han llegado para asegurarse de que al menos los primeros cuatro presentadores estén allí. Y Murray, quien no debe atravesar las cámaras ni procesiones de la alfombra roja, esperará dentro del teatro al inicio de la gala.

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