El día que el asesino besó la lona

Después de agitar al mundo con sus nocáuts fulminantes Mike Tyson cayó varias veces, en el boxeo y sobre todo en la vida; este sábado se cumplen 10 años de su retiro

"En el boxeo un golpe puede cambiar el capítulo de una historia. Y la mía es que noqueé a Mike Tyson". En el mini documental La efímera cumbre del éxito, el irlandés Kevin McBride rememora su carrera en tan solo 12 minutos y termina resumiendo su historia en esa frase.

Este sábado se cumplirán 10 años del único hecho que testimonia su paso por el mundo del boxeo. Fue cuando le puso fin a la carrera del asesino de los pesos pesados, Mike Tyson.

Era el año 2005 y Tyson -que había entrado en el declive de su carrera mucho tiempo atrás- se presentaba en Washington ante 15.400 espectadores. Cayó en el sexto round y no salió para el séptimo asalto.

Triste final para aquella máquina "asesina" tal como él se autodine para el documental Being Mike Tyson, que tantas veces me hizo trasnochar para ver sus peleas.

Con 20 años y cuatro meses se convirtió en el boxeador más joven en conquistar el título de los pesados al derrotar a Trevor Berbick en Las Vegas.

Fue el 22 de noviembre de 1986 y Mike me enseñó a usar la grabadora. Sus peleas olían siempre a temprano nocáut. Y a sangre.

Las primeras 19 peleas de su carrera las ganó por la vía rápida. El niño de los 40 delitos con apenas 12 años cumplidos y el criador de palomas fue un relámpago en la historia del boxeo. Como sus trompadas. Como su famosa victoria ante el invicto Michael Spinks en apenas 91 segundos.

Tras nueve defensas exitosas -salvo las de James Smith y Tony Tucker, todas por la vía rápida-, llegó aquella pelea insólita ante James "Buster" Douglas, en Japón.

Era una noche de calor veraniego en Uruguay. Era una pelea más para ver otro knock-out rápido. Pero Douglas, que recién cayó en el octavo asalto, se levantó y en el décimo round acabó con Tyson.

Si bien lo retiró McBride, aquel 11 de febrero de 1990 Tyson dejó de ser una máquina demoledora para transformarse en una sombra.

En la obra teatral de Spike Lee (director de películas como Fiebre de amor y locura) Verdad indiscutible, el propio Tyson revela que aquella fue una época de orgías y drogas en su vida.

Un año antes, se divorciaba de Robin Givens que lo dejó en una entrevista televisiva en vivo ocho meses después de casarse alegando malos tratos y llevándose US$ 10 millones.

En 1992 fue encarcelado por violación y pasó tres años en la cárcel donde se convirtió al islam.

En 1997 le arrancó un pedazo de oreja a Evander Holyfield en su, tal vez, pelea más recordada.

En 2003 confesó estar en bancarrota tras dilapidar una fortuna de US$ 300 millones.

Y después de caer definitivamente a la lona ante McBride, ha hecho de todo por la supervivencia de su nombre, hasta bailar en Tinelli. Pero no hay caso. Lo único que sobrevive es el recuerdo de lo que fue y en cómo terminó. 


Comentarios

Acerca del autor