El drone-barco uruguayo para relevar y monitorear las aguas

Hidrodata se propone brindar una solución de avanzada para industrias o productores que realizan control de aguas
Por Leticia Martínez
Especial para El Observador


Claudia Elizondo es especialista en recursos naturales, medicina de la conservación, ciencias biológicas y gestión ambiental. El francés Max Patissier es experto en desarrollo tecnológico aplicado a vehículos no tripulados, helicópteros y sistemas de navegación, y trabaja en Sinergia Tech con todo lo vinculado a drones.

Elizondo y Patissier se conocieron hace un año y decidieron combinar sus conocimientos en un emprendimiento al que llamaron Hidrodata, para desarrollar una solución para aquellas industrias que tengan que hacer control del agua, ya sea de vertidos de efluentes como de agua de consumo ganadero y de riego. A esa dupla se sumó Gastón Vizziano, quien se encarga de las estrategias de venta ya que tiene experiencia en gestión en proyectos de I+D+i.

La idea de un drone-barco surgió cuando notaron que los controles más avanzados que había eran las boyas, pero que solo permiten medir los valores del agua donde están posicionadas. Lo que se necesitaba era un sistema que pudiese trasladarse por sí solo y hacer el control a distancia.

El drone-barco es un dispositivo que toma datos del agua a través de sensores, y es capaz de moverse sin la necesidad de un tripulante, ya que se le programa una ruta a seguir y la frecuencia con la que debe realizar el circuito. También puede seguir una mancha de polución y brindar todos los datos del monitoreo en tiempo real. Además, si el cliente lo necesita se le puede agregar una cámara.
La solución desarrollada por los emprendedores se podrá utilizar en varios ambientes (lagunas, océano y mar); eso representa un gran desafío para ellos ya que tienen que garantizar su eficiencia y que el dispositivo soporte los diferentes medios.

Seguridad ante todo

Luego de seis meses de desarrollo, se ensambló el prototipo que está realizando las primeras pruebas.
Los emprendedores pretenden testear su autonomía; las primeras pruebas consisten en marcarle una ruta para ver su funcionalidad y ajustar detalles. La funcionalidad de la vela es otra de las prioridades. Luego le colocarán sensores sencillos como de turbidez, ph, temperatura, entre otros, y monitorearán los datos. La validación técnica del prototipo la realizarán junto al LATU.

La idea es que técnicos del LATU concurran junto a los emprendedores cuando el drone-barco realice alguna medición, y de esta forma confrontar los datos para saber si se realizan bien. Una vez que estén pulidos todos los detalles, comenzará la fabricación.

drone barco Hidrodata

El dispositivo va a incluir un sistema de seguridad ante inclemencias del tiempo, con el fin de resguardar el equipo. Ese sistema también va a ser testeado.
Según explicó Patissier, tomará datos meteorológicos que ofrece la NASA y actuará en consecuencia.
Además, la solución va a combinar varios sistemas de energía: solar, eléctrica, eólica (se incorporará una vela por lo que los datos meteorológicos obtenidos también se van a utilizar para que el drone-barco sepa cuándo puede utilizar esta última fuente de energía y así optimizar los recursos) e hídrica. Para el equipo de Hidrodata es fundamental dar garantías y seguridad, tanto en el funcionamiento de los sensores como del dispositivo.

Hecho a medida

El drone-barco no está pensado para ser un producto estándar, sino que será realizado según la necesidad de cada cliente. Para Elizondo, no es posible estandarizar debido a las diferentes realidades de la industria. Patissier explicó que tendrán una base tecnológica que se montará y ajustará.

Para el prototipo están utilizando un kayak, pero luego realizarán un casco en fibra de vidrio. La fabricación se hará en Uruguay e importarán los sensores. Trabajarán en el diseño de un casco más pequeño para caudales más bajos.

Si bien aún no saben cuál es el costo (y por lo tanto no han fijado su precio), tienen claro que su producto debe de ser accesible para poder democratizar su uso.Para Hidrodata, mantenerse en contacto con potenciales clientes es necesario para crecer, ya que a partir del intercambio se pueden realizar adaptaciones.

drone barco Hidrodata

Además del desarrollo para venta o alquiler de drone-barco, Hidrodata se propone ofrecer servicios de monitoreo: ya sea solo la toma de muestras, o también su análisis, además de elaboración de informes para entregar en Dirección Nacional de Medio Ambiente (Dinama). l

¿Hay competencia?

Si bien los monitoreos del agua se realizan desde hace muchos años, según Elizondo, "hay poca tecnología aplicada al control" como la de Hidrodata.

A nivel mundial, los emprendedores detectaron dos sistemas del estilo del drone-barco: un sistema utilizado por la armada de EEUU para monitoreo de océanos, que, si bien toma algunos parámetros ambientales, se utiliza fundamentalmente para fiscalizar; y otro que se utiliza en Bélgica para control ambiental, pero solo sirve para ecosistemas de aguas muy calmas como lagunas de efluentes de industrias. Este sistema no serviría para utilizar en Uruguay, aseguró Elizondo, y destacó que el mercado no ofrece soluciones como las diseñadas por los emprendedores.

Contactos con potenciales compradores

Los emprendedores al frente de Hidrodata concursaron para obtener los fondos de Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII), y con los US$ 5 mil conseguidos compraron el kayak con el que están realizando el prototipo.
Además, invirtieron capital propio. Han mantenido reuniones con interesados en Chile y Perú.

Asimismo, se han contactado con potenciales clientes en Brasil y en Estados Unidos.
Mientras desarrollaban la idea mantuvieron reuniones con empresas y entes públicos locales a los que les pudiese interesar el proyecto.
Desde el ámbito privado surgieron varias propuestas con grandes empresas y esperan cerrar alguno de los negocios una vez tengan terminado y validado el primer prototipo.
En esta etapa están postulándose para acceder a fondos que le permitan realizar un dispositivo completo.
Si bien aún no fue confeccionado, ya tiene un posible comprador; se trata de un grupo de investigación en Rocha que probará la solución y si es lo que necesitan se postulará, a su vez, para obtener fondos para adquirirlo.