El enorme poder de la familia presidencial en Estados Unidos

El poder que tiene la familia del presidente estadounidense es un hecho sin precedentes en una democracia occidental
Financial Times. Por Edward Luce

Cuál es el papel que desempeña una "primera hija"? Ivanka Trump luchó por encontrar una respuesta a esa pregunta en Berlín esta semana. Sin haber ganado ni siquiera un voto, la hija mayor de Donald Trump se ha convertido en una de las figuras más influyentes en el mundo.

Su esposo, Jared Kushner, se ha convertido en el plenipotenciario de la administración Trump en virtud de su matrimonio. Ambos aparentan ser buenas personas; sus amistades los describen como gente "normal". Pero su ascenso a la cima del poder en EEUU no tiene paralelo en la historia moderna de la democracia occidental. Los alemanes no son los únicos en cuestionarlo.

Desde Xi Jinping de China y Justin Trudeau de Canadá hasta Angela Merkel de Alemania, la mayoría de los líderes mundiales han dado por sentado que el Trump mantendrá a su hija y a su cuñado en posiciones clave.

Otros, tales como Nikki Haley, la embajadora estadounidense ante la ONU, "pueden ser reemplazados fácilmente", como dijo en broma Trump esta semana.

Pero los gobiernos extranjeros piensan que los familiares cercanos del presidente no pueden ser removidos. Tal vez prefieran que así sea.

Aparentemente, Ivanka desempeñó un papel clave en llamar la atención de su padre a los efectos del reciente ataque químico en Siria. Su esposo se ha ocupado de marginar a Stephen Bannon, el principal proponente de la doctrina "EEUU primero". La pareja funciona como un freno de los impulsos más fuertes del presidente.

Ivanka también humaniza a su padre. Esta semana colaboró con Jim Yong Kim, el presidente del Banco Mundial, para escribir un artículo de opinión para el Financial Times, argumentando a favor de promover la creación de cargos más prominentes para las mujeres en la fuerza laboral a nivel mundial. Esto después de una campaña en la que su padre priorizó la restauración de empleos mayormente masculinos, como la minería del carbón.

Ivanka es el yin del yang de su padre. No es de extrañar que fuera la primera representante de la familia Trump en realizar un viaje del alto perfil fuera del país desde la inauguración de su padre. El presidente aún no ha viajado al extranjero.

Sin embargo el ascenso de Ivanka podría traer costos. El primero es la pérdida de reputación de la democracia estadounidense. Los familiares presidenciales a menudo desempeñan un papel importante. Sin duda, Bill Clinton hubiera sido un poderoso "primer esposo" si hubiera ganado Hillary Clinton.

Chelsea Clinton también hubiera tenido cierto poder. Pero la posición de la hija de Trump como representante familiar asciende a niveles sin precedentes. Su viaje a Alemania lo demostró claramente. Se sentó con Merkel, Christine Lagarde, directora del Fondo Monetario Internacional y Chrystia Freeland, la ministra de relaciones exteriores de Canadá y con otras mujeres que estaban presentes en virtud de sus propios esfuerzos.

La presencia de Ivanka también les recordó a sus anfitriones sobre el papel que juegan el poder y la riqueza en la actual sociedad estadounidense. Como su padre, y su hermano Donald Junior (quien es codirector de la Organización Trump junto con su otro hermano Eric), Ivanka Trump es una graduada de Wharton, la escuela de negocios de la Universidad de Pensilvania.

Nadie ha sugerido que mereciera de atender una escuela de alto rango. Pero el hecho de que su padre también haya estudiado ahí seguramente no disminuyó sus posibilidades.

Uno de cada cuatro estudiantes que atienden las cuatro universidades prestigiosas que pertenecen al grupo Ivy League son estudiantes de legado.

El hecho de que Donald Trump haya donado una cantidad estimada de al menos US$1,.5 millones a la Universidad de Pensilvania también pudo haber sido un factor determinante.

Asimismo, no hay ninguna razón para cuestionar las habilidades académicas de Kushner. Pero su padre, Charles Kushner, donó US$2,5 millones a la Universidad de Harvard, en la cual estudió Jared.
Para ser justos, las elites hacen lo que pueden para darles una ventaja a sus hijos. Pero esto asume una escala totalmente diferente cuando tu padre asume la presidencia.

El segundo riesgo es crear una percepción de conflicto de intereses. Ivanka Trump ha cedido el control de su negocio de prendas de moda a otros mientras trabaja como asesora de la Casa Blanca. También ha dejado de recibir un salario. Pero esto probablemente no sea suficiente.

Es posible que China hubiera aprobado su aplicación de marca registrada independientemente de que su padre fuera el presidente.

Sin embargo fue un poco incómodo que recibiera la aprobación durante la visita de Xi en Mara­Lago este mes. Hasta la ropa que viste Ivanka puede traerle grandes beneficios. Los minoristas estadounidenses se estremecieron cuando el presidente Trump envió un mensaje en Twitter a principios de este año criticando a Nordstrom por haber retirado una línea de productos de su hija de sus tiendas.

Finalmente existe un riesgo de relaciones públicas negativas. Ivanka tiene razón en argumentar que las economías fuertes dependen de la igualdad de oportunidades.

Tuvo razón en criticar a EEUU por no haber proporcionado licencia de maternidad. Pero ella necesita mostrar evidencia de su influencia. El presupuesto de su padre no menciona la licencia pagada.

La campaña de relaciones públicas de Ivanka Trump podría resultar contraproducente.

En lugar de argumentar el caso de las mujeres dentro de la Casa Blanca, es posible que la gente empiece a percibir que su verdadero trabajo es vender la imagen de su padre a las mujeres.

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