El esqueleto del gran show

Ya comenzó la construcción del escenario de los Rolling Stones y los preparativos de seguridad
A siete días del show más importante del año, la presencia de los Rolling Stones en el país comienza a sentirse más cerca. Desde el sábado se está construyendo el escenario en el Estadio Centenario con una cuadrilla de 60 personas. Se trata de una cifra de operarios que en los próximos días seguirá en aumento hasta llegar a las 2.200 personas que trabajarán en el día del espectáculo.

Lo que se veía hasta ayer era el esqueleto de lo que será el monstruo del escenario. El techo, que según explicó el jefe de producción local, Maurizio Trabal es la parte fundamental de este escenario, se estaba terminando. El paso siguiente será agregar luces y sistema de video.

Toda la construcción será verificada por el equipo técnico de la banda, que desde el jueves comenzará a llegar al país. "El control de la calidad del show es de los Rolling Stones. Ellos nos exigen cosas para poder montar, pero la calidad del show va con la firma de ellos", afirmó Trabal.

Las dificultades al realizar un escenario de 18 metros de altura fueron varias. Es la primera vez que se construye un escenario sobre la platea América, por lo cual se tuvieron que retirar butacas, pero se ganó en visibilidad y capacidad. "Eso no es menor", dijo Trabal, "tenés el escenario frente a la Olímpica, que es la tribuna con mejor visión. Esto hace que la experiencia sea mucho mejor". La cantidad de personas habilitadas para este show es de 62.800.

Seguridad e ingresos

Al tener varios sectores sin numeración, se recomienda al público llegar temprano al estadio, que abrirá las puertas a las 16 horas. Para eso, la producción ideó un dispositivo de seguridad que fue detallado en el sitio LaRutaALosStones.com.uy. Allí se presenta una guía completa para los ingresos por cada puerta, recomendaciones y sugerencias para el día del show.

Según detalló uno de los responsables de seguridad, Gonzalo Rius, a partir del lunes comenzará a aplicarse el perímetro de exclusión vehicular y peatonal, que circundará al estadio. "Se espera que haya gente desde muy temprano", afirmó. "Tenemos armado el dispositivo para cubrir la noche, pero calculamos que llegará gente en la primera hora de la mañana".

Una de las grandes particularidades de esta organización es, precisamente, los ingresos. Cada sector del estadio tendrá su puerta particular y una respectiva cola, que será organizada y guiada por personal de seguridad. En ese rubro trabajarán unas 600 personas.

Por ejemplo, aquellos que tengan tiques en campo, entrarán por la puerta 11 o 16, una desde Av. Ricaldoni, pasando por Av. Cataluña y luego ingresando por Atilio Narancio; y la otra, también desde Ricaldoni pero dando una vuelta en "u" hacia Av. Italia.

La idea de ese diagrama es prevenir atascos, guiar a la multitud y hacer que ingrese lo más rápido y ordenadamente posible. Además de contar con la información en el sitio, habrá una clara señalización y cartelería para guiar las filas. "La idea es tratar de facilitarle la experiencia a la gente", afirmó Rius, al mismo tiempo que enfatizó la idea de que el público utilice transporte público, debido a la gran superficie que ocupa la zona de exclusión y la dificultad que habrá al conseguir estacionamiento.

Dentro de los camerinos

El chef Jorge Oyenard, junto a su hermana, la gerenta María Noel, son los encargados del rubro alimenticio del show. Con una extensa trayectoria en rodajes y espectáculos (como Rod Stewart y One Direction), ya hay pocas cosas que los sorprenden. Por lo tanto, los pedidos que realizó la banda fueron, para ellos, bastantes cotidianos.

"Realmente no hay nada raro", dijo el chef. "Cuando te encontrás con gente que es realmente capa, es sencillo lo que te piden. Es lo que están acostumbrados a consumir. Lo difícil es conseguir lo que no está acá". Entre estos se destacan las aguas Fiji, San Pellegrino y Perrier, Red Bull Sugar Free, que no se comercializa en el país, y jugos como la limonada Newman's Own, para el cual se consiguen sustitutos. Lo más difícil de conseguir fue un chocolate con sal marina, que hasta el momento no han encontrado. "Han sido muy amables", afirmó por su parte la gerenta, "son muchas las cosas que no tenemos y muchos los sustitutos que proponemos".

La mayoría de los pedidos se concentran en productos orgánicos, frutos secos y comidas energéticas. "Evidentemente es gente que se cuida y sabe lo que tiene que consumir para dar un show con toda la polenta", dijo el chef. "Lo difícil está en la diversidad. Hay personas que son veganas, vegetarianas, que no comen esto o lo otro. En la logística y la dinámica radica la dificultad", agregó. Dependiendo del día deberán alimentar entre 200 y 500 personas.

Sin embargo, el pedido más destacado de la lista Stone es el Shepherd's Pie, un plato tradicional inglés, que es cábala de la banda. Para realizarlo, mandaron una receta, pero según aclaró el chef, no tiene ninguna dificultad. "Es un pastel de carne que lo único que tiene es carne, arvejas, zanahorias, y su particularidad es que tiene salsa HP. Y después se arma con papa", explicó. "En este caso, menos es más".

El toque uruguayo en el menú será dado por milanesas de carne y un mousse de dulce de leche.
Por su parte, Lucía Carvallido y Cecilia Berrutti, junto a la empresa Latin, se encargan de la ambientación y decoración del backstage, que se ubica debajo de la tribuna América. El enorme volumen de personas trabajando para el show se dividirá en unos 23 espacios, incluyendo camerinos y oficinas.

Para eso se solicitó que todas las zonas fueran cubiertas por telas negras y alfombradas. "Se hace mucho hincapié en las telas, la calidad y las texturas", indicó Carvallido. "En mobiliario es muy minimalista. En tonos claros y naturales. Tenemos dos camerinos que son oscuros", agregó.

Los principales espacios, por supuesto, son los cuatro camerinos de los Stones. Cada uno cuenta con especificaciones particulares, y es el cuarto de Mick Jagger el más espacioso: cuenta con unos 8 por 5 metros.

Además de colocar flores frescas (flores silvestres, rosas rojas, blancas y amarillas, lavandas) y "muchas luces de pie", el equipo está evaluando qué piezas de arte presentará en los camerinos. Si bien tienen libertad para proponer ideas, es la producción de la banda quien tiene la última palabra.

A pesar de la experiencia, este sin dudas es el mayor espectáculo para el que han trabajado, y eso por momentos pesa. "Es que en realidad es el show más grande que se ha hecho hasta ahora", dijo María Noel Oyenard. "Pero todos los shows te dan nervios igual y estás deseando que empiece y que termine", agregó Berrutti. Sin embargo, ante los difíciles días de trabajo que los esperan, el equipo se reconoce más que preparado.

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