El financiamiento al consumo completó un trimestre de caída

Mejora de confianza y poder adquisitivo sin impacto en solicitud de créditos
Pese al aumento del poder de compra de los uruguayos y la mejora en los indicadores de confianza económica, el crédito al consumo tomado por los hogares uruguayos se redujo en febrero por tercer mes consecutivo respecto a igual período del año pasado
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Medido en términos reales, el financiamiento vigente otorgado a las familias por los bancos y administradoras de crédito locales se contrajo 0,7% en términos reales –descontado el efecto de la inflación– respecto a igual mes del año pasado. De todas maneras, implicó una desaceleración respecto al ritmo de caída que mantenía en enero (-5,3%).

El indicador realizado por El Observador a partir de datos compilados por el Banco Central (BCU) excluye los préstamos automotores e hipotecarios y se concentra únicamente en el financiamiento otorgado con fines de consumo. La evolución del crédito a los hogares no acompaña el crecimiento del salario real de los uruguayos, que en los 12 meses finalizados en febrero se expandió 2,4%. Una de las variables que puede estar explicando esa divergencia es la evolución del empleo durante ese período.

Los datos a enero –los de febrero se conocerán recién la próxima semana– muestran una reducción de 5.300 en el número de uruguayos ocupados durante los últimos 12 meses. De esta manera, la tasa de empleo en la economía uruguaya se redujo de 59% a 58,3% de la población en edad de trabajar durante el mismo período.

El consumo de los hogares fue recuperando lentamente el dinamismo perdido a partir del segundo trimestre del año pasado. Pasó de contraerse a una tasa de 2% en el segundo trimestre de 2015 a crecer 1,3% en el último cuarto del año pasado. De todas maneras, su ritmo de expansión todavía se encuentra por debajo del de la economía en su conjunto, que creció a una tasa de 3,4% en el último cuarto del año.

La mediana de analistas encuestados a fines de febrero por El Observador, prevén una expansión del consumo de 1,4% este año –el doble que la tasa de 0,7% de todo 2016– y un nuevo aunque más moderado aumento a 1,6% el año próximo.


Principales actores

La caída de los últimos tres meses relevados se concentra en el segmento bancario, donde se percibe una mayor moderación por parte de los usuarios del financiamiento a la hora de solicitar un préstamo.

Tanto los bancos privados como el Banco República redujeron en volúmenes similares su saldo de crédito al consumo vigente otorgado a los hogares locales. En el caso de la entidad pública, el retroceso fue de 2% en términos reales, mientras que en el resto de las instituciones bancarias, la caída fue de 1,9%. En ambos casos tuvo lugar un retroceso en el ritmo de caída respecto a enero, cuando era de 7,8% y 8,1%, respectivamente.

En tanto, las administradoras de crédito mantienen una tasa de expansión del financiamiento al consumo prácticamente estable en los últimos seis meses, luego de prácticamente estancarse su incremento sobre mediados del año pasado. En febrero, el aumento del crédito en las administradoras fue de 4,2% interanual una vez descontado el efecto de la inflación. l

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