El FMI pronostica un respiro

La evolución en Argentina y Brasil es la mayor esperanza de que Uruguay reanude el crecimiento económico, como pronostica el FMI

La evolución en Argentina y Brasil es la mayor esperanza de que Uruguay reanude algo de crecimiento económico, como nos pronostica el Fondo Monetario Internacional (FMI). Su informe actualizando el panorama mundial anticipa para este año una caída de 0,5% del Producto Interno Bruto (PIB) de América Latina y el Caribe. Exceptúa a nuestro país al prever un crecimiento modesto, pero crecimiento al fin, del 1,5% del PIB este año y una recuperación más vigorosa del 2,7% en el próximo. El contraste uruguayo con el resto de la región se basa principalmente en nuestros dos grandes vecinos y prominentes socios comerciales.

Desde que el hostil kirchnerismo fue desalojado del poder, ya se perciben mejoras bajo el gobierno más amigable y aperturista del presidente Mauricio Macri. Se ha incrementado la actividad portuaria al eliminarse la arbitraria prohibición de trasbordo de mercaderías de origen argentino en nuestras terminales. Hay mejor disposición para el dragado conjunto de los canales de navegación, vitales para el tránsito de bienes desde puertos litoraleños. Y se han reanudado exportaciones en rubros que habían desaparecido casi totalmente bajo restricciones proteccionistas. El FMI estima que el PIB argentino caerá un punto este año, para empezar a recuperarse en 2017. Pero esta situación no debería afectar adversamente la mejora uruguaya, ya que nuestro comercio y las actividades binacionales, vitalizadas por la administración Macri, representan solo una fracción de la vasta economía argentina.

Las perspectivas con Brasil son menos claras por ahora. El FMI calcula que su economía se contraerá 3,8% este año, como en 2015. Pero es previsible que esa nación salga pronto de sus actuales convulsiones políticas y retome en 2017 un lento camino de recuperación. De todos modos, y aun en medio de sus tribulaciones actuales, Brasil se mantiene como segundo mercado para Uruguay, después de China.

El pronóstico del FMI para Uruguay también dependerá en buena parte de cómo evolucione China, enlentecida en medio de una reestructura de su economía. El organismo multilateral le augura igualmente al gigante asiático un crecimiento por encima del 6% de su PIB para este año y el próximo, lejos de los dos dígitos de años anteriores pero que no debería afectar demasiado las ventas uruguayas. Más incierto es el panorama con la mayor parte del resto del planeta, tomando en cuenta que pronostica un crecimiento mundial de solo el 3,2% este año y 3,5% en 2017, por “persistencia de riesgos económicos y políticos”.

No todo son buenas noticias del FMI para Uruguay. Pese al pequeño crecimiento de actividad, proyecta inflación y desempleo para este año y el próximo superiores a los que anticipó en su anterior informe en enero. Estima la inflación en 9,1% este año y 8,1% en 2017, casi un punto por encima de la previsión de hace tres meses, en tanto el desempleo rondaría cerca del 8%. Pero enciende una luz en la oscuridad la previsión de que el país empiece a salir este año del mal resultado de 2015, cuando la economía creció apenas 1% del PIB, la mitad de lo esperado por el gobierno y en una condición de virtual estancamiento.

La mejora augurada por el FMI para este año es de apenas medio punto del PIB. Pero, si acierta en su último informe, el año próximo se retomaría un ritmo de actividad que, aunque todavía bajo, equivale a un aliviado respiro. Para ello habrá que trabajar con sensatez y descartar desvaríos que se proponen desde filas de la bancada oficialista.


Acerca del autor

El Observador

El Observador

Comentarios