El Fondo de Solidaridad está "desbordado" por reclamos

Autoridades destacaron importancia de becas, que van en aumento
Ocho mil consultas semanales por teléfono, mil mails por semana y 270 consultas personales al día. Si bien las cifras no formaron parte de la rendición de cuentas que realizó el martes el Fondo de Solidaridad (FDS), sí fueron mencionadas por el presidente del organismo, Marcos Supervielle, para demostrar que están "desbordados" en la atención por las consultas y reclamos de los egresados de carreras terciarias. "Pedimos disculpas a los profesionales. Poco a poco este sistema se va a ir mejorando", dijo el jerarca durante la presentación de las cifras de 2016 del Fondo de Solidaridad, en un acto en Torre Ejecutiva.

Los reclamos de los contribuyentes se multiplicaron cuando a partir de enero de 2017 el aporte pasó a ser mensual y no anual, a raíz de la reglamentación de un artículo de la ley de Presupuesto de 2015, que tenía más de un año. Para Supervielle, fue un cambio "abrupto" al que se le sumó que el FDS pasara a gestionar directamente a seis de 10 contribuciones.


Algo similar planteó el gerente general del organismo, Enrique Miranda, quien destacó que a pesar de los reclamos constantes de muchos contribuyentes –quienes incluso han presentado un anteproyecto de ley al Parlamento para modificar el aporte- "el FDS nunca fue observado por el Tribunal de Cuentas" y dijo que "de la mejor forma posible se trata de asegurar y facilitar a los contribuyentes sus cuestiones fiscales".

"No estamos conformes con el servicio que brindamos pero estamos tendiendo a normalizarlo con los recursos limitados que tenemos. Estamos en una tendencia a ir mejorando con un servicio acorde", sostuvo.

Las cifras

A lo largo de 2016, los 119.266 contribuyentes del Fondo de Solidaridad (entre egresados de la Universidad de la República, UTU y UTEC) aportaron unos US$ 16,7 millones. A eso se le suma que solo los universitarios hicieron aportes de un adicional destinado a obras por una cifra bastante cercana: US$ 13,1 millones. Con los casi US$ 17 millones de aportes sin contar el adicional, se financiaron 7.942 becas por un monto de $ 6.680 mensual cada una, otorgada por un máximo de 10 meses y con posibilidad de renovación. De hecho, 55% de las becas en 2016 fueron por renovación.

El restante 45% se dividió entre quienes ingresaron por primera vez a estudiar una carrera terciaria (34,5%) y quienes ya estaban cursando pero la pidieron por primera vez (10,5%). De todos los becarios de 2016, ocho de 10 eran del interior del país, y 72% eran mujeres. A su vez, 93% de los aportes se destinó a becas y 7% a "inversiones y gastos operativos".

En la historia del FDS creado en 1994, 17% de los egresados de la Universidad de la República (Udelar) han recibido una beca, según las cifras presentadas este martes. Uno de los puntos más cuestionados por los egresados es el adicional, que pagan solamente los universitarios.

En su rendición de cuentas, el FDS concluyó que 35% del aporte de ese adicional fue destinado a proyectos de Udelar en el interior, 25% a mejoras en la infraestructura no edilicia y 40% edilicia. En ese sentido, el rector de la Udelar, Roberto Markarian, dijo durante la presentación de los datos que "la mitad de lo edificado fue gracias al adicional". Sobre la postura del Consejo Directivo Central de la Udelar, que cuestiona la forma en la que recauda el FDS, afirmó que está de acuerdo en que se debe revisar pero "lo que se recauda se gasta básicamente bien". "La afirmación de que se vulnera el principio de gratuidad de la enseñanza es una exageración", sostuvo en relación a lo repetido por asociaciones de egresados en diversas instancias.

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