El Frente cerró filas ante las críticas y agitó el "neoliberalismo" de los 90

La celebración del 26 de marzo sirvió para poner paños fríos en la interna

Como suele suceder cada vez que la situación interna se complica y se siente acosado desde filas adversarias, el Frente Amplio (FA) apeló ayer a la unidad y a las críticas surtidas contra la oposición al gobierno que ejerce desde hace 12 años.

Esta vez, la dirigencia aprovechó la ocasión del aniversario de su primer acto de masas ocurrido el 26 de marzo de 1971 para reiterar que el FA "es la única herramienta de los cambios" y para mencionar las reformas "neoliberales" de los años de 1990 que repartieron "desigualdad" por todo el país.

Los frenteamplistas llegaron a ese acto que se realizó en la ciudad de Las Piedras luego de dos semanas de polémica por los oradores que hablarían en esa oportunidad.

La Mesa Política del FA había designado en primera instancia a cinco hombres y una mujer para que se subieran al estrado. Pero, luego de las protestas a través de las redes sociales de varias integrantes femeninas de la coalición, se dio marcha atrás y se decidió que hablaran dos hombres y dos mujeres: el presidente del Frente Amplio, Javier Miranda; la ministra de Turismo, Liliam Kechichian; el presidente de la departamental del FA de Canelones, Mariano Bianchino, y la representante de las bases canarias, Estefanía Díaz.

"Hicimos una propuesta víctima de un machismo inconsciente", dijo Bianchino ayer en el acto.

Asimismo, desde que la izquierda asumió el gobierno, este es el primer acto de celebración del 26 de marzo que transcurre en una circunstancias en la que la coalición carece de mayoría parlamentaria.

Además, la oposición ha puesto o planea poner en marcha el funcionamiento de comisiones investigadoras sobre asuntos que hacen a la gestión de gobierno del FA. Durante el acto, Miranda dijo que la izquierda "tiene la responsabilidad histórica de cuidar y profundizar su unidad". A su vez. consideró que las políticas llevadas adelante por el FA "aumentaron el salario real" y permitieron el acceso de más niños a la educación formal.

Miranda consideró que el programa de "reformas neoliberal" que se aplicó con "rigor" en la década de 1990 arrastró el país "a la mayor crisis de los últimos tiempos y acentuó la desigualdad social". Consideró que la unidad del FA es "estratégica" ya que su existencia asegura la puesta en práctica del programa de la coalición.

Como otro recurso para apelar a la unidad, el presidente de la coalición de izquierdas imitó al histórico líder del FA r, el fallecido general Líber Seregni, y pidió en tono bajo y pausado "conshensho".

En su discurso también insistió con que en el Frente Amplio no hay espacio "para la descalificación de los compañeros". En las últimas semanas hubo cruces públicos entre los dos principales dirigentes de la izquierda en Maldonado, Darío Pérez (Liga Federal) y Óscar de los Santos (Alianza Progresista), que tuvieron como fondo las maniobras en el Cambio Nelson de ese departamento.
Para Miranda, la oposición está "más preocupada por las próximas elecciones que por las próximas generaciones. No podemos caer en la tontería de permitir que nos devoren los de afuera", sostuvo.

Los otros oradores del acto también criticaron a la oposición. "Vemos la judicialización de la derecha en este país", advirtió Bianchino. "Hay empresarios que te condenan a vivir con $ 15 mil, proxenetas de la fe, y hay prensa que miente", agregó el dirigente canario.

En tanto, Kechichian sostuvo que en otros partidos políticos hay "caras nuevas con ideas de otras épocas", y defendió la gestión de la izquierda. "El Frente Amplio no solo echó por tierra todas las hipótesis de cataclismo previas (a asumir) sino que además mejoró todos los indicadores", sostuvo la ministra de Turismo.


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