El Frente vota presidente en una elección con pronóstico reservado

Los dirigentes reconocen que hay desmotivación; Sánchez y Miranda son los favoritos
El menú parece, al menos, variado: un joven tupamaro que tiene la bendición de José Mujica, un veterano marxista con experiencia de gobierno, un militante de los derechos humanos sin demasiada peripecia política y un médico en busca de algo parecido a un milagro.

Estos cuatro hombres son quienes hoy tienen la responsabilidad mayor en la pelea por derrotar el desánimo que parece recorrer las filas de la izquierda en el comienzo de su tercer período de gobierno.
En las elecciones de este domingo los votantes deberán optar entre Alejandro Sánchez, Roberto Conde, Javier Miranda y José Bayardi para resolver quién de ellos presidirá el Frente Amplio en los próximos años.

Pero, además del nombre del elegido que se conocerá dentro de algunos días, al final de esta jornada se sabrá si se plasma la desmotivación reconocida por la dirigencia frenteamplista o si la militancia les da una linda sorpresa.

Si la participación supera los 70 mil votos –unos 100 mil menos que en los pasados comicios internos de 2012– más de uno se sentirá aliviado aunque la caída resulte evidente.

Luego de conocida la cifra, la izquierda se dará a una autocrítica interna para analizar el resultado de la convocatoria que acontece en medio de una situación económica complicada y de surtidas divergencias internas.

Volviendo al principio, más allá de que la cantidad de participantes sea mucha o poca, los que concurran a las urnas deberán elegir entre cuatro candidatos que, de alguna manera, reflejan las fuerzas que pujan dentro del gobierno de Tabaré Vázquez.

Tanto el Frente Líber Seregni (FLS) del ministro de Economía, Danilo Astori, como el Partido Socialista (PS) respaldan la candidatura de Javier Miranda, hijo de un desaparecido durante la dictadura, que no ha tenido una militancia activa en el Frente Amplio pero ha respaldado sin mayores cuestionamientos la gestión del tándem Vázquez-Astori.

El respaldo a Miranda no es antojadizo ya que responde a la pretensión de esos sectores –que se han mostrado como los más oficialistas– de desafiar el favoritismo de Alejandro "Pacha" Sánchez, quien es impulsado por el Movimiento de Participación Popular (MPP) del expresidente José Mujica y la lista 711 del vicepresidente Raúl Sendic.

Desde el FLS y el sector "renovador" del PS sospechan que la candidatura del diputado Sánchez puede representar una punta de lanza de Mujica para ganar más poder en las estructuras de la izquierda, esta vez con la presidencia del Frente como objetivo.

"Pacha" Sánchez tiene 36 años y empezó a militar en el Movimiento de Liberación Nacional (MLN) en la década de 1990. Fue presidente de la Cámara de Diputados y es una de las figuras de recambio más visibles con las que cuenta el MPP.

Pese a la desconfianza del FLS y el PS, Sánchez sostiene que su pretensión es la de ejercer una presidencia abierta a todos los sectores. Y exhibe como muestra el apoyo que le dieron a su postulación dirigentes independientes o identificados con sectores ajenos al MPP.

En todo caso, puestos a señalar al candidato frenteamplista más "radical", ese es sin duda Conde, un excanciller marxista de 63 años, exintegrante del PS, al que apoyan algunos de los sectores más ortodoxos y militantes del Frente Amplio, como el Partido Comunista y el Partido Por la Victoria del Pueblo.

Su triunfo significaría una espectacular demostración de fuerza de los comunistas, quienes se han dado maña para tener una fuerte presencia en las estructuras frenteamplistas pese a que su caudal de votos en las elecciones nacionales es mucho menos masivo. Conde no duda en autocalificarse como un "portador de la moral guevariana, con sus mandatos y sus preceptos superiores".

El cuarto candidato es José Bayardi, médico, exdiputado y exministro de Defensa con una larga trayectoria en el Frente Amplio. Se lo considera un hombre muy respetuoso de las decisiones de la fuerza política y muy sensato. Esa sensatez es la que le permite saber que con el solo apoyo de la Vertiente Artiguista –un sector sin representación parlamentaria– su triunfo sería milagroso.
Retornando a las dificultades que pueden tener los cuatro candidatos para convocar gente, ya lo dijo el ministro Astori: "Esta es una de las instancias electorales más difíciles que recuerde. Desde el gobierno hemos cometido errores que debemos reconocer", advirtió.

Para peor, la Dirección Nacional de Meteorología pronostica para hoy una mínima de 7 grados y una máxima de 13.

Una circunstancia que se presta para que los militantes se queden en sus casas, pero también para que sorprendan a los propios dirigentes y salgan a la calle pese al frío general y a los desencantos particulares.

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