"El futuro está en manos de un grupo pequeño de emprendedores"

El autor del bestseller Sapiens, Yuval Harari, señala que, gracias a la tecnología, los hombres se convertirán en una especie de dioses y advierte del peligro de no contar con una perspectiva amplia para tomar decisiones sabias
El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, recomendó en 2015 ante sus 38 millones de seguidores el bestseller Sapiens: de animales a dioses, del israelí Yuval Harari, como uno de los 20 libros que "todo el mundo debe leer". Y por ello resultó más que atractivo para los empresarios tecnológicos que concurrieron a Punta Tech Meetup tener la posibilidad de escuchar como orador principal al profesor de historia cuyo libro ha sido traducido a cerca de 30 idiomas y ha vendido 1 millón de copias.

El propio Harari describe su bestseller como una breve explicación de la historia de la especie humana que pretende servir para visualizar qué se puede esperar en el futuro.

"Tengo la esperanza de que pueda cumplir esa función para la gente que no tiene tiempo para leer cien libros o de estudiar años de historia. Espero que puedan encontrar un buen resumen en un solo libro que está escrito por Yuval Harari como una persona común, no como profesor universitario", comentó en diálogo con Café y Negocios.

-Sapiens muestra la importancia del pasado en relación con el presente y el futuro, ¿por qué es importante para los emprendedores conocer la historia?
-Porque la especie humana está enfrentando probablemente las decisiones más importantes de la historia y no estamos entendiendo la imagen más amplia. Sin saber desde donde venimos y a dónde vamos, va a ser difícil tomar la decisión de cómo será el futuro de la vida.

Realmente cambiará todo: se crearán animales, plantas e incluso seres humanos de acuerdo a nuestros deseos. En este sentido nos transformaremos en dioses con habilidades divinas y se necesita una perspectiva muy amplia para poder tomar elecciones sabias.

Es fundamental para los negocios y para la gente joven ser conscientes no solo del desarrollo de su entorno hoy en día sino también de los lugares de los seres humanos en el planeta durante miles de años.

-Usted destaca la fusión entre la ciencia, el imperialismo y el capitalismo, ¿por qué son dependientes entre sí?
-Sin crecimiento, la economía capitalista no puede sobrevivir por mucho tiempo; debe desarrollarse todo el tiempo. El problema es que si se tienen recursos limitados no puedes crecer indefinidamente.
Hay dos formas de crear más recursos para alimentar al capitalismo. Una forma es la imperialista que trata de conquistar nuevos territorios. Esto tiene un límite. El otro modo es el científico: los descubrimientos permiten encontrar nuevos recursos, y gracias a ellos se puede, por ejemplo, conseguir mejores formas de hacer uso de la energía. Los recursos limitados al usarse disminuyen pero el conocimiento es un bien que crece continuamente.

Hace 200 años nadie sabía nada acerca de electricidad, armas nucleares, plástico, aluminio ni siquiera del aceite. Ahora tenemos todas estas cosas y muchos más recursos que hace dos siglos.
Además la ciencia necesita inversión. Algunos descubrimientos pueden hacerse con poco pero la mayoría necesita mucho dinero. Este capital llega de gobiernos y de emprendedores.

Finalmente también hay una conexión entre la ciencia y el imperialismo ya que los imperios europeos fueron construidos en base a los descubrimientos científicos y las invenciones de la tecnología. Sin la ciencia los europeos nunca hubieran podido conquistar todo el mundo.

Estos no son los imperios tradicionales antiguos que tenían un rey, sino que fueron establecidos por emprendedores capitalistas. Por ejemplo, India no fue conquistada por el gobierno británico sino por una compañía privada.

-Usted sostiene que ahora el ser humano puede cambiar su cuerpo y su mente y que ésta será la gran revolución del siglo XXI. ¿Por qué? ¿Cuál será la diferencia con las anteriores?
-Todas las revoluciones cambiaron el mundo –la economía, la sociedad, la agricultura– pero nunca cambiaron al hombre en sí mismo. El ser humano tiene la misma mente, el mismo cuerpo, el mismo cerebro que tenía en la Edad de Piedra.

En la próxima revolución el mayor cambio de todos será en los propios seres humanos. Por primera tendremos las herramientas tecnológicas para moldear nuestra mente y nuestro cuerpo de acuerdo a nuestros deseos.

-Para usted es preocupante que el futuro de la humanidad esté en manos de un pequeño grupo de emprendedores, ¿qué consecuencias puede tener?
-Con la inteligencia artificial y la evolución de la tecnología tenemos el potencial de mejorar a los humanos para transformarlos en una especie de dioses, pero la mayoría de la gente no es consciente de que esto está sucediendo.

Un pequeño grupo de emprendedores, ingenieros y algunas personas de ciertos gobiernos están liderando este camino.

Hay peligro en que estas decisiones –que serán las más importantes del futuro de la humanidad– sean tomadas por este pequeño grupo que puede ser que conozca mucho de tecnología pero no necesariamente tienen las habilidades necesarias para entender las implicancias sociales, políticas y filosóficas de sus decisiones.

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