El futuro de las profesiones

Los profesionales deben posicionarse en una actitud de curiosidad proactiva respecto a los cambios que se producen

Por Ricardo Villarmarzo

¡Los profesionales tenemos por delante un futuro venturoso en la medida en la cual seamos capaces de crearlo!

Esa frase podría ser el resumen optimista de plantearse las perspectivas de las profesiones actuales en un mundo cambiante. Pero sin duda que hay riesgos planteados y desafíos a superar.

Al encarar el análisis de tema podría ser importante enfrentarse a responder algunas preguntas claves:

i) ¿Qué cambios relevantes se están dando en el mundo en la actualidad?

ii) ¿De qué manera pueden afectar el ejercicio profesional en las diversas áreas de competencia?

iii) ¿Qué estrategias pueden ser aconsejables para implementar en esas circunstancias?

Seguramente que las respuestas no serán iguales si el ejercicio se realiza a nivel público / estatal o privado, o en el ejercicio independiente o como profesional dependiente, o según las distintas franjas etarias, o los segmentos de mercados atendidos o a quienes van dirigidos los servicios. Pero en líneas generales existen algunos aspectos que probablemente sean de aplicación en forma generalizada.

i) Algunas características del mundo cambiante

Existe una globalización creciente, con cambios políticos y económicos acompañados de importantes modificaciones a nivel social y demográfico.

En general, se podría decir también que “el mundo es más cercano”.

Se habla en general de que la humanidad se encuentra en la etapa de la Cuarta Revolución Industrial.

Se caracteriza por el uso creciente de la tecnología y de los avances científicos; por cambios permanentes, rápidos en su concreción y de corta duración, por incertidumbre en aumento.

En muchas actividades se van concretando avances de distinta naturaleza y diferente impacto en aspectos vinculados a la automatización, la robotización e incluso la combinación de lo físico y lo digital con lo biológico.

Entre las tendencias tecnológicas que conducen a la innovación se mencionan:

• Internet de las cosas (Internet of things)

• Computación “en la nube” y análisis de datos masivos (Big data – analytics)

• Robótica avanzada

• Inteligencia artificial

• Impresión 3D

Esos aspectos determinan un riesgo de transformación o de desaparición de actividades actuales, lo cual no es igual a la discontinuidad de profesiones sino de algunas modalidades de ellas. Y podrán ser reemplazadas por nuevos tipos de expertos o por sistemas de alto desempeño.

Las competencias requeridas hacia el futuro también serán cada vez más diversas que las actualmente aplicadas. Por otra parte, los seres humanos tenemos la oportunidad de vivir más años y es muy probable que se extienda la edad activa de muchos profesionales en ejercicio, con la concomitante exigencia de “reinventarse” periódicamente.

ii) Impacto en el ejercicio profesional

El impacto específico de estos cambios en las distintas profesiones está vinculado al avance en la sistematización del conocimiento específico y en la especialización en cuestión. Sus consecuencias son más evidentes cuando los profesionales abandonan las soluciones únicas, “a medida” de sus destinatarios (clientes, pacientes, etc.) y avanzan en la estandarización de los servicios.

En el caso particular de la profesión que he ejercido –Contador Público / Licenciado en Administración– es claro el impacto de la automatización creciente de actividades básicas asociadas a la contabilidad y a la preparación de declaraciones juradas de impuestos y afines aunque seguramente se mantendrá un cierto nivel de tareas asociadas a lo que los anglosajones llaman “compliance”.

Aquí en nuestro país –y a simple vía de ejemplo– se pueden mencionar aspectos tales como el uso generalizado del “software” para el procesamiento de información contable y preparación de reportes, la presentación de balances ante la Auditoría Interna de la Nación en lenguaje “XBRL” (sigla que refiere a “Extensible Business Reporting Language”), la posibilidad de preparar declaraciones impositivas a través de páginas web y similares.

A nivel internacional, una investigación llevada a cabo por la consultora internacional McKinsey1 publicada en julio 2016, le adjudica 86% de posibilidad de automatización a actividades vinculadas con tenedores de libros, contadores y asistentes de auditoría (comparando con 47% para actividades de vendedores minoristas).

Es claro que se va generando una menor dependencia del profesional para la concreción de ese tipo de actividades y que quizás se abren puertas para la actuación en aspectos vinculados a la seguridad y a la validación de los datos utilizados y al uso de la información procesada más amplia para facilitar la toma de decisiones empresariales.

Entre los ejemplos que se consideran en otras áreas profesionales se mencionan las consultas a “sitios digitales” vinculados con la salud, la resolución de disputas entre partes utilizando modalidades “online” en lugar de abogados y jueces y similares.2

La potencial “inmunidad” del reemplazo por la tecnología se basa en la hipótesis de que los computadores son incapaces de ejercer juicio o ser creativos o empáticos y que serían cualidades relevantes en la prestación de servicios profesionales.

Cada vez es más importante el valor agregado que se pueda brindar al cliente o usuario final de los servicios. Y en general se entiende que ello está vinculado a la interacción con esos terceros, a la aplicación de la especialización y al manejo de recursos humanos en el apoyo a la actividad empresarial.

iii) Estrategias a plantearse por los profesionales

En líneas generales, contribuir con valor extra se asocia con:

• Capacidad para la solución de problemas

• Utilización de la intuición

• Enfoques creativos

• Uso de la persuasión

En el caso de los Contadores y Administradores, esas características están relacionadas con servicios de asesoramiento y consultoría. Entre algunas de las tendencias que están perfilándose a nivel internacional van adquiriendo cierta predominancia temas tales como:

• Preparación y presentación de informes integrados, que contemplen aspectos financieros y no financieros de manera “holística”

• Consideración de la sostenibilidad en la gestión de las empresas

• Análisis de datos masivos y aplicación en la toma de decisiones

• Apoyo a la innovación y a los emprendimientos

• Colaboración como base del nuevo paradigma

Los profesionales deben posicionarse en una actitud de curiosidad proactiva respecto a los cambios que se producen y dar prioridad a su actualización y crecimiento permanente. Concluir una carrera universitaria implica simplemente un mojón en un camino de educación continuada y especialización.

Seguramente el ejercicio profesional en equipos –manteniendo generalistas pero complementándose con especialistas– y los enfoques multidisciplinarios sean parte de la respuesta a los desafíos del futuro.

El desafío es para las universidades y para los organismos profesionales pero por sobre todo para cada uno de los profesionales que serán quienes determinen su propio destino. Y no lo lograrán haciendo lo mismo que en el pasado. Lo que es claro: ¡hay que cambiar para avanzar!

1 “Where machines could replace humans – and where they can’t (yet) – McKinsey& Company – McKinsey Quarterly – July 2016.

2 “Technology will replace many Doctors, Lawyers, and other professionals” – Harvard Business Review (online) – Richard and Daniel Susskind – October 11, 2016.