El gasoil da para pensar

Columna de opinión publicada en El Observador Agropecuario

Por Luis Romero Álvarez, especial para El Observador

Cuando el Frente Amplio no era gobierno, planteaba la idea del gasoil productivo. En Uruguay el gasoil siempre había valido la mitad que la nafta, en parte reflejando la realidad de ser un producto menos refinado y en parte recibiendo subsidios para ayudar a la producción.

Nuestra refinería generaba una oferta desbalanceada entre nafta y gasoil (falta de gasoil) y por eso el gobierno se orientó hacia bajar esa demanda: prohibió la importación de motores diesel usados, aumentó los impuestos a los vehículos y subió en proporción muy fuerte el gasoil comparado con las naftas, tanto que hoy el gasoil vale igual que la nafta.

Estos hechos, mirados desde la refinería son totalmente razonables; mirados desde el interés del país en su conjunto son absurdos. El gasoil tiene un impacto sistémico a lo largo de cualquier cadena productiva del país: participa del costo de mover insumos, generar producción y de llevar la producción a los mercados.

O sea que el gasoil es un producto clave en la competitividad del país, como la energía eléctrica, los impuestos y el tipo de cambio. ¿Dónde estamos ahora en estos temas? Tenemos el gasoil más caro de la región (el doble que nuestros vecinos para dar una comparación), producido por una empresa monopólica que perdió fortunas fabricando combustible y de paso, alcohol, portland, cal y perfumes.

Nos perdimos todo el desplome del precio del petróleo que ha ayudado tanto a nuestros competidores a paliar la caída del precio de las commodities. Pienso que cualquier persona, por más de izquierda que sea, si piensa de buena fe no puede estar conforme con esta situación.

Aquí van algunas ideas para analizar: ¿somos más soberanos comprando petróleo y refinando gasoil que vendemos carísimo mientras perdemos fortunas que importando gasoil barato y así produciendo más, exportando más y dando más empleo?

Las empresas públicas monopólicas fueron concebidas en su inicio como herramientas para captar renta monopólica a favor del pueblo y así poder aplicar menores impuestos.

Todo esto ya no existe más: todo monopolio privado da productos o servicios de baja calidad a precios altos, eso es de libros. Si el monopolio es público lo anterior aplica pero ahora agrega la ineptitud del Estado para administrar bien (desde el combustible hasta los casinos) y en vez de generar rentas especiales genera pérdidas y/o corruptelas.

En Francia, país donde el Estado es rey, existe un instituto llamado École Nationale d'Administration que forma gerentes exclusivamente para el sector público; por ley nadie puede llegar a cargos altos en las empresas públicas sin un título de ese instituto.

Aquí vemos que personas incapaces de manejar un quiosco administran las empresas más grandes del país. ¿Por qué no nos damos los uruguayos un marco legal que ordene, aunque sea para dentro de una década, que nadie que no tenga título habilitante de administrador o profesional especializado en los temas pertinentes a sus tareas podrá ocupar cargos de responsabilidad en nuestras empresas?

Además, todo el mundo dice que las empresas públicas son de todos nosotros: mentira. Son de sus funcionarios agremiados que no persiguen el interés general sino sus objetivos privados: trabajar menos, cobrar más y que nadie los pueda echar nunca. ¿Por qué no les damos nuestras empresas públicas a las AFAP (donde todos tenemos nuestros ahorros) para que las controlen y hagan rendir porque así sí serían de todos nosotros y no de unos pocos miles de funcionarios que viven muy bien, mucho mejor que los maestros o los policías?

Vamos a importar gasoil a precio bajo para el transporte de carga y la producción, dándole color y olor diferentes sólo para camiones y maquinarias agrícolas. Esto se puede hacer y se hace en muchos países, incluido EEUU. Necesitamos ya combustible barato para producir porque eso es lo que están usando quienes producen y venden lo mismo que nosotros.

Y a largo plazo, necesitamos que nuestras empresas públicas sean de verdad de todos y estén siempre bien administradas. ¿Alguien no está de acuerdo con esto? Si estamos todos de acuerdo, hay que cambiar.

Populares de la sección