El gobierno "tiene una chance" para Diyab

El sirio Jiyab Diyab que está en huelga de hambre dejará a medianoche de ingerir líquidos

El gobierno continúa haciendo gestiones para encontrar un país árabe que acepte recibir a Jiyad Diyab, el expreso de Guantánamo que sostiene una huelga de hambre y que a partir de esta medianoche dejará de tomar líquidos.

El canciller Rodolfo Nin Novoa, dijo este lunes a El Observador, que "tiene una chance" para Diyab y la quiere maximizar.

Sin embargo, el ministro que está en Rocha, no aportó mayores detalles.

Nin realizó la semana pasada gestiones en Nueva York y Washington (EEUU) solicitando apoyo para que otro país reciba al refugiado.

Incluso, el canciller no retornó con la comitiva del presidente Tabaré Vázquez que viajó a las Naciones Unidas y se quedó unas horas más en Estados Unidos buscando una solución para el exrecluso de Guantánamo, cuya salud se deteriora día a día por la huelga de hambre que sostiene.

Christian Mirza, representante del Poder Ejecutivo ante los liberados de Guantánamo, dijo este lunes que existen avances en las negociaciones con más de un país árabe, según lo informó Montevideo Portal.

En los próximos días, el sirio será visitado por una delegación de la Cruz Roja Internacional.

El Observador confirmó que este lunes dos doctoras del Sindicato Médico del Uruguay vieron a Diyab en su apartamento del centro de Montevideo.

Cuando Diyab empiece esta noche la huelga de hambre seca, el Sindicato Médico dejará de atenderlo

Según supo El Observador, el refugiado pidió a las médicas que no informen de su situación ni al gobierno ni a la prensa.

Estados Unidos recluyó al sirio Diyab durante 12 años en la cárcel de Guantánamo, en Cuba, sospechado de pertenecer a una organización terrorista aunque nunca lo sometió a juicio.

En diciembre de 2014, luego que el entonces presidente José Mujica aceptó el pedido del presidente Barack Obama de traer reclusos para cerrar esa prisión, Diyab llegó a Uruguay en calidad de refugiado junto a otros cinco liberados.

En este tiempo en Uruguay, Diyab reclamó estar junto a su familia.

Desde la cancillería y la Organización de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) se hicieron gestiones para traer a su esposa y sus hijos desde Turquía -están en un campo de refugiados - pero ese trámite se paró a pedido de Diyab.

El sirio viajó en estos meses a Buenos Aires y las autoridades le pidieron que deje Argentina. También fue a Venezuela, y desde la embajada de Uruguay en Caracas reclamó no volver a este país y ser llevado junto a su familia a Turquía o un país cercano. La Policía venezolana lo detuvo y luego fue deportado a Uruguay.

El sirio reclama que se lo reubique pero ninguna de las naciones contactadas por la cancillería uruguaya respondió, hasta ahora, afirmativamente a ese plateo.


Populares de la sección