El impuesto a jubilaciones altas no tiene votos en Diputados

El FA intenta, al menos, lograr apoyo para la reforma de la caja
El gobierno presentó este lunes los proyectos de reforma de la Caja Militar y del impuesto a las pasividades militares más altas a la bancada oficialista pero según sondeos de El Observador los proyectos tienen futuros distintos en el Parlamento. Mientras la reforma de la caja tiene chances de contar con el apoyo de los 50 diputados necesarios para ser aprobado, al impuesto le falta un voto.

La pérdida de la mayoría del Frente Amplio en la Cámara de Diputados lo obliga a buscar apoyo en la oposición. El Partido Nacional, el Partido Colorado y el diputado disidente Gonzalo Mujica (que dejará su banca tras la votación de la Rendición de Cuentas) se mostraron contrarios a ambos proyectos pero el Partido Independiente (PI) y Unidad Popular (UP) adelantaron a El Observador que solo rechazan el impuesto.

Si bien la oposición no leyó aún el texto de las iniciativas, la propuesta de gravar las jubilaciones militares más altas ya estuvo en el Parlamento a fines de 2016 en un proyecto impulsado por el ministro de Economía Danilo Astori que el propio oficialismo terminó encajonando.

"(El impuesto) es inconstitucional. Si lo habilitamos en un caso, después tenemos que habilitarlo en general", dijo a El Observador el legislador, Eduardo Rubio (UP). El oficialismo propone que el impuesto se active durante 18 meses. La reforma integral de la Caja Militar regiría desde 2019.
Jubilaciones

"Es un camino de recaudación a costa de los jubilados que no compartimos", dijo Rubio

El proyecto de reforma de la Caja Militar tiene una mayor aceptación en el ámbito parlamentario que el impuesto a las jubilaciones más altas. Sin embargo, dentro del Frente Amplio existen ciertos matices respecto al alcance de la reforma. El proyecto no afecta a los militares con más de 20 años de actividad mientras que establecerá una transición para quienes tengan entre 10 y 20 años de servicio. Los que sí serán incluidos en los cambios son los que tienen menos de 10 años de servicio.

La reforma prevé, entre otras cosas, que los militares deban jubilarse con al menos 60 años y un mínimo de 30 años de servicio. En la actualidad pueden retirarse con 20 años de actividad y 38 de edad.

Por un lado, los astoristas entienden que los cambios son "muy tímidos", según dijo el diputado Alfredo Asti (Frente Líber Seregni). En tanto, hay sectores dentro del oficialismo que cuestionan que la reforma modifique "derechos adquiridos" por los militares. "Me preocupa bastante. El Estado es campeón en perder juicios. Ese tema lo voy a poner bajo la lupa", dijo a El Observador el diputado de Liga Federal, Sergio Mier.

Desde la oposición, Rubio concuerda en que es "necesario" realizar una reforma de la caja y "eliminar las jubilaciones de privilegio". De todas formas, no quiso dar una opinión concreta sobre este proyecto hasta no estudiarlo "artículo por artículo". Desde el Partido Independiente la postura es similar. El diputado, Iván Posada, dijo que entienden que es un "tema importante" que hay que asumir "con responsabilidad". "Todos los gobiernos han pateado para adelante este tema", recordó. Ambos proyectos ingresarán al Parlamento por la Cámara de Senadores donde el Frente Amplio conserva la mayoría.


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