El Mercosur, una "jaula" que está "cerrada al mundo"

Cuatro economistas discutieron sobre el estado actual del bloque
El Mercosur es una "jaula" que no tiene "vínculos con el planeta tierra", y que se convirtió en los últimos 10 años en una "tecnología obsoleta" porque está "cerrada al mundo como organización". Esa jaula está timoneada por Brasil, un país "con una visión muy particular" de la inserción internacional y con una concepción "muy imperial" de su rol dentro del bloque. Tanto para el gigante norteño como para el otro socio más grande, Argentina, el Mercosur es un "suceso irrelevante". Para Brasil, en concreto, es un "área de control geopolítico". Estos fueron algunos de los conceptos vertidos por el economista Gabriel Oddone ayer de mañana en una charla organizada por el Centro de Estudios para el Desarrollo (CED), que buscó responder a la pregunta "¿Qué hacemos con el Mercosur?".

Los también economistas Ignacio Munyo, Pablo Rosselli y Marcel Vaillant completaron el panel de expertos que analizaron el tema en un salón de la Expo Prado.

Rosselli coincidió con la figura propuesta por Oddone, y agregó que se trata de una jaula donde además se crece poco. Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay fueron los países sudamericanos que menos se expandieron en los últimos años. El Mercosur en su conjunto, en tanto, creció a tasas menores que el conjunto de la economía mundial, añadió.

A su turno, Vaillant dijo que más allá de los dolores de cabeza que puede generar el Mercosur, Uruguay debe resolver un "problema urgente" que enfrenta: el acceso a los mercados. Su oferta exportadora es la más "protegida" del planeta, dijo. Los competidores de Uruguay están liberalizando el comercio con los compradores de productos nacionales, alertó, lo que encarecerá los bienes locales. "De manera gradual, vamos a ir quedando fuera de los mercados. (...) Esto es urgente, es clave, es central. Uruguay tiene que construir una canasta realista de acuerdos con países que compren lo que vendemos", reclamó.

Ignacio Munyo

Director del Centro de Economía, Sociedad y Empresa del IEEM (Universidad de Montevideo)

MUNYO 2

Una de las principales barreras que enfrenta Uruguay para volverse más productivo es su inserción internacional, postuló Munyo. El economista –quien afirmó que el Mercosur es “un barco a la deriva que se hunde”– también mencionó que los acuerdos comerciales que hoy se firman alrededor del mundo tienen otro formato respecto al que nació en Asunción en 1991.

Asimismo, indicó que el país debería tratar de alcanzar acuerdos por fuera del bloque. “Ir como país chico nos permite no molestar a nadie y que nos abran la puerta porque no vamos a afectar los intereses internos de los países que están abriendo sus países al comercio con Uruguay”, expresó.
Munyo también planteó que el “nudo gordiano” pasa por la estrategia de desarrollo del país. Hay una parte de la clase política, dijo, que ve a los acuerdos de libre comercio como una “condena” a la primarización de la economía, lo que los hace poner obstáculos cuando se presenta la posibilidad de acceder a una herramienta de este tipo. En este sentido, dijo que existe un “divorcio” entre la opinión pública (que está en su mayoría a favor de alcanzar acuerdos comerciales por fuera del Mercosur) “y lo que estamos viendo en los hechos”. Los países, añadió Munyo, solo pueden alcanzar el desarrollo si “sofistican” su paquete productivo. La receta para el desarrollo, entonces, sería por el lado de la apertura, sostuvo.

Gabriel Oddone

Socio de CPA Ferrere

Oddone


Uno de los factores que impide que el Mercosur avance son sus asimetrías. Esto provoca que el bloque no esté en condiciones de “generarle ganancias adicionales” a Uruguay en el terreno de la eficiencia. “Es probable que el Mercosur, todo lo que tenía para darle a un país como Uruguay, se agotó hace 10 o 12 años”, indicó Oddone, quien añadió que lo que resta son “aspectos marginales”. Por esto, es un “error” esperar que el bloque transporte al país hacia el crecimiento económico.

Por otra parte, Oddone llamó a asumir que lo que se tiene es una zona de libre comercio y no una unión aduanera. De todas maneras, no hay que romper con el Mercosur sino “aprovechar” que el bloque está en el “limbo” para “jugar en el borde del reglamento”. “¿O acaso alguien piensa que nos van a expulsar del Mercosur por avanzar en un tratado de libre comercio con alguno de los miembros de la Alianza del Pacífico? Vamos a tensionar la agenda, vamos a tener un problema, por supuesto que sí, pero es parte de lo que tenemos que enfrentar”, afirmó.

La estrategia uruguaya por décadas –abrirse a la región y constituirse en plaza financiera– hoy tiene “signos de agotamiento”. “El mundo está moviéndose en una dirección que hace que no podamos seguir navegando con la estrategia de inserción internacional que se inaugura en los ‘70, que se relanza en los ‘90 y que en la última década más o menos la continuamos”, dijo Oddone.

Pablo Rosselli

Socio de Deloitte
Pablo Rosselli

“Teníamos poca opción de quedar afuera”, opinó Rosselli en relación al nacimiento del Mercosur a inicios de la década de 1990. Con su ingreso al bloque, además, Uruguay dio un “paso importante” en su agenda de reformas durante esa década, además de volverse un mercado “clave” para las exportaciones uruguayas, rol que se diluyó con el paso de los años, de la mano del boom del precio de las materias primas. Así se cambió una concentración por otra: los países de la región como principales receptores de las colocaciones uruguayas por una fuerte apuesta a los commodities. Este proceso hizo que la exposición de Uruguay al Mercosur cambiara “violentamente”, dijo Rosselli.

De acuerdo al economista, el país siempre debe buscar tener “el mejor relacionamiento institucional” con los socios más grandes del bloque, lo cual no quita que también tenga que “promover un avance a distintas velocidades” –como el que se vio cuando logró el acuerdo de libre comercio con México, ejemplificó–. “Con pocas opciones en la mano no podemos dejar pasar más trenes”, sostuvo Rosselli. El gobierno tiene que ser proactivo y salir a conversar con terceros mercados porque “no hay una fila de países ansiosos por negociar con Uruguay”. La recomendación del economista es que Uruguay busque “caminos propios”, pero “tomando riesgos medidos”. “Tenemos que quererlo mucho” y “actuar rápido”, comentó.

Marcel Vaillant

Profesor de Comercio Internacional del Departamento de Economía de la facultad de ciencias sociales (universidad de la república)
Marcel Vaillant

La situación del Mercosur hoy es “espectacular”, dijo Vaillant, para despertar la risa de gran parte de los presentes. “Estamos en un momento tropical”, agregó con ironía. Este Mercosur “increíble” ya estaba planteado por lo menos 10 años atrás, comentó, al tiempo que dijo que tras la devaluación del real en 1999 lo que siguió en el bloque fue una “gran confusión”, por la cual responsabilizó en mayor medida a Brasil, país donde conviven dos visiones totalmente distintas de cómo debe ser el bloque. Vaillant también criticó lo poco que comercian entre sí los países de la región, a diferencia de lo que ocurre en otras geografías. “Nuestro nivel de integración es muy bajo”, apuntó.

El mundo está hoy reorganizándose, dijo, y un país chico como Uruguay debe anticipar “hacia dónde va” para no “equivocarse”. También lamentó que el Mercosur haya decidido “atarse las manos” en su relacionamiento con terceros países. “No tiene ningún sentido para el Mercosur, porque el Mercosur no es una unión aduanera ni lo va a ser”. Para el experto, Uruguay debe salir a buscar “cosas más pequeñas” por fuera del bloque regional. En este terreno, subrayó la necesidad de lograr acuerdos con países asiáticos, tarea en la que está embarcado el Poder Ejecutivo ya. “A esa ruta lo que le discuto es el ritmo”, agregó.





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