El miedo llegó a Bélgica

La capital europea sufrió atentados que dejaron al menos 34 muertos y 200 heridos
Caos, pánico, paralización, miedo. Esas eran las palabras que se repetían ayer desde Bélgica, donde estallaron unas bombas que no por esperadas dolieron menos. Bruselas se estremeció y con ella toda Europa y el mundo.

La histórica plaza de la Bolsa se reconvirtió con el paso de las horas en un lugar de plegarias. Alguien dejó un mensaje de aliento escrito en tiza, y los demás lo siguieron con otras dedicatorias amorosas en francés, holandés, inglés o en árabe, el idioma en el que aparentemente habló uno de los hombres que se hizo estallar ayer de mañana en la capital europea.

Avanzada la tarde, el fiscal federal de Bélgica Frédéric Van Leeuw, explicó con claridad los datos que tenían hasta el momento: hubo "varios atentados terroristas", que incluyeron dos deflagraciones en el aeropuerto de Zaventem y una explosión en la estación de metro del barrio Malbeek.

Francis Vermeiren, alcalde de Zaventem, dio detalles de cómo fue el estallido en la terminal aérea. "Vinieron en taxi con valijas, sus bombas estaban dentro de ellas. Las pusieron en los carritos. Las dos primeras bombas estallaron. El tercero también puso su maleta en un carrito pero tuvo pánico, no estalló", dijo.

En el hall de partidas internacionales del aeropuerto de Zaventem murieron 14 personas y hubo al menos 96 heridos. En el metro fallecieron 20 y los lesionados fueron cerca de 100.

El fiscal indicó que en Zaventem tomaron una fotografía de los sospechosos. Se ve a dos que "probablemente cometieron atentados suicidas" y a un tercero, vestido con una chaqueta clara y un gorro negro, que anoche era "activamente buscado". Esa búsqueda implica registros e interrogatorios de testigos que, por el bien de la investigación, no se detalló en qué consistieron.

Lo que sí se informó es que la Policía encontró una bomba que entre otras cosas contenía clavos, y una bandera del grupo terrorista Estado Islámico, además de productos químicos.

Esa organización radical, que avanza por Siria e Irak desde mediados de 2014, es la misma que reivindicó los ataques de París de enero y noviembre de 2015. Ayer una agencia de noticias afiliada a los rebeldes indicó que los ataques de ayer fueron autoría de ese mismo grupo.

Una ciudad blindada

El atentado era en parte esperado en Bélgica, el país de Europa con una mayor proporción de terroristas por habitante. Los atentados de 2015 en París revelaron que las capitales europeas todavía son vulnerables y ayer quedó demostrado que los mayores recaudos no alcanzan.

"Ya estábamos con miedo de que esto pasara, entre nosotros comentábamos que al ir al metro siempre había un dejo de miedo", contó a El Observador Flavia Biurrun, uruguaya que reside en Bruselas. "Desde que elevaron la alerta en noviembre, tanto en el metro como en el aeropuerto, uno se sentía bastante inseguro. Y por más que hay varios policías y militares armados en la calle, ni en el aeropuerto ni en los metros había controles", agregó.

Ahora la situación es diferente. "Hay policías, sirenas y carros militares como si fuese una guerra", relató a El Observador otro uruguayo en Bruselas, Mateo Seré.

En efecto, la capital europea se resguardó más que antes, con medidas de seguridad adicionales que incluyeron cancelaciones de vuelos y la paralización total del transporte público. Además, enviaron tropas adicionales al centro de la ciudad y el Centro Belga para Crisis, claramente preocupado de que se registrara otro incidente, llamó a la población a "permanecer donde estén".

El primer ministro belga Charles Michel se refirió a "una época negra para nuestro país". "Lo que temíamos ha pasado. Nuestro país ha sido impactado por ataques que son ciegos, violentos y cobardes", indicó.

El político subrayó las "vidas rotas" que dejaron "los atentados más mortíferos" que sufrió su país, en un ataque de "la barbarie más extrema".

Michel se dirigió a los responsables de estos ataques, a quienes calificó de "enemigos bárbaros de la libertad y de la democracia", para asegurar que los belgas van a "seguir unidos" y "plenamente movilizados" con "con la determinación completa para proteger sus libertades y su estilo de vida".
El rey Felipe de los belgas emitió un breve mensaje dirigido a la nación y retransmitido por todas las cadenas de radio y televisión.

"Ante la amenaza seguiremos respondiendo juntos con firmeza, calma y dignidad", dijo el monarca, que pidió mantener la confianza.

Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania, Francia y Holanda fueron algunos de los países que anunciaron la aplicación de medidas de seguridad adicionales.

Y naciones de todo el mundo expresaron su solidaridad. "Estamos en guerra y hemos sido blanco de actos de guerra en Europa durante los últimos meses", compartió Manuel Valls, primer ministro de Francia, el país que por estas horas más comprende a Bélgica.

Medios de transporte más expuestos

Shiraz Maher, del Centro Internacional de Estudios de la radicalización (ICSR) en el King's College de Londres, destacó ayer una coincidencia: tanto en los ataques de Madrid de 2003 como en los de Londres de 2005 y los de ayer, los agresores actuaron en medios de transporte público. Esto deja en evidencia lo difícil que es asegurar esos lugares, donde hay constante variación de personas y los controles harían más ineficaz el servicio.

Fuente: Con agencias

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