El mundial de los sudamericanos

Mientras Blatter coquetea con los poderosos de Asia para darles más cupos y sacárselos a Sudamérica, largará Brasil 2014 donde los seis equipos de estas latitudes están llamados a ser protagonistas

Mayo de 2013. En el confort de Kuala Lumpur, Joseph Blatter está dispuesto a insuflar egos: "Ustedes son una potencia, tienen que estar conscientes que son una potencia", les dice el líder de la FIFA a los 46 delegados de la Confederación Asiática de Fútbol.

Seis meses después, el titular del ente rector del fútbol mundial fue por más: “Me gustaría que por fin se tuviera en cuenta como es debido, el fenómeno de la globalización y que a las confederaciones africana y asiática se les asignara el número de plazas mundialistas que se merecen. No puede ser que las confederaciones europea y sudamericana acaparen la mayor parte de la parrilla mundialista, cuando juntas contienen menos asociaciones miembros que Asia y África”, expresó.

¿No será mejor aplicar criterios que rigen en otros deportes Blatter? En el hándbol, por ejemplo, los cupos continentales se asignan por rendimiento. El hecho de que Brasil haya sido campeón en femenino en 2013 le abre otra puerta a Sudamérica para 2015, mientras los otros continentes tienen igual un piso mínimo asegurado.

Si se aplicara este criterio el beneficiado sería el espectáculo porque el deporte tendería a congregar a los mejores.

Pero el fútbol se rige por otros patrones y el medio cupo del fútbol sudamericano para Rusia 2018 está en vías de extinción. Por eso, los seis equipos representantes de la Conmebol tienen una misión extra: demostrar su poderío en el mundial que arranca este jueves.

Tengo algunos pálpitos: los seis pasarán la fase, tres llegarán a semifinales y habrá final sudamericana por segunda vez en la historia (como en 1930; en 1950 hubo cuadrangular final).

Brasil y Argentina son mis grandes favoritos.

Brasil mucho más allá de su localía. Es una máquina de presión alta, muy alta, con un esquema europeizado (4-2-3-1), tiene la mejor dupla de centrales del mundo (David Luiz-Thiago Silva) y talento con desequilibrio individual (Neymar por magia, Hulk por potencia, Oscar por movilidad, Paulinho por factor sorpresa, además de los laterales Dani Alves y Marcelo).

Justamente los laterales son el talón de aquiles del equipo, por el espacio que dejan cuando se van al ataque. Scolari lo soluciona replegando a Luiz Gustavo (volante) al centro de la zaga y mandando a los centrales a hacer las coberturas.

Además, me gusta que el equipo entrene a puertas abiertas y que muestre hasta las jugadas de pelota quieta. No hay misterios. Con los dvd, los software de análisis y los espías en esto, nos conocemos todos. En la Copa Confederaciones el equipo mostró su fórmula y se apegará a ella para conquistar el título.

Argentina es su principal enemigo. Entre las naciones poderosas es la que tiene más flojas individualidades en defensa. Pero en contrapartida es la que presentará el mejor ataque.

Se dirá que llega a este equipo la peor versión europea de Lionel Messi. Bueno, cuando recibieron a la mejor (Sudáfrica 2010) fue una sombra en la cancha.

Este año Messi jugó a tren controlado en Barcelona, Gerardo Martino fue el entrenador que dosificó más su presencia en la cancha y con la selección es otro -líder, decisivo, valiente- desde aquel partido en Barranquilla ante Colombia por las Eliminatorias para este Mundial. Y a Brasil ya le ha dejado su marca, aunque en partidos amistosos. Es mi principal candidato.

Entre Chile, Colombia y Uruguay puede salir otro semifinalista, pese a que todos llegan con sensibles bajas: Arturo Vidal, Radamel Falcao (no está en la lista) y Luis Suárez.

Si Vidal se recupera -es el mejor 8 del mundo- Chile va a darle el zarpazo a Holanda, un equipo que pedió brillo y que es dirigido por Louis Van Gaal un cultor de las posesiones más horizontales que verticales, un amante de la tenencia de la pelota por la tenencia misma.

Colombia tiene un grupo accesible, está muy bien dirigida y como Chile practica un juego que respeta a la pelota y mira el arco del frente sin más cautelas que las necesarias.

Uruguay es el que, obviamente, tiene el grupo más complicado. Mucha de su suerte se juega en el primer partido y específicamente en la lectura que se haga del trámite.

No la veo a Costa Rica saliendo a buscar el partido para plantearle el escenario que le queda más cómodo a Uruguay. La veo cerrándose atrás y dándole la pelota que con eso, la celeste sabe poco.

En tal caso, Tabárez deberá trabajar el partido con inteligencia. Hacer un partido de 0 a 0 sabiendo que alguna oportunidad le va a quedar a sus piezas desnivelantes (Cavani, el renovado Forlán, el factor sorpresa de Stuani). Como en aquel 2 a 0 a Colombia en el tramo final de las Eliminatorias.

Inglaterra e Italia, potencias en procesos de recambio, serán otra historia. Y tal vez la posibilidad de que aparezca el Uruguay que lastima en la presión al rival y que responde con contundencia a las propuestas ajenas.

Ecuador, por último, deberá pelear ante Suiza, Francia y Honduras su clasificación. Y tiene con qué. Velocidad por las bandas con Antonio Valencia y Jefferson Montero; y potencia en ataque con el otro Valencia, Enner.

Será el Mundial de los sudamericanos. Porque Brasil le demostró a España en las Confederaciones que es vulnerable. Porque Alemania le copió a Guardiola (Lahm de doble cinco, Muller de falso 9) y porque Italia rompió el cerrojo de su historia, el catenaccio, y los cambios -más los deásticos- demandan tiempo. ¿África y Asia? Lo mismo de siempre. Para que Blatter lo mire por TV. O si prefiere, en vivo y en directo.

 


Comentarios

Acerca del autor