“El museo hoy no se define solamente por sus exposiciones o su edificio”

El Museo del Cabildo de Montevideo –ubicado en el corazón de la Ciudad Vieja- es un espléndido espacio. ¿Quién lo administra y se hacen allí?

Por Linng Cardozo

Cuando uno ingresa al Museo del Cabildo encuentra enormes espacios de una riqueza arquitectónica y patrimonial de indudable jerarquía. Las paredes exteriores –con un grosor de un metro- están hechas con piedra sacada de la zona de la actual calle Camacuá. Los patios son amplios. De noche –con la iluminación a pleno- es un placer observarlos. Allí hay historia. En la planta alta se ubican las salas de exhibición. Abajo, espacios de conservación y registro. La sensación es que el Cabildo –se está terminando la restauración de la fachada- puede rendir más en su relación con la comunidad, explorando otros caminos para democratizarlo y acercarlo a la gente. Sobre esto habló con LA VACA AZUL, Rosana Carrete, directora del Museo del Cabildo de Montevideo. Es Licenciada en Artes Plásticas y Ciencias de la Comunicación en la Universidad de la República (UDELAR). Diplomada en Gestión y Planificación Educativa en la Universidad ORT. Fue Directora del Centro de Exposiciones SUBTE (2010 ‐ 2013). En agosto de 2013, se la designó Directora del Museo Histórico Cabildo, a fin de iniciar un proyecto de revalorización de dicho espacio. El Cabildo es administrado por la Intendencia de Montevideo.

En el marco de sus actividades para vincularse con otros públicos, el Cabildo de Montevideo expone la obra del artista uruguayo Carlos Capelán.

Como Directora del Museo del Cabildo, ¿cuáles son sus objetivos a mediano y a largo plazo?

El objetivo general es posicionar al Museo Histórico Cabildo, como un referente en lo que a espacios museales concierne; un espacio innovador que dinamice la interacción entre los ámbitos educativos, culturales y artísticos de la ciudad de Montevideo, integrándose de manera activa en la vida de la comunidad. Sin facilismos, e intentando siempre plasmar el discurso en la praxis, en el Cabildo se destacan en ese sentido tres objetivos específicos: 1) sostener una política de conservación preventiva del acervo, atendiendo las urgencias y necesidades de las piezas que lo conforman y los requerimientos de la museografía planteada en esta nueva etapa; 2) diseñar estrategias y acciones que favorezcan respuestas emocionales en los visitantes para que estos empaticen y se identifiquen con los contenidos del museo y su propuesta museográfica, la que propone espacios dialógicos y curadurías que promuevan la reflexión en torno a distintos ejes conceptuales, generando conocimiento acerca de las narrativas históricas que hacen a la construcción de nuestra identidad y 3) implementar actividades educativas innovadoras que fomenten la divulgación de conocimiento, la inclusión y la convivencia social, mediante una propuesta educativa atractiva y universalizada.

Se trata de una redefinición del museo, de sus objetivos, su rol en la comunidad y su potencial como entidad transformadora en la vida cotidiana de las personas.

Hay una ley de museos, hay un conglomerado de museos con el objetivo de potenciarlos frente a la demanda turística. ¿Qué avance registra?

Son todas acciones desde distintos ámbitos, tanto públicos como privados, que visibilizan el quehacer y rol de los museos en el Siglo XXI; generar acciones colectivas siempre suma. El plantear problemáticas comunes a todos los museos, permite encontrar y socializar soluciones, propiciando el trabajo colaborativo entre las distintas instituciones, más allá de las particularidades de cada museo. En ese sentido también se está trabajando en un Plan Director de Museos de la División Artes y Ciencias de la Intendencia de Montevideo, que contemple las necesidades en relación a un organigrama idóneo, aspectos edilicios, conservación de los acervos, entre otras.

Algunos museos en el mundo, están impulsando una nueva mirada: que no sea solamente un recinto esperando a la gente, sino que salen a la calle, para democratizar el museo. ¿Qué opina de esa idea?

El museo hoy no se define solamente por sus exposiciones o su edificio, sino por su comunidad, por lo que nos encontramos ante nuevos desafíos en nuevos contextos. Los intercambios reales y simbólicos entre el museo y la comunidad en la que este se ubica y con la que interactúa, serán la clave del éxito de esta integración. El diseño de actividades que propicien este intercambio, no se refiere específicamente a actividades que se generen fuera del museo, sino a las que han sido diseñadas para filtrarse por sus paredes, proponiendo contenidos y acciones que excedan su resistencia y derramen hacia afuera.

Estas acciones, se incluyen en las líneas de acción que describía en la primera pregunta, la inaccesibilidad muchas veces pasa por barreras simbólicas en relación al Museo como institución; propiciar el acceso democrático a los bienes culturales, exige tanto un nivel de excelencia en las propuestas realizadas por el Museo, como el achicar brechas entre las mismas y los intereses del público al que van dirigidas.

Hoy con varios proyectos que han plasmado en el Cabildo la idea del espacio dialógico, con curadurías que revisan o enfocan desde otros lugares las narrativas históricas, proponiendo nuevas lecturas a partir del análisis y la relación entre imagen, palabra y piezas del acervo y con el afán de echar luz, de buscar y completar huecos en los relatos, en el marco del proyecto El Legado (In) visible, de la artista Alejandra González Soca, cuyo eje temático es la representación histórica de lo femenino, se invitó a la comunidad a ser protagonista, a formar parte de la propuesta expositiva, con el aporte de elementos que pasaron de generación en generación, constituyendo el soporte, la memoria de la comunidad. En el mismo sentido se ha trabajado fuertemente en la innovación de la propuesta educativa, con la incorporación de videojuegos y otras aplicaciones del Plan Ceibal, como la Biblioteca Virtual, o los archivos de audios de la exposición permanente del Museo; aplicaciones todas que permiten a los contenidos del Museo extenderse al aula o el hogar. Tanto la tecnología como lo lúdico proporcionan placer y el aprendizaje asociado al juego termina siendo el más genuino. Lo lúdico, lo grande en lo pequeño, la interdisciplina y su capacidad de potenciar la experiencia de los museos. El museo como espacio socializador, lugar de encuentro, propiciando la convivencia y la transformación.

Existen algunas limitaciones normativas para que los museos estatales tengan autonomía financiera. Dentro del actual marco, parecería que se hace poco. ¿Es correcta esa mirada?

En el caso de los museos dependientes del Departamento de Cultura de la IM, contamos con un presupuesto asignado, que se maneja con cierta autonomía, cumpliendo obviamente con la normativa y operativa que rige a todas las dependencias de la Intendencia. Siempre se aspira a un mayor presupuesto, pero el asignado permite ir avanzando en los objetivos planteados.

El Cabildo es un hermoso espacio arquitectónico e histórico. ¿Van a desarrollar aún más actividades musicales, teatrales o de otra índole para acercar más el museo a la gente?

Es una de las líneas de acción en las que se trabaja, pues una buena programación forma y atrae nuevos públicos.


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