El nuevo rol de Daniel Martínez y la lupa de las elecciones de 2019

Presidirá el Congreso de Intendentes este año
De aquí a un año, el intendente Daniel Martínez tendrá que delegar algunas horas de su agenda local para levantar la mirada a los problemas que comparten los 19 departamentos del país. Ayer asumió como presidente del Congreso de Intendentes, algo que no le implicará un gran cambio en cuanto al tiempo que tenga que dedicarle a ese rol, porque en la práctica son algunas instancias más de coordinación que se suman a las sesiones ordinarias a la que asisten todos los intendentes.

Sin embargo, varios de los temas que el organismo tiene sobre la mesa pueden exponer su figura como líder político, ya sea para catapultarlo –si son resueltos con determinado nivel de éxito– o para hundirlo –si esas propuestas se convierten en fracaso–. Sobre todo si se tiene en cuenta que en el Frente Amplio ya lo señalan como posible aspirante a la Presidencia en las elecciones de 2019.

Uno de los puntos de discusión –y que en el último año se instaló en el Congreso– fue la aplicación Uber y cómo regularla, un problema que recae con mucho más peso sobre Martínez por ser en su departamento donde la empresa sentó base y donde brinda sus servicios sin que las autoridades puedan controlarla.

Otro tema que cobrará relevancia, y que a Montevideo le es bastante más ajeno que Uber, será la elaboración del plan nacional de caminería departamental, que deberá ser negociado con integrantes del gobierno nacional y con la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.

La iniciativa de crear ese plan surgió de la última reunión que todos los intendentes tuvieron con el presidente Tabaré Vázquez, al poco tiempo de que las lluvias y las inundaciones de abril complicaran aún más el estado de los caminos rurales del país.

Incluso las partidas de dinero que el gobierno nacional brinda a los departamentos adquiere relevancia cada vez que hay que hacer el reparto. La OPP consideró en varias oportunidades que hoy la distribución no es justa, debido a que, si se considera la cantidad de habitantes de cada departamento, Montevideo y Canelones deberían recibir más plata de la que actualmente reciben.

Esa posible redistribución es uno de los debates que genera más rispideces en el Congreso de Intendentes, dado que es difícil que los jefes comunales estén dispuestos a ceder parte de su dinero para otorgárselo a otro. De hecho, los departamentos del interior del país son los que más dependen de esas partidas, y en algunos casos hasta representan la mitad de sus ingresos. Además, sobre la mesa de los intendentes está la discusión sobre la aplicación de la libreta nacional de conducir por puntos, algo que tomó fuerza el año pasado.

La mayoría de estos temas requieren participación del Poder Ejecutivo, por lo que los líderes del Congreso tendrán que poner a prueba su capacidad para sacar resultados de esos encuentros.
En las reuniones de intendentes no hay lugar a mayorías y minorías, porque todas las decisiones de ese ámbito se toman por unanimidad. Eso implica que sus autoridades no tengan otra que adquirir un rol articulador para intentar acercar posiciones y así avanzar en acuerdos. Si esa articulación no existe, las propuestas fracasan.

El intendente de Montevideo quiere que la impronta de su presidencia en el Congreso esté marcada por el trabajo transversal y el impulso de la tecnología, algo que ha intentado aplicar en su administración departamental. También quiere promover la descentralización y que haya más congresos en el interior del país, algo que le dará visibilidad al encuentro de jefes comunales, que en la mayoría de los casos se realiza en la capital.

En 2005, Martínez presidió ANCAP y tres años más tarde se convirtió en ministro de Industria. Al intendente de Montevideo le gustan los roles ejecutivos y estar en los lugares de toma de decisiones, algo que extrañó durante su pasaje por el Parlamento en la administración de José Mujica, contó a El Observador en una entrevista realizada en junio.

Sin embargo, cada vez que algún periodista le preguntó cómo se ve como posible candidato a la Presidencia, el intendente eludió la respuesta. Lo que no puede eludir es que cada paso que dé como político va a estar siendo mirado con la lupa de las próximas elecciones nacionales.

Un año al mando del Congreso

El intendente de Montevideo, Daniel Martínez, asumió este jueves como presidente del Congreso de Intendentes, un rol en el cual se tendrá que desempeñar durante un año. Su primer vicepresidente será Carlos Enciso (Florida), secundado por Marne Osorio (Rivera). En el primer año desde que asumieron los actuales jefes comunales, quien estuvo a cargo del Congreso fue el intendente de Cerro Largo, Sergio Botana. El tema Uber y la caminería rural son dos de los temas que el ámbito tiene sobre la mesa.

Populares de la sección

Acerca del autor