El Observador, la verdad y un ministro en paños menores

Almagro calificó de "periodismo soufflé" el que hace este diario. El caso es que el globo no se pinchó

En sus declaraciones a El Espectador, Almagro apuntó a un aspecto de la información de la violencia entre sirios que dio El Observador y que los Maristas negaron: nadie de esa congregación asistió a alguna agresión entre los refugiados.

“Hay una campaña de El Observador, de poner en primeras planas, lo que se llama el periodismo soufflé, un gran globo que se pincha y no queda en nada. Cuando empieza esto y conociendo al periodista a cargo dije, bueno, vamos a prepararnos para una campaña larga. (...) Acá hay una cosa que es clave y básica de DDHH que hay que pensar en clave de derecho. No le voy a pedir a El Observador que piense que en clave de derecho, porque es demasiado para alguno de sus periodistas poder analizar algo en clave de derecho”, agregó en relación a una información en la que trabajaron varios periodistas y que está siendo analizada hoy mismo por la Justicia porque Almagro dijo que habían alertado a la Policía y la Policía no sabe nada de esto.

En realidad el periodismo "soufflé" terminó generando una causa judicial en la que precisamente el gobierno no está quedando bien parado.

Su referencia a mi persona quizás se deba a que no es la primera vez que escribo una nota en la que Almagro aparece mintiendo.

Una sola vez en mi vida vi al cancilller. Fuimos con un compañero a hacerle una entrevista sobre la pobre actuación uruguaya en torno a la disputa con Argentina por el canal Martín García. Llevábamos documentos que demostraban algunas cosas que se habían publicado y otras que aún no. “¡Me llamó (el canciller argentina Héctor) Timerman!”, fue una de las primeras cosas que dijo en tono de reproche a una información que publicó el diario.

Cuando atisbó a decir que la información era falsa, sacamos el documento correspondiente y se lo mostramos. Entonces empezó a balbucear; basta escuchar sus declaraciones para ver que esa es su característica ante preguntas o situaciones complejas. Cuando terminó el balbuceo nos dijo que no nos iba a dar la entrevista. Creo que para él fue una buena decisión, pero lo expuso ante dos periodistas. Como lo vi así, con su carácter en paños menores, quizás por eso, supongo, me ataca. 


Comentarios

Acerca del autor