El padre de las criaturas

Julius Erving, el Doctor, fue el hombre que catapultó a la NBA a sus estándares actuales inspirando a un tal Michael Jordan

Entre 1967 y 1976 el básquetbol estadounidense estuvo dividido en dos asociaciones: la NBA, defensora de los cánones y la tradición, y la ABA, innovadora y cultora de un estilo ofensivo donde se privilegiaba el show.

A esta última organización se plegó en 1971, para defender a Virginia Squires, Julius Erving, nacido el 22 de febrero de 1950 en Nueva York.

Universitario en Massachusetts en una época en que la NCAA prohibía las hundidas, Erving deslumbró en la Liga Rucker de 1971, el básquetbol callejero por la que también pasaron entre tantos Wilt Chamberlain, Kareem Abdul-Jabbar, LeBron James y Kevin Durant, para luego desembarcar en la ABA.

"Me ofrecieron un contrato de US$ 125 mil por cuatro años cuando mi madre ganaba US$ 6.000 y US$ 8.000 por año", cuenta en el recomendable documental The Doctor, de 2013.

Hijo de padres divorciados cuando tenía tres años, Julius se convirtió en un verdadero padre para su hermano menor, Marvin, quien tuvo una delicada salud a causa de asma y que murió de lupus a los 16 años. "Desde entonces jugué con su espíritu". Y siendo dos, el Doctor se convirtió en imparable. 

Para la ABA, donde se jugaba con triples, posesión de 30 segundos y una pelota tricolor (blanca, roja y azul) la NBA era "aburrida". Fue una liga tan innovadora que el mismo año de su desaparición (1976) inventaron el concurso de hundidas, el que la NBA recién implementó en 1984.

Erving, quien ya era profeta con dos títulos en New York Nets y tres MVP, dejó al mundo del básquetbol con la boca abierta en dicho concurso con esta inmarcesible hundida en el McNichols Arena de Denver.

La ABA fue subsumida por la NBA en 1976 y Erving pasó a jugar en Philadelphia 76ers con la número 6, hoy, obviamente, retirada.

Alero de 2,01 m, de look afro, atlético y de estilo volador, Erving se convirtió en la primera mega estrella de la NBA, tal como la conocemos hoy. No en vano fue inspiración para Michael Jordan quien en 1987 ganó el concurso de hundidas emulando la épica del Doctor de 1976.

Sin embargo, no pudo guiar a su equipo al título en sus primeras tres finales disputadas: 1976-1977 contra Portland Trail Blazers (2-4 tras estar 2-0 arriba), 1979-1980 con Los Angeles Lakers en aquella serie final donde Magic Johnson jugó un partido en todos los puestos por la lesión de Abdul-Jabbar y 1981-1982 también ante los Lakers.

Pero el destino no podía ser tan injusto. Y en la temporada 1982-1983, con la llegada al equipo de Moses Malone, los Sixers se coronaron campeones al barrer a los Lakers.

"Fue el título más justo de la historia", admitió el mismísimo Magic Johnson.

Fue en esa serie donde Dr. J clavó otra hundida con aire imponente, tal vez la más famosa en la historia de la NBA.

Después vino Jordan y ahora el rey es LeBron. Pero Julius Erving es padre y abuelo de esas fenomenales criaturas. Tal como lo admite LeBron en el cierre del documental.


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