El papa Francisco denunció la exclusión a los pueblos indígenas

Estuvo en uno de los estados más pobres del país y consoló a los locatarios
El papa Francisco había dicho que si no iba al estado de Chiapas, no viajaba a México. Había transformado en condición de su viaje esa ida al estado del sur del país, fronterizo con Guatemala, donde vive el 70% de la población indígena del país y donde hay gran marginación.

Allí, en esa periferia, el papa tuvo un emotivo encuentro con la comunidad indígena y denunció, con palabras duras, el trato a los indígenas que fueron "mareados por el poder", "despojados de sus tierras" y excluidos de la sociedad".

En la homilía de la misa celebrada ayer en el estadio municipal de San Cristóbal de las Casas, Francisco condenó "cómo de modo sistemático y estructural, sus pueblos han sido incomprendidos y excluidos de la sociedad".

"Algunos han considerado inferiores sus valores, su cultura y sus tradiciones", continuó el pontífice ante las comunidades que representan a los 11 millones de mexicanos indígenas que viven en el país. El papa se detuvo en la "tristeza" que esto genera, pero propuso mirar hacia adelante.

"El mundo de hoy, despojado por la cultura del descarte, los necesita", dijo Francisco a los indígenas.
Les dijo que pueden ser ejemplo para "los jóvenes de hoy, expuestos a una cultura que intenta suprimir todas las riquezas y características culturales en pos de un mundo homogéneo, necesitan que no se pierda la sabiduría de sus ancianos".

El papa comparó las penurias sufridas por los indígenas con las padecidas por el pueblo de Israel, que padeció "la esclavitud y el despotismo del faraón".

Después Francisco retomó un tema que le es muy caro, como es el cuidado del ambiente, e hizo un nuevo llamado a proteger la tierra.

Riqueza cultural

Más allá de la homilía, toda la misa de Francisco en Chiapas fue un acercamiento hacia la cultura indígena. Desde las palabras pronunciadas por Francisco al comienzo y final de su intervención, dichas en tzeltal, hasta la entrega que hicieron al papa de dos biblias traducidas al tzeltal y al tzotzil.

En la ceremonia se autorizó el uso de la lengua náhuatl en los textos litúrgicos, algo que ya se dio en el caso de las lenguas anteriormente mencionadas.

En el altar se representó a la madre tierra y a la cosmovisión maya. Y al fondo se reprodujo la imagen de la fachada de la catedral de San Cristóbal de las Casas, una de las más antiguas de América, con más de 450 años.

Por parte de todo el pueblo indígena, el obispo de San Cristóbal de las casas, Felipe Arizmendi, leyó un mensaje para el papa, al que llamaron "tatik", que quiere decir "papá". Se dijeron agradecidos por su visita y valoraron la preferencia que tuvo Francisco sobre ellos.

"Aunque muchas personas nos desprecian, tú has querido visitarnos y nos has tomado en cuenta, como la Virgen de Guadalupe a San Juan Dieguito", leyó el obispo.
"Llévanos en tu corazón con nuestra cultura, también con nuestra alegría y nuestros sufrimientos, con las injusticias que sufrimos, con el dolor de nuestros enfermos, con nuestros niños, jóvenes y ancianos, y con nuestra esperanza en Cristo resucitado", le dijeron las comunidades a Francisco.
Y agregaron: "Aunque vives lejos en Roma, te sentimos muy cerca de nosotros".

Fuente: Basado en EFE

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