El Parlamento de Brasil, un aliado necesario para Temer

El presidente advierte que los legisladores son claves para su gobernabilidad
Michel Temer, quien sigue en el poder en Brasil tras la caída de Dilma Rousseff, apuntalará su gestión en un Parlamento ultraconservador, que por conveniencias y paradojas políticas se instaló en 2015 apoyado por la ahora expresidenta y dirigente del Partido de los Trabajadores (PT).

Temer, elegido vicepresidente en la misma fórmula que llevó al poder a Rousseff en 2011 y con la que fue reelegida en 2014, hereda no solo la Presidencia con la destitución de la ahora exmandataria, sino también buena parte de la heterogénea coalición que la respaldó mientras estuvo en el cargo.

La fractura de esa multicolor base parlamentaria fue decisiva para la caída de Rousseff y el gran arco de derecha y centro que se alejó de la exmandataria en los últimos meses será la base en que se apoyará Temer para dar curso a medidas económicas, que admite como "impopulares" pero considera "necesarias".

En un escenario político delicado, Temer admitió que para tener gobernabilidad deberá mantener unida la heterogénea base política que hasta ahora lo apoya, lo cual implicará ceder en algunos casos para garantizar el respaldo parlamentario a sus ideas.

Entre las propuestas figuran proyectos para limitar el gasto en función de la tasa de inflación, lo cual podría recortar la inversión en áreas sociales, elevar la edad para las jubilaciones y reformar las proteccionistas leyes laborales.

El nuevo gobierno también se propone retomar las privatizaciones e implantar un modelo de "Estado mínimo" completamente opuesto al "Estado intervencionista" que imperó desde 2003, cuando el Partido de los Trabajadores asumió el poder con Luiz Inácio Lula da Silva, antecesor y padrino político de Rousseff.

Más allá de esas propuestas de corte netamente económico, la base parlamentaria de centro y derecha que era contenida de alguna manera por Rousseff también tendrá ahora mayor libertad para dar curso a polémicas iniciativas sobre derechos sociales.

En la agenda parlamentaria figura una propuesta para reducir la edad de responsabilidad penal de 18 a 16 años.

También se prevé que tengan más fuerza proyectos dirigidos a reforzar las leyes que prohíben el aborto, y otros que pretenden cerrarle las puertas al matrimonio homosexual, aceptado solo por una decisión judicial pero sobre el cual no se ha legislado aún.

Esas propuestas tienen como motores a influyentes grupos de poder suprapartidario en Brasil con una fuerte presencia en el Parlamento y que se expresan sobre todo a través de las llamadas "bancadas" evangélica y rural.

En la vereda de enfrente, Temer tendrá al PT, un partido que tras pasar 13 años en el poder vuelve a la oposición menguado pero aún con cierta fuerza, y a movimientos sociales que, aunque han perdido terreno, conservan su capacidad de movilización.

Fuente: EFE

Populares de la sección