El Parque Lecocq sin fondos para inversión

Pese a ser un paseo privilegiado, se ha visto deteriorado por la falta de dinero y mantenimiento
Faltan fondos para invertir en el Parque Lecocq

A unos 24 kilómetros de Motevideo, el Parque Lecocq es una bocanada de aire fresco para la rutina y, en un día de primavera, el paisaje parece una postal. Las llamas pasean junto a un viejo vagón de tren sin siquiera incomodarse por los vehículos que pasan por el lugar. La misma postura tienen las cabras, acomodadas a lo largo del camino. Más allá una leona descansa bajo un árbol.

Sin embargo, al recorrerlo queda una sensanción amarga. Es que son varios los signos que, desde el comienzo, opacan el recorrido: el cartel principal grafiteado, las prácticamente nulas indicaciones y servicios, las calles casi intransitables.

A decir del director del parque, Eduardo Tavares, el Lecocq es como una ciudad. Hay habitantes, un hospital, una fábrica de comida, vigilancia, calles. Funciona.

Pero, ese gran parque-ciudad se ha visto empañado por la evidente falta de conservación. Desde hace unos años le falta algo fundamental para avanzar: la inversión. Para ese rubro, los fondos son cero. Y lo mismo pasa con el mantenimiento.

Los cinco kilómetros de calles internas ya no aguantan más bacheos. Los recintos para animales necesitan una remodelación. La cartelería se va cambiando "como se puede" y los soportes de madera, claramente deteriorados, son muestra de la decadencia. Faltan baños, faltan parrilleros.
Faltan, al menos, unos US$ 8 millones.

Al Parque Lecocq le falta algo fundamental para avanzar: la inversión.

En su oficina el director del Sistema de Zoológicos de Montevideo, asegura que el presupuesto actual, de unos $ 24 millones que se reparte entre los cuatro parques del sistema alcanzan para que funcionen. Pero solo eso. Se mantiene a los animales, se limpia el lugar y se conservan las áreas verdes. Lo que no existe, "desde hace ya bastante tiempo es la posibilidad de tener un presupuesto de inversión", dijo a El Observador.

Parque Lecocq

Para Tavares el zoológico es una institución necesaria, y si bien el Parque Lecocq tiene las condiciones para ser un recinto moderno, el cambio de concepción no se ha hecho "por falta de recursos".

Con la caja en rojo, la idea de la administración de Daniel Martínez era invertir en ese parque y en el
Zoológico Villa Dolores a través del Fondo Capital. Los proyectos implicaban destinar US$ 19 millones para Lecocq y otros US$ 14 millones para Villa Dolores, pero esas obras no obtuvieron apoyo de la oposición y esperan por nuevos acuerdos.

El último gran gasto se hizo en la administración pasada, cuando en 2012 y urgida por la falta de lugar para los Papio hamadryas (de la familia de los monos), la intendencia llamó a una licitación por $ 2,5 millones y los reubicó en un espacio a cielo abierto. El lugar que habitaban hasta entonces, y cuya construcción es anterior a 1953, está actualmente vacío.

Parque Lecocq

En tanto los acuerdos no llegan, la comuna busca además otras formas de conseguir fondos. Una de ellas fue la de aumentar las entradas. El cambio se hizo el 1º de octubre cuando el costo subió para los autos de $40 a $80 y para los peatones, que desde noviembre abonarán $20.

De todos modos, comparado con otros parques, la entrada sigue siendo prácticamente gratis, dijo Tavares a El Observador.

De lo que se recaude, durante 2016 la mitad irá para el parque y la otra para las arcas de la comuna. Y a partir de 2017, el 100% quedará para el Lecocq, lo que ayudará en el mantenimiento.

En un domingo "caótico", llegan a ingresar unos 2.500 vehículos. "Si la entrada queda para acá (el trabajador) ve público y ve plata, ve posibilidades de poder hacer cosas. Cuando la plata no queda para acá, se ve gente y trabajo, cuando menos gente mejor, porque te van a romper las cosas", explicó Tavares.

Se piensa por otra parte en la posibilidad de conseguir sponsors, pero para eso el parque debe ser una oferta atractiva.

Con el prestigio de Temaikén


Cuando se presentaron las obras incluidas en el Fondo Capital, con las que se pensaba hacer un "shock de infraestructura" en la ciudad, el secretario de la intendencia, Fernando Noptisch, afirmó a El Observador que la intención era trasformar al Parque Lecocq en una reserva natural al estilo Temaikén de Argentina.

Si bien la idea no era un parque igual, sí se buscaba ese estilo "en lo relativo al desarrollo y a la importancia", explicó Tavares.

Dentro del proyecto de transformación del parque está pensada la instalación de un restaurante con terrazas y vista al puente sobre río Santa Lucía, paseos en tren y barco (ver apunte) y ampliar la cantidad de especies –hoy son unas 37 con 700 ejemplares- y el lugar donde residen.

Parque Lecocq

En el caso del Paseo del monte –una recorrida sobre fauna y flora autóctona– hace unos 15 años que las estructuras cumplieron su ciclo. "La idea es mantener este monte con estas especies pero en estructuras bien diferentes, muchísimo más grandes, donde el que estés encerrado seas vos y no ellos", indicó el director. Sería, "un cambio radical" para el 70% de las estructuras.

Luego, esa transformación implicaría rehacer la caminería, incorporar más baños y unos 100 parrilleros. Ese es el principal uso que se le al parque da los fines de semana, y como los actuales no alcanzan, se generó un negocio de alquiler paralelo y las parrillas se extendieron a lugares no previstos. Se piensa incorporar además senderos para bicicletas y un espacio para actividades de mountain bike.

Para Tavares, algo necesario, es evitar la circulación de vehículos dentro del parque, colocando estacionamientos en la entrada y con un sistema de traslado de publico dentro del parque. "Eso en algún momento vamos a tener que hacerlo por un tema de conservación del espacio", explicó.

Sin embargo, esas ideas están todavía lejos. Comparado con Temaikén, dijo el director, el Lecocq está a kilómetros. Mientras el primero tiene entre 400 y 600 empleados, en el parque hay 28. Un tema aparte es la inversión, en Temaikén son más de US$100 millones, en el Lecocq, cero.
La reflexión que siguió fue obvia: "Proyectos y planes sobran, lo que falta es plata".

En tren y barco a Santiago Vázquez


Dentro de lo proyectado por la IMM para el Parque Lecocq está la posibilidad de hacer paseos náuticos recorriendo los dos arroyos que llegan desde el parque hasta el Santa Lucía y luego a Santiago Vázquez. Además, según dijo el director de Artes y Ciencias, Juan Canessa, se busca retomar un antiguo proyecto que implica un viaje en tren desde Santiago Vázquez hasta el Lecocq, con distintas estaciones dentro del parque.

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