El patrimonio abandonado de Montevideo

Varios edificios patrimoniales de la ciudad tienen tal nivel de deterioro que es difícil pensar que fueron íconos de una época
Son colosos arquitectónicos que integran el paisaje urbano de Montevideo, pero que fueron abandonados y quedaron en el olvido. El deterioro de algunos edificios patrimoniales de la capital uruguaya se volvió parte de la cotidianidad, pero poco a poco comienzan a surgir grupos de activistas que velan por su reconstrucción o conservación.

Son muchos los edificios que responden a esta descripción; esta semana, uno de los que captó la atención fue el de la vieja e histórica estación de AFE. Un grupo de pasajeros se reunió el martes pasado, día en que se cumplieron 14 años de la llegada del último tren, para reclamar que volviera a funcionar como estación ferroviaria.

AFE Estación Central
Estación Central General Artigas
Estación Central General Artigas

Tanto este edificio, como el del Jockey Club, el de la Compañía del Gas o el de la ex Facultad de Humanidades, así como muchísimos otros, esconden en sus muros una rica historia, además de un alto valor arquitectónico, pero ninguno de ellos cumple con las funciones para las cuales fueron concebidos, ni para las cuales se redactaron proyectos y licitaciones posteriores a su abandono inicial.

El abandono como costumbre

William Rey, doctor en Historia del Arte y Gestión del Patrimonio Cultural, opina que en Uruguay el estándar de conservación edilicia es muy bajo. "Es un tema cultural, sin duda. Porque si yo comparo el estándar de conservación de edificios similares de Buenos Aires y Montevideo, apropiados por sectores con capacidad económica para mantenerlos, claramente el nivel en Uruguay es más magro", dijo Rey.

"Aun en los espacios privados los municipios tienen que colaborar con una belleza que va más allá de si está en manos privadas o públicas", dijo el arquitecto Mariano Arana

Por su parte, el arquitecto Mariano Arana, que también fue ministro de Vivienda e intendente de Montevideo, considera que algunos de estos edificios se utilizan para especular a nivel inmobiliario. "Yo he discutido con muchos de mis compañeros: 'Por favor, no pretendan hacer negocios con un bien público que tiene en sí mismo un valor que trasciende lo económico'", agregó el también exsenador.
A diferencia de Rey, Arana no considera que "la dejadez" de estos edificios sea un tema cultural, y pone como ejemplo la alegría con que recibieron los uruguayos la remodelación del Mercado Agrícola y la exfábrica de alpargatas que está en frente.

"Hay un público que viene a nuestras costas como turista, y no viene solo al sol y a la playa. Hay un porcentaje que viene a ver obras de arquitectura. Tenemos una arquitectura moderna ejemplar", dijo Arana respecto a la importancia de mantener estos edificios.

Gestión del patrimonio

Rey propone, para que un edificio no caiga en el abandono, que se debe evitar que permanezca vacío y sin una actividad que lo haga revitalizarse con periodicidad. "El desuso significa su muerte", señaló al respecto.

Compañía del Gas
Compañía del Gas
Compañía del Gas

Sin embargo, la estipulación de programas de uso para estos edificios no puede ser al azar, sino que hay que tener en cuenta cuáles son idóneos para ese tipo de estructuras. "Posiblemente, una construcción con el tamaño de la de AFE no se recupere con una sola actividad", afirmó. Pero sea su fin cultural o comercial, siempre se debe tener en cuenta una actividad económica que haga viable su conservación y mantenimiento.

Por otro lado, tanto para edificios pertenecientes a personas privadas como para los que pertenecen al Estado, deben existir estímulos y desestímulos impositivos para colaborar en la conservación del patrimonio edilicio.

Arana ejemplifica esto con el caso de una casa quinta ubicada en el Prado. "Yo creo que el propio municipio debería ayudar a mantenerla, incluyendo sus árboles centenarios. Aun en los espacios privados los municipios tienen que colaborar con una belleza que va más allá de si está en manos privadas o públicas".

Si bien Rey considera que estos edificios no tienen riesgo de derrumbe, sí ve como una opción probable que el desuso y su deterioro los haga finalmente inutilizables, hasta que se terminan por recomendar su demolición.

Edificios con historia

La construcción de la estación de AFE culminó en 1897 y tuvo como propósito festejar los 60 años de reinado de Victoria de Inglaterra quien, como era muy mayor, no pudo presenciar su inauguración. En 2003 se clausuró el acceso al público y, desde entonces ningún tren volvió a salir o a llegar a ella. En la década de 1990 hubo un intento por parte del Estado para recuperar el edificio mediante una licitación, pero un juicio con el adjudicatario no permitió concluir el plan.

"El interior del edificio tiene un fuerte componente emparentado con la arquitectura francesa y ciertas formas barrocas italianas", dijo con nostalgia Arana, y agregó: "Espacialmente el piso alto me resulta deslumbrante. El corredor central está pensado como una especie de galería típica de Europa. Está concebido como una especie de calle techada".

Ex humanidades tsakos
Edificio Tsakos (exfacultad de Humanidades)
Edificio Tsakos (exfacultad de Humanidades)

La ex Facultad de Humanidades, por su parte, originalmente iba a ser sede del Hotel Nacional, pero nunca llegó a cumplir con su cometido. Por ese edificio pasaron las sedes de las facultades de Ingeniería, de Arquitectura y Matemática, para finalmente quedar en manos de la de Humanidades hasta 1976, año en que se deshabitó por peligro de derrumbe. En 2007 la empresa griega Tsakos lo compró en un remate judicial, pero por diversas razones el plan que tenía para el edificio, declarado patrimonio histórico nacional en 1996, no se llegó a efectuar; se puso nuevamente en venta en 2012.

Arana considera que de haber mantenido una sede de la Universidad en ese lugar, la Ciudad Vieja no habría sufrido tanto deterioro. "Cualquier centro de enseñanza da vitalidad, la gente joven da vida a un ámbito urbano", agregó.

En cuanto al edificio que supo ser la sede de la Compañía del Gas, el exintendente considera que no tiene un estilo significativo. "No tiene la exquisitez maravillosa que la sociedad de fines del siglo XIX logró plasmar en Ciudad Vieja, pero sigue siendo emblemático de un determinado momento de la historia progresiva y energética del país". Hoy está en curso un proyecto para convertirlo en la próxima terminal de pasajeros de Buquebus.

Jockey Club
Entrada al Jockey Club
Entrada al Jockey Club

El Jockey Club, por su parte, había sido adquirido por el grupo portugués Pestana para transformarlo en un hotel, pero luego de comenzar por abrir solo el restaurante, distintas situaciones, entre las cuales se encuentra la crisis europea, llevaron a que no se llevara adelante el proyecto.

El estilo del Jockey Club es típico de la Escuela de Bellas Artes de París, explicó Arana. "Uno entra a ese hall maravilloso y notoriamente ve que hay aportes de la arquitectura tradicional y aportes de una cierta modernidad atenuada".

Paradójicamente, todos estos edificios se encuentran en una zona del departamento (y del país) en que la carencia de viviendas se contradice con la cantidad de edificios patrimoniales que quedaron vacíos.

Pero el uso para el que fueron ideados no es el único que puede devolverle la vida a estos colosos urbanos. Por ejemplo, en Santiago de Chile la antigua Estación Mapocho pasó a ser un centro cultural que todos los años es sede de la feria del libro de la capital chilena. En Londres, recuerda Arana, un gasómetro se convirtió en el anexo de un teatro. Las opciones son tan infinitas como la imaginación. Lo que no es infinito es el tiempo que tienen estos edificios para evitar que queden inutilizables.



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