El peligro de utilizar dispositivos móviles en viajes aéreos

Tres aerolíneas aéreas prohibieron el uso del Samsung Galaxy Note 7 a bordo, para prevenir incendios

Hace algunas semanas la FAA (Administración Federal de Aviación de Estados Unidos) instó a los pasajeros de viajes aéreos a no utilizar los celulares Samsung Galaxy Note 7. Como consecuencia, tres aerolíneas prohibieron el dispositivo, entre ellas Lufthansa. Todo esto, a raíz de que una falla en ese modelo causó el incendio de su batería en reiterados casos a lo largo del mundo. Sin embargo, el peligro no es únicamente culpa de Samsung, sino que existe en todos los dispositivos electrónicos, según publicó The New York Times.

Qantas es otra de las aerolíneas que sufrió un incendio durante un vuelo, como consecuencia de un teléfono celular que quedó trancado dentro de un asiento, y al presionar su batería de iones de litio se prendió fuego.

De la misma forma, a principios de año, la FAA dio a conocer que hubo que evacuar un vuelo interno de Delta Airlines en Estados Unidos porque se había incendiado un equipaje de mano con dos computadoras portátiles.

Es decir, el problema principal son las baterías de iones de litio, que son la forma principal de abastecimiento de energía en casi todos los dispositivos móviles. Al almacenar tanta energía en un espacio tan reducido, son extremadamente propensas a incendiarse.

Haciendo un recuento aproximado -ya que no se trata de un problema del que se lleve un registro exacto de casos-, en los últimos 10 años por lo menos tres aviones de carga sufrieron accidentes producto de incendios de baterías. Un 747 de Asiana en 2011, un 747 de UPS en Dubai en 2010 y un DC-8 de UPS en Filadelfia en 2006.

Después del incidente de Qantas, la FAA también emitió una alerta sobre las baterías en la bodega del avión, ya que también allí suponían el "riesgo de una pérdida catastrófica del casco" de la aeronave.

Aunque aún ningún desastre aéreo fue causado por dispositivos móviles, resulta prudente preocuparse por las cantidades de aparatos electrónicos que viajan en cada vuelo. La Sociedad Real Aeronáutica del Reino Unido calcula que en un solo pasillo de avión con 100 pasajeros podría haber más de 500 baterías de iones de litio a bordo.

¿Se puede hacer algo más que emitir advertencias?

El administrador de la FAA, Michael P. Huerta, dijo mediante un correo electrónico que la agencia reconocía que las baterías significaban peligros y que estaban rastreando todos los problemas en las cabinas de avión "para ayudarnos a determinar qué podemos hacer". También pidió a los pasajeros colocar sus teléfonos y computadoras "en el equipaje de mano u otro sitio seguro" si no los estaban usando.

De todas formas, un intento por prohibir o limitar el uso de estos dispositivos con baterías de iones de litio en los aviones, probablemente terminaría en quejas y reproches de los viajeros. Además, sería extremadamente difícil hacer cumplir este tipo de reglas, y los procesos de seguridad del aeropuerto se tornarían aún más extensos y tediosos.

Hace algunos años, cuando todavía no se permitía el uso de teléfonos dentro del avión por debajo de los 10.000 pies, se sabía que la mayoría de los pasajeros incumplía esta regla. Las azafatas decían que era imposible de controlar.

Por eso, justamente, el objetivo de la FAA sigue siendo el mismo: disminuir los riesgos. Mediante las normas implementadas, se espera que las aerolíneas estén preparadas para actuar en caso de que una batería se incendie durante un vuelo.

"Es casi imposible que se propague un incendio en un avión", explicó George J. Ringger a The New York Times, un ingeniero aeronáutico propietario de una empresa de consultoría que se especializa en interiores de cabinas. "¿Podría sufrir quemaduras un pasajero? Sí. ¿El humo se propagaría en la cabina? ¿La tripulación cuenta con protocolos? Sí".

Pero no todos los expertos son tan optimistas. El incendio de una batería de computadora portátil podría demorar horas en extinguirse y el humo sería abundante y tóxico.

Michael Gilchrist es ingeniero y copropietario de PlaneGard, un fabricante de estuches para contener el fuego y el humo si la batería de un dispositivo falla durante un vuelo. Entre sus clientes se encuentran Air Tahiti Nui, que lleva un estuche de PlaneGard en los vuelos intercontinentales.

"Con toda una computadora portátil en llamas, verás lo que ocurre", explicó Gilchrist. "Estás ante un suceso de 35 a 40 minutos. Eso podría ocasionar muchos problemas".

En 2013, a causa de una fuerte presión por parte de los viajeros, las aerolíneas decidieron permitir el uso de dispositivos electrónicos entre puertas de embarque. Dado que la cantidad de dispositivos que suelen llevar consigo los pasajeros ha aumentado, se han hecho adaptaciones para su uso en la cabina, como los puertos USB que les permiten a las personas ver películas durante el vuelo desde sus propios dispositivos, así como las tomas de corriente eléctrica para cargadores.


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