El presidente chino tiene cada vez más poder y menos rivales

Xi Jinping salió fortalecido del congreso anual del partido único en China
El presidente chino Xi Jinping, jefe del partido único en ese país, del Estado y del Ejército, salió todavía más reforzado del congreso anual del Partido Comunista Chino (PCC), que durante cuatro días se reunió a puertas cerradas para decidir el destino del país más poblado del mundo.

El PCC resolvió ayer elevar el estatus de Xi Jinping al de "líder central" de la agrupación política, lo que equipara su poder al de antecesores históricos como Mao Zedong o Deng Xiaoping.

El anuncio llegó tras la reunión del Comité Central, un órgano que actúa como una especie de parlamento dentro del partido único y que se reúne cada año para hablar de disciplina interna y en particular de la lucha contra la corrupción.

Los alrededor de 400 miembros del Comité Central del PCC se reunieron desde el lunes hasta ayer, en Pekín y a puerta cerrada para, celebrar el llamado Sexto Plenario, en el que también aprobaron dos documentos sobre la disciplina del partido.

En un comunicado tras la reunión, celebrada en un hotel protegido con herméticas medidas de seguridad, el PCC pidió a sus 88 millones de miembros que "se unan estrechamente detrás del comité central junto al camarada Xi Jinping, que ocupa un papel central", según indicó la agencia oficial Xinhua.

El uso del término "central" podría indicar un refuerzo del poder de Xi Jinping a pesar de que desde la muerte en 1976 de Mao Zedong, fundador del Partido Comunista, el poder se ejerce de manera colegial, un sistema que busca evitar el giro autoritario de la época del "Gran Timonel".

"Es un inmenso paso atrás en las reformas políticas e institucionales" y una vuelta al "culto de la personalidad" de la época de Mao, lamentó Willy Lam, especialista de China y del Partido Comunista de la universidad china de Hong Kong.

"Xi es muy ambicioso en su control del poder", advirtió Lam.
El experto afirmó que ya se tomaron medidas para que los dirigentes del partido sigan la línea oficial, como la de prohibir las "críticas infundadas".

El líder central

La denominación de Xi como "líder central" añade un título más al presidente, al mando del Ejército a través de la Comisión Militar Central y del Comité Nacional de Reformas del país, entre otros cargos, y blinda su autoridad aún más de cara al XIX Congreso del PCC de 2017.

En ese congreso, que tendrá lugar en la segunda mitad de 2017, habrá un crucial relevo de poderes, ya que cinco de los siete miembros –en principio todos menos Xi y el primer ministro Li Keqiang– del Comité Permanente, órgano supremo del PCC, serán sustituidos.

Así las cosas, es ahora cuando empieza la pugna por ocupar esos asientos, con Xi intentando promover a sus correligionarios en detrimento de otras facciones, en particular la de Shanghái y la Liga de Juventudes, representadas por los expresidentes Jiang Zemin y Hu Jintao.

La idea de denominar a Xi como "líder central" había surgido a principios de año, pero, mientras que fue bien recibida por líderes provinciales, no tuvo la misma receptividad en los miembros del Comité Permanente. Sin embargo, el presidente se impuso en la contienda que terminó ayer.

Más poder

Desde su llegada a finales de 2012 a la cúpula del poder, Xi Jinping amplió su poder más que ningún otro líder desde los tiempos de Mao, hasta el punto de que algunos observadores creen que podría intentar quedarse en el poder más allá del período tradicional de 10 años.

"Cuando uno se convierte en central en la dirección del partido, también puede convertirse en eterno (...) Solo una persona dentro del partido, es decir Xi Jinping, puede definir las reglas políticas", afirmó Lam.

Sin embargo, los intentos del líder chino de reformar las empresas estatales, que controlan sectores enteros de la economía pero son poco rentables, fueron frenados por la resistencia de sus dirigentes, que quieren conservar sus intereses.

"Los altos dirigentes, sobre todo los de las más altas esferas del poder, tienen que dar ejemplo y respetar de manera ejemplar las reglas del partido", indica el comunicado del comité central.

Sin rivales

Además de la designación de "líder central" de Xi, el plenario aprobó dos documentos destinados a reforzar la disciplina del Partido, una nueva vuelta de hoja a la campaña anticorrupción que emprende el presidente desde su llegada al poder en 2013, considerada por muchos un arma política contra sus enemigos.

El texto insiste en la necesidad de "controlar y sancionar severamente la corrupción, limpiar el ambiente y la vida política del Partido para crear una nueva atmósfera".

La campaña de Xi contra la corrupción hizo caer a algunos líderes que hasta ahora parecían intocables –como Zhou Yongkang, el exjefe de los servicios de seguridad– y supone una advertencia para jerarcas inferiores.

Desde 2013 más de 1 millón de miembros del partido fueron sancionados por corrupción, anunció la semana pasada la comisión central de disciplina del PCC.

Fuente: Agencias

Populares de la sección