El problema son los periodistas

El presidente de Nacional y sus críticas a la prensa
Los periodistas estamos habituados a recibir críticas por nuestro trabajo. Pero aún acostumbrados a lidiar con los fantasmas que ven los políticos en todo lo que hacemos, la reacción de los dirigentes de Nacional por el asunto de las banderas superó todos los límites imaginables.

Para criticar a los medios, el presidente y el vice del club desmintieron cosas que luego dictámenes judiciales comprobaron. Además, manipularon datos y, lo que es peor, con sus dichos agitaron a los hinchas que –sin pensar mucho en los argumentos de fondo– insultaron y amenazaron a periodistas a través de las redes sociales. En el medio, el presidente José Luis Rodríguez inventó un nuevo género periodístico, al pedir "opiniones objetivas".

¿Qué pasó?

El Ministerio del Interior detuvo el jueves 25 a un hincha tricolor, que además era subcontratado por el club para realizar tareas de seguridad en sus tribunas, por haber ingresado una bandera de Peñarol. Al detenerlo, la Policía encontró en su casa 33 banderas del equipo rival, que eran tomadas como "trofeos".

El ministerio divulgó esa noticia en un comunicado y en sus redes sociales. Luego de ello, los periodistas averiguaron más. Y tanto Subrayado como El Observador informaron el jueves 25, basados en fuentes, que el indagado había declarado ante los policías que lo interrogaron que esa y otras banderas habían estado guardadas en la sede de Nacional.

El medio nunca dio como un hecho esa información, ni la presentó como tal. Solo relató lo que dijo un indagado ante la Policía, antes de ir a declarar a la Justicia. Para cualquier lector habitual de los medios, es algo muy común en la cobertura periodística. Reconstruir los episodios a través del relato de los involucrados ante las autoridades.

El mismo día que El Observador publicó eso en la web (al otro día no había diarios por ser el Día del Canilla), el presidente Rodríguez declaró ante la Policía.

Un día después, el viernes, lo hizo ante la Justicia. Y al salir de allí, en vez de dedicarse a condenar la actitud de parte de su hinchada o a hacer autocrítica porque una persona contratada por su institución colaborara con el hecho, apuntó contra los periodistas.

"¿Los hinchas de Nacional no dijeron que las banderas estaban en la sede?", le preguntó un periodista. "Nunca, a mí me gustaría que digan de dónde salen esas versiones. Ni siquiera en el juzgado están en esas versiones. ¿De dónde pueden sacar esas versiones si ustedes no participan del proceso judicial?", respondió Rodríguez.
El "nunca" del presidente tricolor es mentira. El hincha que posteriormente fue procesado lo dijo ante la Policía. Y, si quedaban dudas, la fiscal lo dejó por escrito.

"Con referencia a las demás banderas que le fueron incautadas en su domicilio expresó que él había arreglado para que se las llevaran en un bolsón, para quedarse con ellas y cortar con las provocaciones, cambiando así sus declaraciones primarias efectuadas en la policía donde había expresado que las mencionadas banderas estaban en los sótanos del Club Nacional de Fútbol y después de los hechos de Santa Lucía, él habló con M.S. y para cortar con las provocaciones decidió sacarlas de allí, llevándolas a su casa", dice el dictamen de la fiscal Mónica Ferrero.

"A mí me gustaría que digan de dónde salen esas versiones". La nota de El Observador que tanto critica lo dice en casi todos los párrafos: lo aseguró el involucrado ante la Policía.

"Ni siquiera en el juzgado están en esas versiones". Con esa frase Rodríguez manipuló los datos para dejar mal parados a los medios. Es verdad que en el juzgado, como bien escribió la fiscal, el interrogado cambió su versión un día después. ¿Eso lo transforma en mentira? No lo podemos saber, pero sí es un hecho que fue la primera versión del hincha. Incluso la jueza Dolores Sánchez en el auto de procesamiento ratificó que el indagado no quiso en el juzgado decir quién le pidió que se llevara las banderas.

"¿De dónde pueden sacar esas versiones si ustedes no participan del proceso judicial?". Ese es el trabajo de los periodistas. Averiguar y publicar información de interés público, siempre que esté comprobada y chequeada. En este caso lo estaba basada en fuentes policiales. Siguiendo el criterio de Rodríguez, solo podríamos informar las cosas que vemos. ¿O el problema estará en que al presidente de Nacional no le gusta determinada información y por eso no quiere que salga?

Rodríguez amenazó con un juicio a los medios, del que no se supo más luego de la comprobación judicial de lo informado. Ojalá el presidente del club mostrara la misma vehemencia que muestra con los periodistas para atacar la violencia en el deporte.

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