El refugio de los seis árabes es una lotería y el gobierno se jugó un pleno

Estados Unidos dijo que estába todo bien, pero pidió que interceptaran todas las llamadas de los refugiados. ¿No sorpende esto?

El sindicalista Juan José Pereira declaró en estos días que aunque la mayoría de la población se oponía a que vinieran presos de Guantánamo, el PIT-CNT corrió con el costo de acogerlos y que hoy reciben muchas felicitaciones porque ya algunos de los seis árabes se están  integrando y consiguieron trabajo. Salieron del infierno que debería avergonzar a Occidente y llegaron a un país donde la solidaridad se puso por delante de la seguridad. Es un ejemplo loable, pero la cuestión es si el Estado pondrá ambos valores en un plano tan disímil: solidaridad con los ex presos y seguridad para los uruguayos.

Primero llamó la atención que el gobierno de izquierda aceptara sin más los informes de Estados Unidos acerca de la ausencia de peligrosidad de los refugiados. Si los presos llegaron a Guantánamo es porque Estados Unidos fraguó sus expedientes. Si lo hizo para meterlos ¿por qué no habría de hacerlo para sacárselos de encima?

El semanario Búsqueda publica en su última edición un dato inquietante: Estados Unidos pidió que el gobierno uruguayo interceptara las llamadas telefónicas y los correos electrónicos de los refugiados, a lo cual la administración de Mujica se negó.

Ahora, ¿nadie se ha preguntado en el gobierno por qué si un informe de Estados Unidos dice que no son peligrosos por otra lado pide controlarlos?

Hay países que comprobaron en carne propia que esta movida puede ser una lotería aunque menos del 10% de los liberados reincidieron en sus actividades terroristas. El sitio Infobae da cuenta lo mal que calculó Estados Unidos cuando dejó en libertad al árabe Ibrahim Al Rubaish.

Es una lotería y el gobierno uruguayo, a estar por lo que ha dicho públicamente, está decidido a jugarse a pleno la seguridad en torno a estos seis árabes, y refugiarse exclusivamente en el discurso de la solidaridad. Ojalá la bola caiga en el número correcto.


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