El regreso de una leyenda literaria

Los primeros cuentos, de Truman Capote, reúne 13 relatos inéditos de su primera época que destacan por la calidad literaria y el carácter tenebroso
Muchos dicen que después de escribir A sangre fría, la gran novela de no ficción estadounidense del siglo XX, Truman Capote no volvió a ser el mismo de antes. Los años que pasó investigando el asesinato de una familia entera de granjeros por parte de los delincuentes Richard Hickock y Perry Smith, en Kansas, le pasaron factura. También el tiempo que debió esperar para que se ejecutara la sentencia de muerte que finalmente recibieron los criminales y poder concluir así su libro.

Las biografías dicen que además se enamoró de Smith, con el que mantuvo un asiduo contacto mientras este esperaba en el corredor de la muerte.

Otras versiones (con Capote siempre hay más de una hipótesis) sostienen que en realidad los usó desde el primer momento y que cuando los presos le pidieron que intercediera por ellos no movió un dedo. En definitiva: que lo único que quería era que los mataran cuanto antes para poder publicar el libro que lo llevaría a la fama.

Más allá de la polémica, existe un punto de contacto sutil entre los criminales y Capote, y es el hecho de que, teniéndolo todo a su favor, todos se hundieron sin remedio. Los dos delincuentes, luego de la matanza, lograron huir a México pero regresaron de forma increíble a Estados Unidos, donde fueron apresados rápidamente.

Capote, que huye del abandono familiar, llega a ser aceptado por el jet set de la época y cuando tiene el partido ganado y es una estrella, cae en desgracia al publicar algunos capítulos de Plegarias atendidas, un libro donde revela intimidades de ese grupo selecto de personalidades, que lo apartará para siempre de su seno, y lo devuelve a su soledad inicial y forzándolo al ostracismo hasta su muerte, en 1984.

Por suerte la obra de Capote está exenta de polémicas, es variada y rezuma calidad por donde se la mire, incluidos estos 13 cuentos inéditos que se presentan ahora. En ellos se observa ya, a pesar de ser trabajos de juventud, la aguda mirada del autor, su capacidad para meter un giro inesperado en medio de una escena y ese distanciamiento con respecto a los hechos y los protagonistas que le permite narrar con imparcialidad.

Varios de los relatos tienen un lado tenebroso, oscuro y violento, que muestra la fascinación por el crimen que siempre sintió Capote. En El pantano del terror, por ejemplo, dos niños se internan en el bosque para intentar capturar a un convicto. Solo uno de ellos saldrá vivo de allí, pero tendrá que ser testigo de la muerte del otro, desde su escondite en un árbol, al pie del cual se desarrolla el horror.

En otros, como La polilla en la llama, Louise o Almas gemelas, lo que prima es la traición, siempre injustificada pero tan real como la vida misma. En el primero una mujer delata a otra que le pide ayuda, solo por temor. En el segundo una alumna hace expulsar a otra del colegio por envidia. En el tercero, una amiga le cuenta a otra cómo asesinó a su marido y juntas planifican la muerte del que aún estorba.

El resto de los textos son eclécticos y tienden a ser, más que relatos, escenas puntuales que suceden una tarde cualquiera, siempre con una base argumental interesante. En Si te olvido, una chica prepara la que va a ser la última velada con su novio, que se va para siempre del pueblo. En Lucy se describe la vida amarga de una mucama negra. En La tienda Mill, una mujer malvada salva a una niña de la picadura mortal de una serpiente.

En conjunto, Los primeros cuentos no hace otra cosa que reafirmar el talento literario de Truman Capote y pone de relieve las obsesiones que lo acompañaron toda la vida. No se trata de unos cuantos papeles perdidos de dudosa calidad que salen a la luz para beneficio de los herederos, no son meros ejercicios o borradores. Y eso, para un libro póstumo, ya es mucho decir.

Ficha

Los primeros cuentos, de Truman Capote
Editorial: Lumen
Páginas: 136
Precio: $ 590

Acerca del autor

Andrés Ricciardulli