"El ritmo de los cambios en la facultad no es el adecuado"

El decano de la Facultad de Ciencias Económicas dejará el cargo disconforme con la forma de trabajar del consejo

Tras casi seis años al frente de la institución, el 25 de abril Rodrigo Arim, decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Administración de la Universidad de la República, transmitió al consejo de esa casa de estudio su intención de renunciar al cargo. Tal como informaron la semana pasada La Diaria y Búsqueda, esa decisión la oficializará el 27 de junio, cuando se cumplan seis años del comienzo de su primer período al frente de la facultad. En diálogo con El Observador explicó las razones y aseguró que su decisión no tiene marcha atrás.

¿A qué se debe su renuncia?

El origen de la renuncia tiene que ver con una disonancia entre lo que percibo que debería hacer yo, como decano, y el funcionamiento de un órgano de deliberación y decisión colectiva, que es el consejo de facultad. Yo tuve dos períodos de decanato. En el primer período, de cuatro años, creo que la facultad atravesó un proceso de transformaciones muy importantes, que no se debieron exclusivamente a mí, sino al compromiso de todos los órdenes.

¿Qué logros destaca del período anterior?

Cambiamos el plan de estudio y casi que se duplicó el número de egresos anuales. El año pasado egresaron 1.077 estudiantes, cuando antes del plan de reforma 2012 egresaban 500. A su vez, nos descentralizamos. En este momento se dictan cursos de Ciencias Económicas en Maldonado, Rocha, Treinta y Tres, Tacuarembó y Salto. También se hizo un cambio en la estructura académica de la facultad, que todavía está en proceso. Se densificó y amplió la oferta de posgrados. Hay unos cuatro o cinco posgrados que se fueron construyendo en el período anterior.

¿En este período no es lo mismo?

En los últimos dos años, los avances se han vuelto más parciales. El ritmo de los cambios que requiere la facultad no es el adecuado. Eso es lo que me lleva a dar un paso al costado. Se están haciendo algunas cosas importantes, como por ejemplo, una evaluación externa de los programas de posgrados que la están realizando académicos de primer nivel mundial. Pero hay un conjunto de decisiones que se han demorado más de la cuenta.

¿Por ejemplo?

Tribunales que fallan y demoramos un tiempo importante en asignar a los docentes. Acá no hay nada ilegal. Estamos hablando del tiempo que se toma el consejo para tomar decisiones. A veces pasan hasta cuatro meses para efectivizar una designación.

¿Usted eso lo transmitió al consejo?

Sí, en varias ocasiones. Señalé que eran decisiones en las que debíamos tener una celeridad mayor. Pero la mayoría del consejo, ya sea por acción o por omisión, llevó a que para algunas decisiones se tomara más tiempo del adecuado. Luego hay un tema de desgaste de vínculo personal. Eso es cierto también. Una institución que se transforma es una institución que tiene conflictos. Pero mi impresión es que en los últimos años los conflictos con algunos integrantes del consejo cambian de una visión más genérica, vinculados a temas estratégicos de la facultad, a visiones más puntuales, que están relacionadas a preocupaciones particulares, absolutamente legítimas, pero que generan desgaste.

¿Anteponen los intereses personales a los institucionales?

Sí, intereses personales que pueden ser legítimos. Las personas tienen derecho a pretender cierta posición en facultad o cierto nivel de remuneración. Pero un vínculo de esa naturaleza no es un vínculo sano, porque presupone ubicar los problemas de conflictividad en temas mucho menos programáticos y mucho más en situaciones puntuales, en algunos casos, en intereses particulares. Me desgasta mucho en mi rol de decano que esto sea un componente importante en mi agenda de relacionamiento con integrantes del consejo. Adicionalmente visualizo otro problema. Cuando hay discusiones en el consejo y se toman decisiones que involucran a algún miembro del consejo, estoy convencido que esa persona debe retirarse de sala. Eso en algunos casos no se ha dado.

¿Qué propuestas de cambio quedaron trancadas?

Para adelante creo que hay un conjunto de temas muy importantes que tienen que ver con la gobernanza de los departamentos académicos, el vínculo entre posgrados e investigación, la forma en que se incorporan las evaluaciones externas y mecanismos que permitan abaratar los posgrados. Creo que es una agenda muy desafiante respecto a la cual en los últimos dos años no he sentido entusiasmo.

¿Lo conversó con el rector, Roberto Markarian? ¿Qué le dijo?

Sí. Me transmitió su pena al respecto.


Perfil

Rodrigo Arim

Decano de la FCCEE

Doctor en Economía

Antes de asumir como decano en 2010, Arim se desempeñó como docente e investigador en el Instituto de Economía de la Udelar. En 2014 al finalizar su primer período de decanato, fue reelecto para el cargo. Asegura que en su decisión "no hay marcha atrás", pero si el consejo se lo pide, accedería a quedarse un par de meses más.




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