El segundo round de la negociación salarial reflota críticas de gremios

Hay resistencia a aceptar ajustes nominales tan bajos con inflación al borde del 10%
Si los sindicatos habían cuestionado con fuerza los lineamientos que fijó el Poder Ejecutivo para la sexta ronda de los Consejos Salarios en julio –que introdujeron ajustes nominales con el objetivo de contribuir a moderar las expectativas inflacionarias a futuro–, el cierre de una inflación bordeando el 10% en 2015 y el ajuste de algunas tarifas públicas por encima de la evolución de los precios en enero, no hizo más que reforzar los cuestionamientos de los gremios al arranque del segundo tramo de la negociación.

En diciembre vencieron los convenios salariales de 32 grupos que representan el 14% del total de mesas que integran la negociación, mientras que en junio caducará el grueso de la quinta ronda con 105 grupos (47% del total). El Ministerio de Trabajo ya está convocando a los distintos delegados para iniciar los primeros intercambios. El Observador consultó a dos de los grupos madres más relevantes que inician su negociación este mes (madera, papel y celulosa e industria láctea) para conocer su punto de partida.

Julio Burgueño, presidente de la Federación de Obreros Papeleros y Cartoneros del Uruguay (Fopcu), explicó cuáles son los principales plataforma que pondrá sobre la mesa el gremio maderero en la primera mesa de negociación de la próxima semana. En diálogo con El Observador el dirigente señaló que el gremio maneja "tres objetivos fundamentales". En primer lugar, asegurar la mantención del salario, acceder a alguna recuperación del ingreso en algunos casos y aplicar los correctivos por inflación como en el sistema de la ronda anterior. Esto es correctivos anuales por inflación anuales y no a 24 meses como está estipulado en las pautas.

Burgueño no ocultó su disconformidad con el punto de partida que ofrece el Ejecutivo. Dijo que en el mejor de los casos, quedando solo bajo el paraguas de un sector dinámico (que maneja un ajuste inicial de 10%, ver aparte), se podría asegurar que no se pierda salario al inicio del convenio. "Eso es lo que nos molesta del gobierno porque ya ajustó las tarifas públicas por encima de la inflación", cuestionó el sindicalista. En enero, el Poder Ejecutivo aprobó una suba de UTE y OSE de 9,85%, mientras que ANTEL subió 9,5% en promedio. El Índice de Precios al Consumo (IPC) cerró el 2015 en 9,44%.

Precisamente, el economista de Cinve Francisco Pareschi dijo ayer en entrevista con El Observador TV que la suba de tarifas de enero tendrá un impacto de dos décimas sobre el IPC anual a 9,7%. "Cualquier shock transitorio y volátil, que llueva un poco de más o un poco de menos, puede dejar la inflación por encima de 10%", apuntó el experto.

Agregó que actualmente, la probabilidad que los precios superen los dos dígitos ronda el 40%. Explicó que mantener los precios por debajo de esa barrera, "tiene elementos positivos, porque ancla expectativas de los agentes y apoya negociación salarial".

Los analistas consultados por la Encuesta de Expectativas Económicas de El Observador no esperan una gran desaceleración de los precios para el cierre de este año. La mediana de las respuestas ubicó la inflación en 8,3% para el cierre de 2016.

A juicio de Burgeño el gesto que dio el gobierno de acceder a correctivos por inflación cada 18 meses es "insuficiente". El dirigente admitió que de los grandes subsectores de esta rama de actividad, la madera es la que se encuentra "más comprometida". El papel "está mejorando", mientras que la celulosa se muestra sin dificultades. "La apuesta sigue siendo la de salir con un convenio por votación como lo hicimos en las últimas oportunidades", culminó el dirigente de la madera.

Lácteos sin posición

La industria láctea es otro de los mesas relevantes de negociación por el número de trabajadores (unos 2.000) y la compleja coyuntura que está atravesando toda la cadena por el derrumbe de los precios internacionales.

El asesor de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (Fitil), Jorge Beschizza, explicó que está previsto que este viernes quede firmado en el Ministerio de Trabajo el acta para el cobro de un ajuste salarial retroactivo de 4,23% del convenio anterior por el período julio-diciembre. Según el dirigente, en su momento la Cámara de la Industria Láctea (Cilu) manejó la posibilidad de incumplir con ese convenio, algo que se habría rectificado en las últimas horas. La Fitil tiene previsto realizar un plenario el próximo 28 de enero para ajustar su plataforma para la mesa de negociación. "El foco lo vamos hacer en la plataforma salarial", dijo Beschizza. El dirigente explicó que la "estrategia" del gremio puede cambiar en los próximos días en virtud de la discusión pública que se está generando sobre los problemas del sector. "Todo es muy dinámico. Sería apresurado fijar una posición hoy", indicó. La firma del convenio anterior del sector estuvo precedido de una fuerte movilización de la Ftil que implicó la paralización de actividades con perjuicios para las plantas industriales y rezagos en la distribución de productos en el mercado interno.

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