El uruguayo al frente del primer hotel estadounidense en Cuba

Pablo Casal es el gerente general de Four Points by Sheraton en La Habana
E n la década del 50, los casinos y hoteles de Cuba atraían a miles de estadounidenses a esta isla ubicada a unos 145 kilómetros del estado de Florida. Pero todo cambió en 1959 cuando la revolución liderada por Fidel Castro instauró un régimen comunista. Los propietarios de los hoteles y casinos, que eran estadounidenses, perdieron sus propiedades y debieron abandonar el país; y Washington le aplicó a la isla un bloqueo económico que mantiene hasta el día de hoy.

Pasaron casi 50 años, hasta que el 17 de diciembre de 2014 el presidente de EEUU, Barack Obama, y el cubano, Raúl Castro, anunciaron el lento restablecimiento de las relaciones. Desde entonces varias compañías estadounidenses se han interesado por la oportunidad que despierta el deshielo entre la Habana y Washington. Una de ellas fue la cadena hotelera Starwood, que anunció la apertura de varios hoteles en la isla. Fue así que el Four Points by Sheraton de la Habana se convirtió en el primer hotel estadounidense desde que gobierna el castrismo .

A su frente está el uruguayo Pablo Casal. "Me gusta mucho la historia, y cuando se empezó a hablar de Cuba, me di cuenta de que era algo histórico y le transmití a mis jefes que quería participar", contó a Café & Negocios quien se desempeñara durante tres años como gerente general del Four Points de Montevideo, y que trabaja en La Habana desde julio.

Antes de llegar a la hotelería, Casal había trabajado durante diez años en el rubro gastronómico,
desempeñándose como chef para restaurantes de la costa de California y luego en Delaware, en Estados Unidos. Con los años pasó de la cocina a la gerencia, y en 2007 retornó a Uruguay para ser responsable del área de alimentos y bebidas de Sheraton Montevideo.

Hoy, al frente del Four Points de La Habana, Casal destaca las propuestas gastronómicas de la isla, la posibilidad de llevar una vida más pausada en una ciudad capital sin tráfico, y con un Malecón que
le recuerda la rambla montevideana.

¿En qué se diferencia el Four Points by Sheraton en Cuba con el de cualquier otra parte del mundo?
Mantenemos todos los estándares esenciales de la marca. Importamos las mismas camas y los mismos uniformes que en otras partes del mundo. Sin embargo, tratamos de usar los productos locales, por razones económicas y por mantener la cultura, porque cuando uno va a otro país busca empaparse de ese lugar. Por eso, el hotel tiene un Cigar Bar, además de contar con más servicios de lo habitual, como piscina, gimnasio, spa, peluquería, un lobby bar, un snack bar y dos restaurantes. Se trata de un hotel con perfil corporativo pero que también recibe turismo de ocio.

¿Por qué Starwood apostó por un hotel corporativo en un lugar como Cuba donde los negocios parecerían ser limitados?
Es porque estamos ubicados en una zona de embajadas, y donde hay un gran movimiento de personas que llegan a hacer negocios. No debemos olvidar que es una ciudad capital, y que se genera muchísmo movimiento en el área. También recibimos mucha gente que viene a hacer turismo. De todas formas, como cadena estamos con varios proyectos; uno de ellos en el Hotel Inglaterra, que por tratarse de un edificio patrimonial lleva más tiempo, porque debemos preservar la construcción. (El Four Points La Habana) es un hotel que no requirió de grandes cambios.

¿Cómo está cambiando Cuba a partir del restablecimiento de las relaciones con Estados Unidos?
No había estado en la isla antes, pero se nota que hay un gran dinamismo en el país. Hay mucho interés por desarrollar grandes proyectos de turismo, no solo en La Habana, sino también en otros lugares turísticos.

¿De dónde vienen los turistas?
Actualmente recibimos en su gran mayoría europeos, de China, y también latinoamericanos, fundamentalmente argentinos, mexicanos y algo de Brasil. Además el 10% de nuestros visitantes son estadounidenses que llegan por motivos de negocios, educación, salud o a visitar familiares y amigos (NdR: el turismo recreativo en Cuba sigue estando prohibido para los estadounidenses por el propio gobierno de Estados Unidos).

¿Por qué cree que ninguna otra cadena estadounidense ha decidido desembarcar en Cuba hasta ahora?
Creo que nosotros fuimos más ágiles. Cuba está teniendo un auge tremendo en el turismo, la gente está interesada, quieren ver lo que está pasando.

¿Temen que el gobierno de Donald Trump haga retroceder los avances en la relación entre Estados Unidos y Cuba? ¿Qué pasaría en tal caso con la presencia de Starwood en este país?
Prefiero no especular sobre esos temas. Nosotros vinimos para quedarnos y para trabajar.

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