El uso del smartphone como herramienta de trabajo

Es esencial diferenciar los contenidos que debes compartir y los servicios más adecuados para tu trabajo

No hay duda de que el teléfono móvil se ha convertido en una herramienta de trabajo fundamental. Tendencias como entornos laborales en los que el empleado tiene una gran movilidad, el trabajo colaborativo y la deslocalización han hecho que el smartphone se encuentre en el centro de todas las operaciones. Pero, ¿lo estamos usando de forma profesional? ¿Hasta qué punto se pueden compartir contenidos a través del móvil?

Quizá ahora ya no tenga tanto sentido crear hojas de cálculo a través del teléfono, pero sí cobran cada vez más relevancia los servicios cloud, la mensajería instántanea y vídeoconferencias que permiten trabajar al empleado desde cualquier lugar.

La clave es que tanto la empresa como el profesional sepan adecuar su uso a sus funciones y así sacarle el máximo partido. "Perfiles tecnológicos y comerciales son los que ahora están trabajando mucho con el móvil, es decir, sobre todo se convierte en una herramienta imprescindible en aquellos puestos que gozan de mayor autonomía y en los que se da un modelo de trabajo no presencial", señala Mariano Cañas, director de división de Marketing y Ventas de Experis, consultora española de RRHH.

Usos habituales del smartphone

  • Gestión de tareas: organizar actividades, convocar reuniones, confirmar la asistencia, entre otras.
  • Seguimiento: se trata de informar del estado de un proyecto. Los profesionales que están trabajando en esa actividad reciben notificaciones sobre las últimas actualizaciones y pueden intercambiar opiniones de forma inmediata.
  • Formación: otra de las apuestas está siendo la elaboración de cursos a través del móvil. De esta forma, las empresas otorgan flexibilidad a sus empleados para que estudien según su disponibilidad.
  • Personal: el uso del correo electrónico o gestionar las tareas a través del teléfono personal son las prácticas más extendidas a la hora de usar el smartphone como elemento de trabajo. Los profesionales y las empresas se encuentran ahora con el reto de establecer de forma clara el tipo de contenidos corporativos que se pueden compartir y, por supuesto, poner límites a la disponibilidad de 24 horas en la que se puede caer al usar el móvil propio para resolver temas de trabajo.


Fuente: Expansión - Ripe