Empresa argumenta que un juego entre empleados desató la tragedia

Cuatro trabajadores murieron en incendio de depósito en 2016
A pocas semanas de que la Justicia se expida sobre la responsabilidad penal de los dueños del depósito de fuegos artificiales de Toledo, Canelones, –donde cuatro trabajadores murieron el 25 de octubre del año pasado en un incendio–, el caso se centra en un tipo de pirotecnica en particular: el chasqui bum.

Tal es así que, en una de las últimas audiencias, Gustavo Salle, uno de los abogados de los familiares que presentaron una denuncia penal por "posible homicidio culposo", solicitó que se comprara una caja de ese artículo y los comenzó a tirar dentro del juzgado, luego de que cuatro trabajadores afirmaran que una práctica común era "tirarse" esa pirotecnica entre los empleados como forma de "juego".

"Trabajando y en momento de distensión podía ocurrir que uno tirara a otro en modo de broma un chasqui bum, no sé si era frecuente. No era todo el tiempo ni todos los días, era una broma entre compañeros", dijo un empleado actual de la empresa ante la jueza Patricia Ferreira y la fiscal Silvia Méndez. Esa "guerra de chasqui bum" que practicaban los empleados, según algunas de las declaraciones, salió a la luz el día del accidente. Cuando encargados de la empresa y trabajadores estaban en la Seccional 20 empezaron a especular cuál podría haber sido la causa del incendio. Uno de ellos contó que era recurrente que jugaran con ese tipo de fuego artificial sin que los encargados lo supieran. "Estábamos sentados en el murito de la seccional conversando si había pasado algo. Alguno dijo que podría haberse tirado un chasqui bum, porque a veces lo hacían", contó otro empleado, según consta en las actas. Un informe encargado por la defensa de la empresa, realizado por el ingeniero Luis Ferrari, con fecha del 21 de febrero concluye que "las hipótesis más probables" son las que "involucran al chasqui bum especialmente relacionada con el juego dentro del depósito" o la presencia de un encendedor o cigarro encendido" dentro del lugar.

A su vez, Bomberos realizó un informe que remitió al Poder Judicial, donde asegura que los trabajadores "estaban inmersos en un ambiente de pólvora", según declaró el director del organismo, Leandro Palomeque, ante la Justicia. Ese ambiente con pólvora pudo haber explotado por cuatro posibles fuentes de calor: chispas generadas por energía estática por la ropa de los trabajadores, calor generado por los celulares de los trabajadores, chispas que surgieron por un cortocircuito del sensor de la alarma del depósito "y una chispa producida por el aplastamiento de un elemento pirotécnico denominado chasqui bum".

No obstante, el director de Bomberos dijo a El Observador que durante las pericias no se pudo comprobar que los trabajadores estaban jugando con pirotecnia al momento del siniestro.
"Todo indica que (los chasqui bum) estaban presentes a nivel de piso; se hizo ensayo de este elemento y genera calor", sostuvo Palomeque en el juzgado y agregó: "Nuestra pericia indica que las fuentes de calor presentes y el trabajo que realizan muestra errores (en la forma de trabajar). Está vinculado a errores en procedimientos, pero más allá de ellos, el lugar no estaba en condiciones", sostuvo.

Según explicó, la puerta del depósito no era segura para evacuar en caso de incendio. Había una puerta de emergencia cerrada con candado, aunque la llave se encontraba al alcance en caso de que se quisiera abrir. Las hipótesis no se confirmaron porque el lugar estaba demasiado destruido por el fuego.

Salle manifestó a El Observador que el argumento del juego con chasqui bum "busca culpar a los obreros" que murieron. Para Salle, la responsabilidad recae sobre los dueños de la empresa porque no se contaba con los elementos de habilitación y seguridad requeridos.

Por su parte, el abogado de la defensa, Gustavo Bordes, prefirió no hacer declaraciones sobre el caso concreto pero afirmó que "el objetivo es que la Justicia determine los motivos" del incendio.

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