Empresas y donaciones: un llamado a abandonar el bajo perfil

Empresarios y ejecutivos que se están involucrando de forma directa con la mejora educativa llaman a difundir los resultados positivos para contagiar
La calidad educativa y la cantidad de egresados de Secundaria listos para ingresar el mercado laboral es un asunto que, desde hace unos años, comenzó a formar parte de la agenda de parte del empresariado uruguayo.

Entre sus planes de Responsabilidad Social Empresarial (RSE), los empresarios locales han incorporado, en los últimos 10 años programas orientados a la educación primaria y secundaria. En algunos casos, la preocupación está en la productividad futura de las empresas; otros, apuntan directamente a la falta de recursos humanos calificados y en algunos casos, figura el concepto de la educación como liberadora del potencial de los niños.

Y si bien existen programas que se enfocan en capacitar a los jóvenes que están próximos a incorporarse al mercado laboral –o que llegan a él si las aptitudes necesarias–, cada vez son más los ejecutivos empresariales que intentan ir a la raíz de los problemas de formación de los uruguayos.
Para ello, intervenir en el núcleo de la educación y difundir lo que se hace, según los empresarios consultados por Café & Negocios, es la clave para sumar esfuerzos en pos de lograr un buen nivel educativo.

Exceptuando casos concretos ejecutivos que se involucran en forma directa –por ejemplo con la creación de institutos o liderando programas–, la mayoría interviene con donaciones económicas o actividades puntuales organizadas junto a las instituciones.

El director del club de niños y jóvenes Los Pinos, Pablo Bartol, comentó que las personas del mundo de los negocios que más se involucran con las instituciones prefieren mantener un perfil bajo acerca de las acciones que realizan. "Es difícil que salgan a decir qué hacen por la educación, lo hacen desde el anonimato", comentó.

Pero hoy en día se empiezan a escuchar voces que invitan a involucrarse "más allá de la donación", y además a difundir los resultados positivos que se obtienen con ello con el objetivo de generar un efecto contagio.

Aporte multiplicador

Uno de los más fervientes impulsores de la participación empresarial en la educación es el director del Estudio Luis Lecueder, Carlos Lecueder, que participa en una serie de proyectos educativos. "El tema de la educación es en el que (los empresarios) más tenemos para colaborar y un aporte puede generar un resultado multiplicador", comentó Lecueder.

El empresario fue uno de los impulsores del bachillerato tecnológico Ánima, que abrió sus puertas este año con 75 alumnos provenientes de barrios marginales, que aplica un sistema dual. "Permite que los chicos a partir de quinto año empiecen a trabajar algunos días a la semana mientras estudian con orientación tecnológica", explicó.

La falta de recursos humanos especializados en TIC se hace sentir en esa industria. Buscando solucionar esta carencia y formar a los jóvenes con disciplina de trabajo "que hoy no tienen", según Lecueder, esta propuesta educativa comenzó a recibir aporte de empresas "formadoras" (aquellas que reciben a estudiantes para que realicen prácticas).

"En la órbita pública, la educación uruguaya ha tenido en los últimos 20 o 30 años un decaimiento importante, sobre todo en Secundaria" consideró el empresario.

El principal problema que mencionó Lecueder es el bajo índice de alumnos que egresan de secundaria y que, según él, se podría mejorar con propuestas que generaran interés en los jóvenes. "El Estado uruguayo está haciendo su esfuerzo (...) Creo que si los empresarios podemos dar una mano, lo tenemos que hacer", aseveró.

"Pocos granitos de arena no llenan una playa, pero con muchos granitos se pueden lograr resultados educativos interesantes". Carlos Lecueder, empresario y director del estudio Luis E. Lecueder

Solucionar un problema

El programa Enseña Uruguay comenzó a funcionar en 2014 y es la versión local de la mundial Teach For All. Se trata de una iniciativa que recluta estudiantes avanzados de carreras universitarias o profesionales recién recibidos para que, por el período de dos años, sean profesores en liceos públicos de contexto crítico. Se les brinda una preparación de dos meses para actuar como docentes y se les realiza un seguimiento.

Una de sus directoras, la socia de Ferrere Verónica Raffo, explicó que ataca uno de los problemas centrales que es la falta de docentes. "Detectamos que en Uruguay quedan muchas horas vacantes en Secundaria todos los años", dijo Raffo. Son casi 10 las empresas que contribuyen con Enseña Uruguay con apoyo económico o servicios legales, contables, entre otros.

Según la coordinadora de Comunicación del programa, Sofía Moll, uno de los objetivos es generar conciencia en el empresariado: "Entendemos que para empezar a pensar soluciones, toda la sociedad tiene que estar involucrada y debe ser importante la educación para todos. Tal vez en una reunión en la empresa hablen de educación en vez de hablar de otro tema y se planteen qué pueden hacer. Buscamos el involucramiento más allá de la donación".

Raffo resaltó este punto de generar un efecto contagio. "Si hoy sos directivo de una empresa grande en Uruguay y te involucrás en esto, es porque entendés que es serio, que va a funcionar y a lograr un impacto", aportó.

Una de las empresas que participa como sponsor de Enseña Uruguay es Scotiabank. El country head de Scotiabank Uruguay, Diego Masola, contó el avance en la participación en educación que tuvo la empresa, que pasó de colaborar con la pintura en algunas escuelas, a unificar sus acciones de RSE educativas bajo el programa "Scotiabank por la educación", que fue presentado la semana pasada. "Es importante darle una mano al gobierno porque la educación es responsabilidad de todos y no es una tarea sencilla", dijo Masola.

La "timidez" al momento de mostrar lo que hacen los empresarios locales por la educación debería dejarse de lado, según Masola. "Para lograr resultados, hay que comprometerse públicamente. Falta un compromiso a largo plazo, ya que muchas empresas hacen cosas puntuales pero no forman parte de una política empresarial", remarcó.

57% de las empresas uruguayas definen acciones orientadas a la comunidad en materia de educación, según una encuesta de Deloitte

Sumar esfuerzos

Según Eduardo Shaw, director ejecutivo de Deres, que reúne las prácticas de RSE en Uruguay, no es casual que las empresas visualicen a la educación como el punto de partida para involucrarse en la sociedad. "Las empresas se meten en esto por una frase que se repite: es difícil conseguir en el futuro empresas exitosas en sociedades fracasadas", recordó.

Shaw añadió que las empresas tendrían que difundir los resultados positivos de los programas y organizaciones educativas en las que participan para contagiar.

"Apostar a una buena educación tiene beneficios para todos; la mano de obra sale de ahí, al igual que la creación de consumidores más responsables, que conocen sus derechos y el funcionamiento del mercado", argumentó Shaw.

Lecueder entiende que, más allá que los programas son iniciativas puntuales en el global de la educación uruguaya, no hay que mirar los números macro sino la oportunidad que se genera a los jóvenes que se benefician de las acciones. "A un chico le dimos un futuro y con eso colaboramos con el país en donde hace falta", resumió.

En tanto, Unilever, a través de la marca Nevex, participó de la construcción de la primera escuela sustentable de Uruguay, ubicada en el balneario Jaureguiberry en Canelones. Está construida con materiales reciclables y utiliza energía renovable.

Según la gerenta de Marketing, Teresa Cometto, la escuela "sirve para derribar puertas, es un valor muy importante a preservar y a seguir mejorando porque prepara para el futuro". Participar de este proyecto implicó, para Cometto, aportar un "granito de arena para mejorar la educación, algo que todos los integrantes de la sociedad deberían hacer".


Otra alternativa: colegios de gestión privada

Una de las formas de participar en la educación que encontraron las empresas es a través de los colegios y liceos públicos de gestión privada, localizados en zonas de contexto crítico de Montevideo.

En Uruguay funcionan varios centros con estas características, financiados en gran parte con las donaciones empresariales (en dinero o en especies), con subvenciones de padres de los alumnos, actividades organizadas para recaudar fondos y aportes del Estado a través del INAU . Una de las fundaciones que busca ser el nexo entre las empresas y estos centros educativos es ReachingU, formada por la diáspora de uruguayos en EEUU. La organización financia propuestas educativas de distintas instituciones.

ReachingU busca a las empresas que se interesan por colaborar a través del régimen de donaciones especiales y las conectan con instituciones según sus intereses. Su directora ejecutiva, Fernanda Guliak,dijo que el efecto contagio entre las empresas "es un trabajo de hormiga. Hay que informar más sobre las propuestas y los resultados positivos que obtienen".

Los Pinos

Los Pinos

Abrió sus puertas en Casavalle en 1997 formado por un grupo de profesionales, entre los que se encuentra el director actual de Los Pinos y docente del IEEM, Pablo Bartol. Los Pinos cuenta con programas de apoyo escolar, para liceales, y capacitación laboral para jóvenes que dejaron los estudios.

El 64% del presupuesto de Los Pinos corre por parte del Estado (por convenios con INAU e Inefop) y el 36% corresponde a donaciones de empresas y padrinos. Las Olimpíadas de Matemática cuentan con un gran apoyo de las empresas y participan 25.000 niños.

Liceo Jubilar

Jubilar

Es el primer centro educativo gratuito de gestión privada de Uruguay. Abrió sus puertas en el año 2002 en Casavalle. Casi 400 alumnos asisten a la institución. Según la encargada de Comunicación del liceo, Válerie Caubarrere, el 50% del presupuesto del Jubilar proviene de 40 empresas que realizan donaciones a través del sistema de donaciones especiales.

En 2015 fueron 42 las empresas que donaron a la institución, según el capítulo Donaciones Especiales de la Rendición de Cuentas. Según Caubarrere, los montos de donación anuales varían por empresa.

Fundación Impulso

Impulso

En 2014 comenzaron las clases de Ciclo Básico en el Liceo Impulso, que cuenta con 400 alumnos de Casavalle. El presidente de la Fundación Impulso, Nicolás Herrera (socio de Guyer y Regules), dijo que más del 95% del presupuesto del liceo corresponde a donaciones de empresas, a través de beneficios fiscales o especies.

"Hay conciencia y creo que todo empresario exitoso siente el deber de contribuir a que los chicos en zonas más complicadas tengan una oportunidad", dijo. Impulso comenzó a recibir donaciones años antes de abrir sus puertas.

Ánima

Anima

Ánima es una propuesta para jóvenes en situación de vulnerabilidad social de Montevideo y Canelones que, habiendo aprobado ciclo básico, quieran hacer bachillerato tecnológico con una modalidad de formación dual que implica aprender estudiando y trabajando en empresas "formadoras".

Este bachillerato está abierto a recibir docentes que quieran dar clases en la institución. Cinco son las empresas fundadoras de este centro y 13 los socios que acompañan la propuesta y se comprometen con apoyo económico o como empresa "formadora".

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