En 2015 las inversiones en maquinaria agrícola se redujeron a la mitad

Las inversiones en tractores, sembradoras y cosechadoras en 2015 llegaron a US$ 130 millones
La inversión en maquinaria agrícola durante el año 2015 se redujo a la mitad en Uruguay, según el Índice de Inversión en Maquinaria Agrícola (Idima), que elabora la consultora Carle & Andrioli. La fuerte baja ocurrió luego de varios años de crecimiento sostenido y de cifras récord en inversión. En 2014 ya se observó un cambio de tendencia, con una leve disminución de 6%, pero el año pasado la caída fue realmente significativa.

La metodología del Idima consiste en aproximar inversiones a través de importaciones. En un alto porcentaje, la compra de los bienes de capital en Uruguay se realiza a través de importaciones directas o indirectas. La evolución de la inversión agrícola se considera a través de las importaciones en dólares constantes de tractores, sembradoras y cosechadoras, según datos de Aduanas.

Las inversiones anuales en tractores, sembradoras y cosechadoras en 2015 fueron de US$ 130 millones, mientras que en 2014 el monto ascendió a US$ 265 millones. El informe de la consultora indicó que, si bien el descenso se da en el marco de una disminución de la inversión privada en general, en el caso de la agricultura la caída es de mayor magnitud.

Entre 2010 y 2013 se registró una tendencia de crecimiento de las inversiones en maquinaria, que se modificó con una leve disminución en 2014 y una caída significativa en 2015. El Idima se ubicó en niveles similares a los de los años 2007 y 2009, aunque supera al período 1999-2006.

En el año 2015, las importaciones de maquinaria agrícola de Uruguay fueron de US$ 130 millones, lo que determina una baja del indicador de 51% respecto a 2014, superando ampliamente la disminución de 6% del año anterior e incluso la caída de 29% de 2009, año de la crisis financiera internacional.

La caída de los precios agrícolas, con una caída del orden del 40% respecto a años anteriores, fue clave en la decisión de paralizar las inversiones en maquinaria. Esa baja de precios también incidió en una disminución de 10% en el área de cultivos en el ejercicio agrícola 2014/2015.

En cuanto a las decisiones de financiamiento, después de más de una década de crecimiento, el monto del crédito bancario para el agro también dejó de crecer en 2015 y mostró un incremento de la morosidad.
Por otra parte, el Índice de Productividad Ponderada Agrícola, también elaborado por Carle & Andrioli, refleja un incremento de los rendimientos productivos por hectárea, aunque sólo permiten mitigar una parte de la caída de los precios.

Inversión por hectárea

El informe de la consultora Carle & Andrioli también observa que la menor importación de maquinaria agrícola en 2015 determina un descenso en el indicador de inversión anual en dólares corrientes por hectárea (ha) sembrada. Durante el perído 2003-2007 la inversión promedio por ha fue de US$ 62; en el período 2008-2014 fue US$ 120; en 2013, US$ 143; en 2014 se invirtieron US$ 121 por ha; y en 2015, US$ 60 por ha.