En busca del mal menor

Uruguay logró un equilibrio político en el Mercosur funcional a sus intereses

El gobierno uruguayo quedó satisfecho con su rol negociador en el seno del Mercosur, que logró proteger los intereses uruguayos con los socios mayoritarios y permitió que el bloque siga "funcionando", al tiempo que evitó un enfrentamiento directo con Venezuela.

La declaración conjunta de los países divulgada el martes a la noche –que no tiene caracter formal– plantea la suspensión como miembro pleno del país caribeño si este no incorpora la totalidad de la normativa del Mercosur antes del 1o de diciembre de 2016.

Brasil, Argentina y Paraguay defendieron una posición más dura, y finalmente aprobaron el texto, mientras que Uruguay se abstuvo y, según su visión, logró darle hasta fin de año al gobierno de Nicolás Maduro para salvar los incumplimientos. Una abstención que en los hechos facilitó el consenso que definió el llamado de atención a Caracas.

Cuando se sumó en 2012, empezó a correr para el país caribeño un plazo de cuatro años para incorporar en su legislación una serie de normativas comerciales, migratorias, aduaneras y sanitarias, entre otras. El 12 de agosto se venció el plazo, y por eso ahora se lo intimó a que normalice su situación en los próximos dos meses y medio.

Uruguay considera que en vez de sancionar a Venezuela por incumplir lo acordado, se la debería acompañar para que cumpla. Esa posición en busca de un "mal menor" permitió al gobierno de Tabaré Vázquez quedar bien parado ante los vecinos y, al mismo tiempo, ser clave en la supervivencia del bloque.

Como las decisiones del Mercosur se aprueban por consenso, bastaba que Uruguay hubiera votado en contra para que la declaración sobre Venezuela naufragara. Sin embargo, la cancillería uruguaya entendió que ese extremo hubiera desencadenado consecuencias negativas. "Frente a la realidad entendimos que nuestra responsabilidad mayor era salvar al Mercosur y permitir que continúe en funcionamiento, evitando sobre todo la parálisis. Había que evitar que el Mercosur se paralizara", dijo ayer a El Observador el vicecanciller de Uruguay, José Luis Cancela.

"Estamos satisfechos con el papel que jugó Uruguay en la negociación", aseguró el jerarca, que por estas horas es ministro de Relaciones Exteriores interino debido al viaje de Rodolfo Nin Novoa al exterior.

La posición del Mercosur se genera en un clima enrarecido con Venezuela por su crisis política interna, aunque esa coyuntura no habría pesado en la declaración adoptada por los miembros fundadores.

El director general para Asuntos de Integración y Mercosur de Uruguay, embajador Gabriel Bellón, dijo ayer a El Observador que la declaración "nada tiene que ver" con la política interna de Venezuela.

"La discusión sobre democracia sí, democracia no, nada tiene que ver. Esto es incumplimiento normativo. Nada tiene que ver con situación democrática, y eso es importante aclararlo", enfatizó el funcionario.

Bellón aseguró que a Venezuela le falta incorporar a su legislación "casi 300 normativas" y "muchísimos" acuerdos internacionales para cumplir con el protocolo de adhesión al Mercosur.

Según dijo Cancela a El Observador, a los ojos de Uruguay, Venezuela sigue presidiendo el Mercosur, aunque no pueda ejercerlo en los ámbitos políticos si no cumple con la normativa, pero sí lo hará en asuntos sociales, adonde Uruguay asistirá. Para esas cuestiones políticas y comerciales, dijo Cancela, habrá una conducción de emergencia a cargo de los países fundadores del bloque.

Paraguay fue el único país que formalizó su petición ante el Mercosur para que se aplique la cláusula democrática al país caribeño y se lo suspenda, tal como se hizo con ese país al momento de la destitución del presidente Fernando Lugo a mediados de 2012.

Motivos

Desde Estados Unidos, el canciller Rodolfo Nin Novoa se comunicó con su par de Venezuela, Delcy Rodríguez, para explicarle el alcance del comunicado. "Esta declaración de la Triple Alianza del gobierno de Argentina, Paraguay y de facto de Brasil, vulnera la legalidad de la organización", aseguró ayer la funcionaria venezolana en su cuenta de Twitter. Por esa misma vía insistió con la ilegalidad de lo consensuado por los miembros plenos, y tildó de "artimañas antijurídicas" la declaración. "Pretender destruir Mercosur mediante artimañas antijurídicas es reflejo de la intolerancia política y desesperación de burócratas", escribió.

¿Qué pasa si Venezuela no cumple con incorporar la normativa del Mercosur antes del 1o de diciembre? Según Cancela, la "expectativa" y el "deseo" es que incorpore el conjunto de normativa y recupere sus derechos. "Si no fuera el caso, habría que ver nuevamente entre los miembros fundadores cómo se resuelve esta situación". Para ese momento habrá camino recorrido y un ultimátum vencido, lo cual alimenta la visión más dura que defienden Brasil, Argentina y Paraguay.


Populares de la sección