En Canelones ya no se debe esperar 12 horas para sepultar a un muerto

A pedido de la colectividad judía, Orsi derogó norma sobre entierros

Hasta el año pasado, si un fiel judío fallecía la mañana del viernes el dolor de la familia se intensificaba. No solo por la pérdida de una persona querida, sino porque además tenían que esperar dos días para poder enterrarlo.

En Canelones estaba reglamentado por decreto la obligatoriedad de esperar 12 horas antes de enterrar a una persona fallecida. En años previos, el lapso de espera eran 24 horas.

Una norma de este tipo presentaba problemas para la colectividad judía donde, por ley religiosa, los entierros el día sábado están prohibidos ya que coincide con el día sagrado de los judíos conocido como Sabbat. A esto se suma que el único cementerio judío del país está ubicado en La Paz, departamento de Canelones.

En representación de la comunidad judía, Eduardo Zaidensztat, exdirector de la DGI durante el gobierno de Jorge Batlle y parte del de Tabaré Vázquez, fue quien solicitó al intendente de Canelones, Yamandú Orsi, que se eliminara la norma al carecer de fundamento.

"Desde el judaísmo se cree que con la muerte lo que se termina es la parte física pero el alma continúa entonces para el descanso del alma era mejor enterrar a la persona el mismo día que la persona había fallecido", dijo a El Observador Zaidensztat.

Orsi, que hasta el momento desconocía de la existencia de la norma, evaluó los textos vigentes y solicitó al Departamento de Necrópolis de la intendencia que incorporara la eliminación del requisito horario en el proyecto de reforma de la ordenanza, al entender que "obedecía a otra época".

Según explicó el intendente, la razón por la que se determinó un plazo horario previo al sepulcro respondía a fines médicos como forma de comprobar si la persona padecía o no catalepsia, un trastorno nervioso que determina la inmovilidad de una persona al punto de aparentar estar muerta cuando en realidad no lo está. Según Orsi, al día de hoy el avance de la tecnología permite detectar esto antes de tiempo, por lo que el plazo no es necesario.

El proyecto fue enviado a la Junta Departamental y aprobado por la misma en diciembre del año pasado. Desde ese momento, el único requisito que la intendencia solicita previo al entierro es la entrega de un certificado de defunción firmado por un médico, de acuerdo con el decreto 95/2015.

"Yo no sabía de la normativa así que averigüé y entendí perfectamente que el planteo pasaba por una cuestión religiosa y por la necesidad de hacer el sepelio lo antes posible (...) Para nosotros no fue tan difícil y procedimos lo más rápido que pudimos", dijo a El Observador el intendente Orsi.

La semana pasada, el intendente fue reconocido por la comunidad judía durante una ceremonia realizada en el Colegio Yavne. Durante la ceremonia, que coincidió con la del Sabbat, representantes del Comité Central Israelista expusieron sus agradecimientos a Orsi y entregaron una placa conmemorativa.


Un solo cementerio

El cementerio de La Paz es el único que la colectividad judía tiene en el país. Fue autorizado por la Intendencia de Canelones el 12 de noviembre de 1917 y a los tres días se escrituró la compra del primer predio al que luego se fueron agregando lotes. Fue finalmente inaugurado el 28 de noviembre de 1917 con el entierro de dos niños, hermanos, que estaban sepultados en el cementerio Británico y fueron trasladados.

"Es una realidad que tenemos hace 100 años el cementerio judío y más allá del vínculo institucional que uno tiene que tener, tuvimos la necesidad de acercarnos a la colectividad y ver algunas de las claves que ellos tienen para que se sientan lo más apoyados", dijo.

A raíz de este hecho, Orsi dijo que recibió planteos de su equipo de trabajo para recibir planteos de otras colectividades religiosas para "ver qué necesidades podrían tener".


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