En el país de la ópera, un coro para los desafinados

Con un método terapéutico hacen algo que les dijeron de niños que nunca podrían: cantar
Por Elisabetta Povoledo - The New York Times News Service

En una reciente noche de febrero, una tendera, una exdirectora de mercadotecnia, una profesora de filosofía y varias otras docenas de personas desafiaron la helada humedad de Milán para hacer algo que a muchos les dijeron de niños que nunca podrían hacer: cantar.

Conozca a algunos de los novatos del Coro degli Stonati, o coro de los desafinados, de Milán, un consorcio de individuos vocalmente discapacitados que están forzándose por superar sus antiguas inhibiciones para cantar en público; con suerte, pero no necesariamente, entonados.

"Desde que estaba en la escuela primaria, las maestras me decían que fingiera ser un pez cada vez que teníamos que cantar", dijo Nicoletta Corsini, dueña de una tienda local. Ella abría y cerraba la boca, asegurándose de que no saliera ningún sonido.

Pero después de unos meses con el coro, dijo Corsini, se siente como una mujer cambiada, y su voz cantora recién descubierta la hace "inflarse de orgullo como un dirigible Michelin".

Sin ópera en casa

Italia, el país que inventó la ópera, no tiene un fuerte plan de estudios musical en las escuelas públicas, dijo Gianpaolo Scardamaglia, el organizador del coro, y la mayoría de los niños italianos no toman clases de música coral. Quizá fue adecuado que una institución musical en Milán -que alberga a la principal casa de ópera de Italia, La Scala- buscara cambiar eso.

La maestra Maria Teresa Tramontin ha dirigido el coro para los desafinados desde su formación, en 2010, a sugerencia de Luigi Corbani, quien fue director general de la Orchestra Sinfonica di Milano Giuseppe Verdi, conocida como La Verdi. "Él creía que las personas desafinadas no existían", dijo Tramontin.

"Ella me ha dado confianza en mí misma", dijo Corsini de su instructora. "Nos dice que estamos haciendo los ejercicios vocales que acostumbraba hacer Maria Callas, así que ahora todos nos sentimos la Callas".

Método terapéutico

Tramontin está particularmente calificada para el puesto: una mezzo-soprano en el coro sinfónico de La Verdi y directora de su coro infantil, es también terapista musical.

"En muchos casos, la gente desafinada tiene que ser desbloqueada desde un punto de vista sicológico", dijo Tramontin.

A menudo, la gente cree que es desafinada porque les han dicho que lo son. Pero la verdadera falta de entonación -amusia, la incapacidad para reconocer o reproducir tonos musicales- es rara, añadió.
"La mayoría de la gente que viene al coro solo tiene que aprender a escuchar, aunque eso es lo más difícil", dijo Tramontin. Aprender a cantar se basa en la concentración, el pensamiento sobre los sonidos y su emisión en la forma correcta. La gente que piensa que es desafinada, dijo, en realidad "no permite que su cerebro capture los sonidos".

El curso se enfoca en los aspectos básicos de cómo cantar entonado, empezando con la comprensión de la anatomía humana y cómo produce sonidos, desde el diafragma hasta las cuerdas vocales.

Respirar correctamente es fundamental para cantar, y Tramontin ha llevado a la clase un modelo hecho en casa del sistema respiratorio, con todo y diafragma, pulmones y tráquea.

"No quiero que la gente se desmaye, pero no quiero verlos respirar", dijo Tramontin a un grupo. "Arréglenselas. Usen un tanque de oxígeno si lo necesitan".

Primero escuchar

En un ensayo de "Pavane" de Gabriel Fauré, los bajos entonaban tres notas diferentes a la vez. Ninguna salió bien. "Tienen que escuchar antes de cantar", los reprendió amablemente, haciendo que cada bajo repasara la escala hasta que alcanzara el tono correcto. "Esa es la nota, no se preocupe", dijo Tramontin a un corista, quien irradiaba orgullo, y cierto alivio. "Ve, sí la alcanza. Bravo".

Los gemidos que saludaron al tema de David Byrne que da título a la película "The Last Emperor" pronto fueron reemplazados por carcajadas y risitas nerviosas mientras Tramontin aseguraba a los coristas que no debían sentirse desalentados cuando la entonación estaba menos que ... afinada. "Toma tiempo", dijo.

"Es como esperar que alguien de 60 años salte obstáculos por primera vez sin caerse; es imposible, físicamente es imposible.Es lo mismo cuando se entrena la voz a esa edad y nunca se ha hecho antes".

"Al final", continuó, "el placer que se obtiene al cantar en lo más fundamental. Se puede mejorar, pero también se puede recibir placer aun cuando no se está completamente desafinado".

La canción final

El coro tendrá un concierto al final del curso para dar a los coristas la experiencia frente a un público. Para el cuarto año, la mayoría de los coristas pueden alcanzar las notas con confianza. Y para el sexto año, la mayoría de las inhibiciones desaparecen. Los coristas se pueden quedar el tiempo que deseen.

Iliano Geminiani, un administrador de consejo escolar retirado, confesó que siempre había querido cantar. Pero fue solo al descubrir el coro para los desafinados que supo que había encontrado el lugar donde se sentiría cómodo.

"Hasta ahora, los resultados aún no se escuchan", dijo Geminiani, después de luchar por alcanzar una nota durante el ensayo. "Pero espero que se den".

El coro de todos los desafinados del mundo

El coro, que cuenta con 280 miembros y está dividido en cuatro grupos, ha atraído a desafinados de todos los antecedentes. Los miembros pagan US$ 234 por el curso, el cual va de octubre a junio. Sus edades varían entre los 25 y los 81 años, y la mayoría son mujeres.

Unirse al coro empieza con una audición, que da a Tramontin una idea del rango vocal del individuo y sirve como "el primer avance sicológico", dijo. "El hecho de que haya otros peores que uno es un gran consuelo", bromeó Maria Bettetini, profesora de filosofía en su primer año del coro.

La Verdi, la institución musical detrás del coro, fue formada en 1993 por un rico consorcio de mecenas y empresarios milaneses después de que dos orquestas fracasaron. Si La Scala ofrece prestigio internacional a la ciudad, La Verdi sirve a un propósito más social, y siempre ha dado un valor importante a la educación. Aparte del coro de los desafinados, hay una orquesta de aficionados, una orquesta juvenil y el coro infantil. También había un coro en una prisión local, pero el programa se quedó sin dinero.