En el trabajo nuestro de cada día: ser responsable en la oficina

Se debe ir trabajando el cambio cultural

Como productores, empresarios, profesionales y diseñadores nuestros desafíos no pueden ser únicamente atender a los pedidos de un consumidor incauto, a la rentabilidad de la empresa y a intereses del directorio, sin entender las implicancias de la acción en la sociedad y el entorno.

Hoy ya hay academia sobre el tema, y las empresas y organizaciones se ven comprometidas a hacer su parte en la responsabilidad social empresarial (RSE): de esta forma, ser agentes de innovación social, así como buscar un propósito y una acción para conformar una sociedad sostenible.

Independientemente de las normativas vigentes y de la necesidad de su cumplimiento, es una buena práctica adelantarse a la obligación (cuando sea el caso) y generar planes piloto y acciones adicionales para aprender e ir trabajando el cambio cultural.

Reaccion


En la oficina

  • Usar tazas personales y eliminar vasos descartables
  • Incentivar y llevar táper para comida hogareña o compra de productos. Si visualizamos la cantidad de residuos que se generan con cada "delivery" y lo multiplicamos por la cantidad de veces que pedimos comida en la oficina dimensionaremos la importancia de evitar el descartable.
  • Clasificar los residuos dentro de la oficina. Ver sistemas de fracciones según posible disposición; el código que te ofrecemos en Reacción puede ayudarte en los primeros pasos.
  • Separar el papel blanco y el de color, esto aumenta el valor potencial de la fracción. Si se cuenta con mucho volumen se puede gestionar un vínculo con Repapel.
  • Separar la yerba (para no ensuciar los reciclables). Esta sugerencia atiende a que la mayoría de las veces la yerba contamina las fracciones reciclables. Algunos programas tienen usos específicos para la yerba o pueden usarse para compostaje.
  • Generar un plan de residuos responsables.
  • Cumplir con la normativa y trámite en la correspondiente intendencia (Declaración Jurada). Ver más información aquí para Montevideo.¿Sabías que para los residuos de tu oficina sólo con autorización previa podés usar el sistema de contenedores de la ciudad?
  • Contratar servicios de operadores de residuos responsables. No todos los servicios realizan una puesta en valor de los materiales ni los disponen de la mejor manera. Es tu responsabilidad saber qué hacen los servicios con nuestros residuos, no es suficiente con "que se los lleven".
  • Capacitar al personal. Lo primero para que sea viable cualquier programa es que la gente entienda la lógica que está detrás, pueda responder las inquietudes que tenga y efectivamente se logre un cambio cultural. Si no sos el jefe pero sos un entusiasta, podés hacer la diferencia. Lo importante es alguien que lidere el proceso y pueda liderar, educar y apoyar el proceso.
  • Agrupar residuos domésticos de colaboradores: pilas, medicamentos, lámparas de bajo consumo. La disposición de estos elementos peligrosos que cuentan con programas especiales a veces se hace difícil para los hogares y los individuos. La acción colectiva donde la empresa o un grupo de empleados con más recursos se hacen cargo del traslado genera una buena práctica tanto en la oficina como en el hogar.
  • Implementar sistemas de control, cuantificación y mejoras. Medir es la forma de saber si logramos mejorar, si los programas que implementamos de verdad funciona y qué podemos continuar mejorando.


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