En Florida, los taladores fabricarán caños y baldosas

Se busca ahorrar en costos en obras para el departamento
La Intendencia de Florida trabaja en la concreción de un proyecto para reconvertir a los "carreros" –quienes se dedican a talar y vender leña– en trabajadores formales dentro de una fábrica de bloques, caños y baldosas. La producción se utilizaría para realizar obras de la intendencia, por lo que se ahorraría además en costos de obras.

Desde hace más de 40 años, los carreros trabajan en el departamento gobernado por el nacionalista Carlos Enciso en la tala de montes en la periferia de la ciudad, en lugares inhabilitados y de manera informal. Se trata de un grupo de unas 40 personas que viven en lugares carenciados y que la intendencia busca capacitar en la fabricación de materiales para utilizar en las construcciones en la ciudad.

Según explicó a El Observador el director de Obras de la intendencia de Florida, Guillermo López, el proyecto consiste en instalar una fábrica para producir, en primera instancia, caños que la intendencia utiliza en la caminería y en los drenajes.

La idea inicial es que los trabajadores formen una ONG en la que aporten su mano de obra y la intendencia los materiales, además de la gestión técnica.

El contador de la intendencia, Álvaro Rodríguez, explicó que se trata de un proyecto económicamente viable y que va a generar ahorros en la inversión en obras. Esto se debe a que el principal material de elaboración de los caños, la arena, será extraída de las costas del río, en una zona autorizada por la dirección de Hidrografía, y a que se evitarán los sobrecostos que cobran las empresas particulares.

Según las estimaciones de la intendencia, el ahorro sería de un 50% en los costos de materiales.
Para 2017, por ejemplo, la intendencia tiene pensado utilizar 3.000 metros de caño para obras de caminería rural, de drenaje en localidades del interior y de colectores pluviales para consolidación de barrios. De esos caños, la mitad corresponde a los que harían los carreros reconvertidos. "No somos ambiciosos para decir que se va a llevar a cero la compra de materiales, porque hay caños que necesitan determinada resistencia que en la etapa inicial no se podrá lograr", explicó el director de Obras.

A un costo de $ 3.500 el metro, el gasto actual en esos materiales ronda los $ 5.250.000, es decir US$ 183.887, una inversión que con la nueva fábrica podría bajarse a la mitad. Rodríguez explicó que la idea es comenzar con el proyecto lo antes posible con un plan piloto que emplearía a unos 10 trabajadores. "Más allá del ahorro, que vamos a tener, el proyecto tiene una pata que es la inclusión social de gente que hoy está trabajando informal, no tiene recibo de sueldo y no accede a beneficios sociales", afirmó el jerarca municipal. La intendencia ya realizó una experiencia similar a través de una planta de reciclado, en la que trabajan exhurgadores.

Una vez superada la primera etapa y establecida la fábrica, la comuna de Florida pretende incorporar la producción de baldosas, en un plan de veredas que permitirá financiar el arreglo –que corresponde a los vecinos– e ir aportando los pagos a un fondo rotatorio.


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