En la 711 temen que las renuncias desaten un "efecto contagio"

El sector no se esperaba la dimisión de casi una decena de dirigentes
No fue necesario que se reuniera ni el Comité Ejecutivo ni la Dirección Nacional de la lista 711 para que sus dirigentes llegaran a una conclusión bastante obvia. El sector del vicepresidente Raúl Sendic atraviesa el momento más complicado desde su creación luego de transitar buena parte de un 2016 que se les ha mostrado inhospito y que en las últimas semanas los soprendió con la renuncia de los integrantes de su Comisión de Programa y de otros funcionarios con cargos en el gobierno.

En conversaciones informales, dirigentes del grupo intercambiaron su "preocupación" y "enojo" con el proceder de esas personas que, afirman, no tienen peso electoral pero pueden dejar instalada la impresión de que en Compromiso Frenteamplista comenzó una fuga que todavía no ha finalizado.
La nómina de los renunciantes la integran Diego Olivera (Secretario General de la Junta Nacional de Drogas), Julio Calzada (Director de Políticas Sociales de la IM), Rubén Barboza (exvicepresidente de ANCAP), Pedro del Prato (presidente de la Asociación Nacional de Organizaciones No Gubernamentales), Gustavo Leal (asesor del Ministerio del Interior), Dalton Rodríguez, Ernesto Navia y Jorge Caffera, según informó Telenoche 4.
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Salvo Leal, el resto de los ahora exintegrantes de la 711 firmaron una carta conjunta en la que se mostraron desconformes con el funcionamiento orgánico del sector. Aunque los renunciantes no expusieron entre sus razones los dos asuntos que más han golpeado a Sendic en el correr de 2016 - las denuncias por su gestión al frente de la petrolera ANCAP y la polémica por el título de licenciado en genética humana que nunca pudo exhibir- en la 711 consideran que esos temas también fueron evaluados por los "desertores".

Por eso, lo que más temen los allegados a Sendic, es que estas deserciones actúen como disparador para que la sangría continúe y se produzca una especie de "efecto contagio" que arrastre la renuncia de otros dirigentes

Aunque los legisladores electos por la 711 se han cerrado en la defensa de su líder, las renuncias los tomaron por sorpresa, tanto que ni siquiera pudieron coordinar una reacción común ante las malas nuevas.
Por ejemplo, el senador Leonardo De León dijo a El Observador que las deserciones "son normales en todas las organizaciones políticas".

"Ellos expusieron públicamente sus diferencias y no hay nada más para agregar. Son compañeros valiosos que siguen en el proyecto de la izquierda", sostuvo el parlamentario.
Muy distinta fue la reacción del diputado Pablo González quien en su cuenta de Facebook colgó un dibujo con varias ratas escapando de un barco.

"Es una simple caricatura que bajé de internet, si alguien se siente identificado es su problema. No pienso opinar por nadie ni de nadie. Este militante con todas sus dificultades y limitaciones pero también con todas sus fuerzas sigue apostando al proyecto de la 711", escribió el legislador.
Las ratas suelen ser los primeros seres vivos en abandonar un barco cuando éste se está hundiendo.

Lima

En tanto, el intendente de Salto, Andrés Lima, tomó distancia de los problemas internos en el grupo de Sendic.
"Nosotros no integramos la lista 711 pero hicimos un acuerdo departamental que sigue vigente. El tiempo dirá si el acuerdo es renovado en el futuro", dijo el jefe comunal a El Observador.
Lima -cuya sector se llama "Agrupación Humanista Armando Aguirre- acordó con la 711 luego de romper el pacto que tenía con la Asamblea Uruguay de Danilo Astori.
El jefe comunal señaló que tiene muy buen diálogo con el diputado Felipe Carballo, quien es oriundo de Salto, y que el director de Cultura de la comuna, Jorge De Souza, pertenece a las 711.


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