En memoria

Sirvan estas líneas de tributo y pésame para la familia de Carlos Díaz
Esta, mi primera columna del primer número del año de Consultor Tributario, estaba ya escrita cuando supe de la trágica noticia: Carlos Díaz Fraga, quien contribuyó con la columna principal de la sección, había sido hallado sin vida en su casa. En ella agradecía especialmente su colaboración, y también su encomiable tarea de servicio público al frente de la hoy denominada Secretaría Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo.

Hoy lo hago de todas formas al reescribirla, en memoria de ese infatigable amigo, entrañable y recto en sus intenciones y acciones, que enalteció un cargo delicado y complejo, de importancia crucial para el sostenimiento de una democracia sustancial sólida en los tiempos que corren.

El Lic. Carlos Díaz desempeñó múltiples cargos públicos con gran decoro, entre otros el de Director de la División Fiscalización de la Dirección General Impositiva y auxiliar del Poder Judicial en asuntos de su especialidad y Encargado del Departamento de Capacitación de la misma Dirección Impositiva. Ejerció todos estos cargos con luz y dignidad, respetando las instituciones y privilegiando las relaciones genuinas. Relación amistosa y leal que nadie podía ni puede negar.

Sirvan estas líneas de tributo y pésame para su familia, y como agradecimiento por su contribución con este número de Consultor Tributario y como alto funcionario público en la persecución de ilícitos que carcomen nuestro sistema desde dentro. Que Dios lo bendiga y guarde en la Eternidad.

Las cosas por su nombre

Por Carlos Díaz Fraga

Secretario Nacional para la Lucha contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo



Existen múltiples versiones acerca de cuál era el elemento lumínico que usaba Diógenes de Sinope para ayudarse en su búsqueda de un hombre honrado en sus diarias recorridas por Atenas. Unos hablan de un candil, otros de una lámpara, y algunos de una linterna. Lo cierto es que Diógenes entendió necesario, el llevar por delante, aún en plena luz del día, algo que lo asistiera.

Este reconocimiento de la necesidad de asistencia para encontrar el camino correcto es, además de un acto de humildad, una actitud imprescindible para nutrirse de todos los aportes que puedan surgir desde las más disímiles posiciones y disciplinas para definir con convicción, firmeza y, sobre todo con la mayor unanimidad posible, la posición y los instrumentos de los que se valdrá el país para enfrentar al crimen organizado a través de su producto: El lavado de activos.

Además, y no es poca cosa, estos mismos instrumentos deberán estar alineados con las 40 Recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) de 2012 tanto en lo que tiene que ver con su cumplimiento técnico como con su efectividad, para poder superar exitosamente la Evaluación Mutua que se le efectuará a Uruguay en el año 2019.

En febrero de 2012 el GAFI realizó una sustancial modificación en sus Recomendaciónes y fundamentalmente incorporó conceptos tales como "Evaluación de Riesgo" y "Efectividad" entre otros.- Ya no alcanzará con elaborar y aprobar las normas prescriptas sino que será necesario aplicarlas efectivamente creando un sistema que resulte eficiente, empezando por la dotación de recursos necesaria como para enfrentar los distintos delitos tanto a nivel público como privado.-

A esta altura, vale la pena apuntar que todo Sistema Antilavado persigue dos objetivos fundamentales:

A) El combate al crimen organizado a través de la privación de su producto económico y

B) La no inclusión del país en ninguna situación que lo ubique en un escenario de desventaja en el sistema económico-financiero del resto del mundo.

No vamos a profundizar en el combate al crimen organizado que, al día de hoy, se ha constituido en una prioridad mundial. Pero, sin perjuicio de ello, debe reiterarse que desde hace muchos años se ha establecido – y cada vez se refuerza más el concepto – de que la forma más idónea de combatirlo es yendo tras los activos que están involucrados en su accionar, ya sean "activos fijos" o "capital de trabajo" de estas verdaderas "empresas criminales".

Corresponde señalar que estamos entendiendo por crimen organizado, una actividad que, para nosotros, se encuentra más fácilmente en los "salones dorados" donde se toman decisiones trascendentes que en los asentamientos marginales y marginados donde, cuando mucho, aparecerá mano de obra barata para alguna acción criminal accesoria por más cruenta que ésta sea.-

En este sentido vemos que todas las definiciones de crimen organizado enfrentan problemas prácticos en su aplicación, tales como la cantidad de personas involucradas en la actividad criminal su permanencia en el tiempo, etc.

Sin embargo, es evidente que la distinción fundamental entre el crimen común y el crimen organizado está en que este último se ha constituido en un desafío para el Estado y para la sociedad en términos de gobernabilidad, a tal grado que en muchos países algunas variantes de la criminalidad organizada han sido ubicadas, como una amenaza a la seguridad nacional, que requiere de respuestas por parte del gobierno.

Por otra parte, el proceso de globalización que ha experimentado el mundo, con las revoluciones en el transporte y las telecomunicaciones, le ha dado al crimen organizado un carácter transnacional que aumenta su capacidad para generar ingobernabilidad y falta de control.-

Resulta obvio que el crimen organizado ha logrado adaptarse a la globalización de manera más exitosa que los Estados-nación y que buena parte de su poder reside en esta capacidad de adaptación.-

Es bastante común atribuir a todas las actividades del crimen organizado un efecto desestabilizador que ha puesto al Estado-nación en peligro. Sin embargo, en una perspectiva global es evidente que algunos países han logrado enfrentar este fenómeno de mejor manera que otros.

Dejemos para otra instancia la profundización del apasionante y triste tema del Crimen Organizado y quedémonos con la necesidad del fortalecimiento de las capacidades del Estado para enfrentar este fenómeno que es, no casualmente, lo que solicitan los organismos internacionales para considerar que una jurisdicción no merece observaciones.

Muchos autores señalan el riesgo de que el crimen organizado termine su evolución en una relación simbiótica con el Estado a través de distintos mecanismos como la corrupción, la financiación de campañas políticas y otras herramientas. Esto implica, ni más ni menos, que la pérdida de la democracia.- Para citar a alguien que lamentablemente de esto sabía, Pablo Escobar Gaviria sentenciaba: "No hay mejor forma de protegerse de la Ley que convirtiéndose en ella".

Pero dejemos este primer objetivo del Sistema Antilavado.

Dijimos que el segundo objetivo que persigue un Sistema Antilavado es lograr que el país no sea incluido en ninguna lista que lo perjudique en sus relaciones comerciales y financieras con el resto del mundo.-

En diciembre del año 2000, en Cartagena de Indias, Uruguay suscribió el Memorando de Entendimiento entre los Gobiernos de los Estados del Grupo de Acción Financiera de Sudamérica contra el lavado de activos por el cual se obligó a reconocer y aplicar las recomendaciones del Grupo de Acción Financiera Internacional.

Con fecha 9/8/2002, a través de la Ley 17.532, el Parlamento uruguayo ratificó dicho Memorando.-

Esta ley está vigente.

Uruguay tiene necesidad, para ajustarse a las Recomendaciones de 2012 y a los criterios de medición de una Evaluación Mutua, de efectuar algunas modificaciones que involucran a los tres poderes del Estado.

Vale la pena señalar que nosotros, no advertimos exigencias que puedan significar la pérdida de valores recogidos en categorías esenciales para nuestra independencia y dignidad.

El sistema preventivo basado en la participación activa de actores claves en la actividad económica financiera, surge de un enfoque pragmático que hemos revisado en múltiples oportunidades con otros países y organismos y del que podemos decir, por lo menos, que es la solución menos mala para montar un sistema preventivo que se constituya en un elemento disuasorio fundamental e imprescindible.

Podríamos pensar en soluciones casi utópicas en las que el Estado lo hiciera todo, ex ante, en materia de prevención. Pero, en ese sentido, sin perjuicio de que nos apartaríamos de las 40 Recomendaciones estaríamos creando un obstáculo burocrático difícil de superar para poder acompañar la veloz dinámica que requiere la actividad empresarial y comercial contemporánea.-

Según algunos sectores no deberíamos acatar las Recomendaciones, sin perjuicio de que nos comprometimos a hacerlo según la Ley No. 17.532, porque estaríamos frente a una pérdida de independencia, etc. ,etc.-

Simplificando, quizás demasiado, tenemos que convenir que el GAFI (o sea todos los países del resto del mundo) no impone nada. Simplemente, como en cualquier transacción comercial, establece para hacer el negocio el que se cumpla con determinadas condiciones.- Y no se lo dice al país. Se lo dice a los otros países miembros con los cuales el país en cuestión quiera negociar. Al país no lo obliga a nada.

Desde la SENACLAFT hemos manifestado nuestra posición a través del Proyecto de Ley presentado al Parlamento el 28 de noviembre de 2016.- Hasta ahí llega, por ahora, nuestra tarea.-

Será nuestro Parlamento primero y luego aquellos que tengan que implementar y cumplir con las normas, quienes tomarán la decisión de qué tipo de país quieren y en qué condiciones quieren realizar las transacciones con el resto del mundo.

Naturalmente que tenemos dudas en algunas áreas. Dudas que quisiéramos resolver con la asistencia de todos aquellos que están involucrados y sobre todo por los que podrían ser afectados directamente como los productores, los empresarios, los sindicatos, los sujetos obligados, los encargados de la ejecución de la ley etc.-

Lo que nos parece es que deberíamos tomar el ejemplo de Diógenes. Usemos todo aquello que pueda iluminarnos. Hagamos como él, coloquémoslo delante nuestro para que nos ilumine hacia el futuro.

De nada nos va a servir, aunque resulte más cómodo, cargarlo a la espalda.-

En este tema, Iluminar el pasado no tiene sentido.


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Acerca del autor

Carlos Loaiza

Carlos Loaiza

Carlos Loaiza Keel es abogado, Master en Tributación y Derecho Empresarial, y director del Postgrado en Tributación Internacional de la Universidad de Montevideo