"En nuestra América hay mucho por hacer en comercio, innovación y productividad"

El Observador Agropecuario entrevistó al candidato a director general del IICA

¿Cómo surge el planteo que lo postula para ocupar la Dirección General del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA)?
Luego que terminé mi gestión como representante del IICA en Brasil y regresé a Argentina, las autoridades del Ministerio de Agroindustrias de este país –con el pleno respaldo de la Cancillería argentina– evaluaron que estaban dadas las condiciones para que mi país me postule como candidato a la Dirección General del IICA. Es una institución a la que quiero mucho, que me ayudó a crecer con mi familia, y considero que tengo toda una experiencia como para retribuir, siempre pensando en cómo reposicionar al IICA y hacer una contribución cada vez más efectiva en torno al desarrollo rural y agropecuario de nuestros países.

Dentro de las funciones que tiene IICA debe haber varios desafíos. ¿Cuáles mencionaría?
Un desafío es entender que la agricultura está cambiando y el IICA tiene que aggionarse, renovarse, repensarse a sí mismo para hacer una contribución que dé muestras de una institución que sea realmente protagónica y al servicio de los países. El IICA pertenece a los países que la integran y por lo tanto pertenece a los productores agropecuarios, a las empresas vinculadas al sector y son en definitiva los países los que pagan las cuotas.

Por lo tanto, el director general de esta institución tiene que ser consciente de esta realidad y pensar con los recursos disponibles cómo hace la contribución más efectiva para que los ministerios de Agricultura puedan seguir cumpliendo con sus desafíos y etapas de modernización. No olvidemos que el sector agropecuario en todo el mundo, y especialmente en América Latina, está cambiando a pasos agigantados y el IICA no solo debe acompañar ese proceso, sino que muchas veces debe estar a la vanguardia de esas transformaciones.

Hay grandes objetivos siempre presentes, como la seguridad alimentaria, la transferencia de tecnología y la preservación de los recursos naturales. ¿Cuál es su opinión?
Mi primera reflexión es que cuando se analiza la agenda mundial el gran tema es la seguridad alimentaria. Que tiene diferentes manifestaciones, algunos lo abordan por el tema energético, otros por las migraciones, por el cambio climático. A nivel de nuestro continente –bajo una visión agregada– lo definimos como un continente excedentario en producción de alimentos, pero no tenemos que perder de vista que hay muchos países de nuestra América que son importadores y están por debajo de los mínimos aceptables, con alrededor de 250 kilos de granos por habitante y por año.

Es cierto que hay países que son la locomotora en generar alimentos, como Brasil, Canadá, Uruguay, Paraguay, Argentina, es decir, todo el Mercosur, pero nuestra América es uno de los continentes que menos comercio intrabloque práctica. Por lo tanto, hay mucho para hacer en el tema del comercio, de la sanidad y en la innovación tecnológica para seguir aumentando los niveles de productividad y competitividad.

En los últimos 10 años debo reconocer que nuestro continente –y particularmente nuestro Mercosur– ha estado creciendo en sus niveles de productividad e incluso más alto que el promedio mundial. Esta tendencia tenemos que no solo mantenerla, sino también acrecentarla si queremos ser grandes jugadores en este nuevo escenario agrícola internacional que tenemos por delante.

¿Es clave la productividad para que los países de la región puedan competir?
Si no pensamos en la productividad es difícil que podamos pensar con tranquilidad en los otros temas. Pero cuando hablamos de sostenibilidad, no solo hay una dimensión económica que está vinculada a los temas de productividad y competitividad, sino que también hay temas sociales y ambientales que tienen que estar y de hecho están en la agenda de todos los ministerios.

¿Esta propuesta argentina con vistas a la Dirección General del IICA está logrando apoyos en los países integrantes de la institución?
La Cancillería argentina decidió lanzar esta candidatura intentando posicionarla y empiezan a recibirse apoyos explícitos por escrito de algunos países, en tanto que otros están señalando que ven con simpatía la posibilidad de que Argentina lidere una institución como el IICA, que tiene 75 años de trayectoria y todavía tiene muchas contribuciones para hacer.

¿Hay un gran desafío que hoy es prioritario para el IICA?
El gran desafío es por un lado entender que la agricultura es un sector fundamental para el desarrollo económico en forma sostenible de nuestros países. Son los países que a nivel nacional, regional y hemisférico, van a dar los énfasis y definirán cuáles son los mandatos. Por esa razón no quisiera apresurarme por el momento a plantear mi visión, porque el IICA que está vigente y que es moderno, tiene que interpretar lo que los países quieren.

Obviamente, el IICA en la sede central tiene un equipo de técnicos que está permanentemente viendo cuáles son los escenarios a futuros. Por lo tanto, del diálogo y de la agenda con los países va a surgir la agenda y la hoja de ruta que deberá transitar el próximo director general durante el período 2018-2022. Es claro que hay un tema que es fundamental, como el cambio climático y, como argentino, no puedo salir de mi asombro con los contrastes de sequía e incendios con inundaciones, donde se conforma un escenario muy complicado y que se repite con matices en otros países de nuestro hemisferio.

Ficha personal
Nacionalidad y edad
Argentino, 65 años
Estado civil
casado, 3 hijos, 4 nietas
Trayectoria
Representó a IICA en cinco países, incluido Uruguay
Profesión
Médico veterinario
Hincha
Racing (Argentina) y Peñarol


Acerca del autor