En ocho años, ASSE casi triplicó gasto en alquiler de camas de CTI

En lo que va de 2016, mejoró cifras por conseguir mejores precios
La contratación de camas de CTI a privados por parte de la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) es una práctica común y que fue en aumento desde que se puso en marcha el Sistema Nacional Integrado de Salud, en 2008, hasta el año pasado. Mientras en ese año, el sector público destinó US$ 7,5 millones a alquilar camas de la unidad intensiva de las mutualistas, en 2015 la cifra fue de unos US$ 19,5 millones, según datos que surgen de un pedido de informes realizado a ASSE por el diputado del Partido Nacional, Martín Lema.

Cuando no hay camas disponibles en hospitales, el organismo público de salud recurre a las mutualistas, a las que se contrata mediante dos modalidades: por licitación o convenios de complementación, es decir, retribuye el alquiler de las camas con la utilización de algún servicio con el que la mutualista no cuente.

A pesar de que la suma por contratación de camas prácticamente se triplicó desde 2008 a 2015, este año la tendencia comienza a revertirse. Según los datos que brindó ASSE al legislador nacionalista, hasta junio de 2016 se gastaron unos US$ 4.614.000, lo que implica que, de seguir así, el gasto al finalizar el año podría ser de menos de la mitad del año pasado.

Una de las explicaciones de ASSE para haber mejorado el gasto es que a lo largo de este año se consiguieron mejores precios para la contratación de camas que en años anteriores, explicaron fuentes de la institución a El Observador. Además, en el organismo explicaron que se está utilizando más la modalidad de complementación, lo que lleva a que los costos sean menores y se abrieron nuevas camas de CTI en hospitales.

En la respuesta a Lema, ASSE informó que hay 127 camas de CTI de adultos, de las cuales 68 corresponden a hospitales de Montevideo (entre el Pasteur, Maciel y Hospital Español) y 59 al resto del país. El centro de salud del interior con menos camas es el de Lavalleja, con seis camas y el que posee más es el de Tacuarembó, que tiene 14 camas. En el caso de los CTI pediátricos y neonatales, hay 64 camas en todo el país, 20 en el hospital pediátrico del Pereira Rossell, 30 en el hospital de la mujer de ese mismo centro y 14 que corresponden al interior del país (seis en Tacuarembó y ocho en Salto).
En diálogo con El Observador, el diputado Lema cuestionó que la información solicitada en el pedido de informes estuviera incompleta, ya que el organismo omitió informar sobre la cantidad de camas que implican las contrataciones. "No podemos decir si esos recursos se gestionaron bien o no", sostuvo. A raíz de que esos datos no están incluidos en la respuesta, que fue remitida el 4 de agosto, el legislador envió un nuevo pedido de informes en el que solicitó que se especifique el número de camas alquiladas, así como el promedio de días de internación.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE), el promedio de internación en Montevideo en sala es de 10 días y en el interior es de cinco.

En 2015, las mutualistas en las que ASSE gastó más dinero por alquiler de camas fueron la Asociación Española y el Círculo Católico, entre contratación para CTI de adultos, niños y neonatal. En el primer caso, el gasto fue de US$ 1 millón, aproximadamente, y en el segundo llegó a US$ 1.440.000. En lo que va de este año, pagó a La Española unos US$ 193 mil y al Círculo Católico US$ 256 mil. l

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