En primera persona

Marcelo Lapi de Softruck cuenta cómo fue ganar el Demo Day Minas en el llamado "Silicon Valley" brasileño

Nuestro emprendimiento Softruck –especializado en un innovador software para el mantenimiento, gerenciamiento y logística para flotas de vehículos– participó hace unos meses en Demo Day Minas en Brasil. Fuimos parte del “Silicon Valley” de Brasil y obtuvimos el primer puesto (NdeR. Softruck participó del programa de aceleración Seed, que se realiza en Minas Gerais).

Nuestro pitch se basó en los beneficios que le damos a las empresas y personas que utilizan Softruck. Presentamos dos productos nuevos (Phoenix y FireFly), detallamos nuestra proyección financiera de acá a cinco años y anunciamos públicamente la primera ronda de inversión serie A.

La feria comenzó a las 9.00 horas y a eso del medio día el jurado ya sabía quién era la startup ganadora.

Tenía solamente tres horas para prepararme y exponer ante más de 500 personas, entre ellos potenciales inversores y prensa de todo el mundo.
Gracias a los consejos de los mentores que tuvimos, me animé y subí al escenario a presentar Softruck, acompañado por Catalina Prevetty Felipe Domingues –una de nuestras agentes de aceleración-. Este tipo de  instancias son esenciales para darnos a conocer, sobre todo cuando se trata de startups como la nuestra. No me consideraba un experto y fue difícil. La emoción era fuerte.

La noche anterior había sido muy agotadora, ya que nos habíamos quedado viendo  todos los detalles para la feria y eso implicó que técnicamente no pudiésemos dormir. Los nervios y el cansancio acumulado, dieron como resultado fiebre y malestar, por lo que por un momento pensé que no lo lograría. En ese momento en el que me sentí algo desmotivado debido a mi malestar, emprendedores de otras startups me decían: “Chelo, todos queremos estar en tu lugar. Por favor, andá y hacé lo que vos sabés. No hay nadie que pueda hablar mejor de Softruck”. Es muy reconfortante saber que tus compañeros confían en tu trabajo y compromiso; es algo por lo que dan ganas de continuar y hacer lo que más te gusta.

Había muchísimo público y era mi primera vez haciendo una presentación de tal magnitud. Otro detalle particular era que nadie hablaba mi idioma: era todo en portugués y alguien hacía una traducción simultánea. Esa primera presentación tuvo muchas emociones encontradas, ya que existe una enorme ansiedad por hacer lo mejor que puedas, pero también un gran nerviosismo que sientes puede jugarte en contra. Por suerte (y como consejo a quienes se encuentran empezando) los nervios se esfuman apenas logras sentir que el escenario, la atención y la confianza son tuyas. Allí, sólo queda disfrutar de tu trabajo y del conocimiento que puedes brindar a otros.

Lo mejor viene después, cuando logras ver que tu discurso se transformó en inspiración y ánimo para otros. “Tus palabras me inspiraron muchísimo”, me dijo la fundadora de Tropos Labs (aceleradora a la que pertenecemos). “Los pitches fueron de primera clase. He estado en eventos como éste en Silicon Valley, Nueva York, Israel, París, y los de aquí han superado mis expectativas! “ afirmó un periodista de la revista Forbes. Seguramente esa es la mejor parte, sentir que finalmente haces crecer una cultura de emprendedurismo, donde lo que dices y haces se transforma en conocimiento valioso para alguien más.

En ese DemoDay habían competido proyectos de todas partes del mundo, por lo que inmediatamente uno hubiera pensado que mis probabilidades no eran muy altas. Por lo general, cuando escuchas que están involucradas personas de Harvard, Standford u otras universidades y países que tienen larga trayectoria en temas de emprendimiento, te entra el pánico. Fue una muy grata sorpresa saber que ganamos, incluso ante competidores que simplemente por saber del lugar de dónde venían pensamos podrían ser mejores. Esto puso en evidencia el enorme potencial que tiene hoy América Latina y en particular Uruguay en la cultura de emprender, mostrando que grandes proyectos no siempre vienen de países con grandes trayectorias, sino simplemente de personas con buenas ideas que pueden encontrarse en cualquier parte del mundo.  
Al regresar a Uruguay seguimos ampliando, trabajando todos los días en el desarrollo del sistema, y  mejorando aún más gracias al feedback de nuestros usuarios. Actualmente estamos ampliando nuestros socios estratégicos en Brasil. El proceso de aceleración en Seed nos sirvió muchísimo para validar completamente nuestro modelo de negocios. Ahora somos parte del San Pedro Valley, el Silicon Valley de Brasil. Compartir nuestro trabajo con emprendedores de todo el mundo fue una de las mejores experiencias personales y profesionales.


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