En su debut en el Congreso, Trump sorprendió con su pose presidencial

En su primer discurso ante el Parlamento, el presidente de EEUU se alejó de la postura escandalosa de su primer mes de mandato

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, mostró una postura más presidencialista y menos polémica que la mostrada en su primer mes de mandato, este martes en su primer discurso ante el Congreso.

El presidente insistió en algunos de los puntos más sensibles de su campaña y de su primer mes en la Casa Blanca –una política mucho más dura en inmigración, la construcción de un muro con México, una política económica claramente proteccionista-, aunque matizó algunos de ellos. Por ejemplo, no mencionó la posibilidad de que México pague el muro.

Además, anunció que quiere un "libre comercio", pero un "comercio justo". Y en otro de sus puntos más sensibles de política exterior, adelantó un apoyo claro a la OTAN, aunque de todos modos dejó clara la premisa que ha manejado en este mes, de que exigirá al resto de los socios de la Alianza a que comprometan en mayores gastos militares.

Repitió su intención de derogar el sistema de salud impuesto por la presidencia de Barack Obama, aunque aclaró la necesidad de reforzar el sistema de Medicare para que nadie se quede sin atención, y llamó a lograr una baja en el costo de los medicamentos, entre otras medidas.

El discurso

Presionado por dar claridad de acción a la Casa Blanca tras un caótico primer mes de gobierno, y una semana después de ampliar las facultades de las agencias inmigratorias y dejar vulnerables de deportaciones a casi todos los 11 millones de indocumentados que viven en el país, Trump prometió mano dura en las fronteras.

"Al hacer que finalmente se apliquen nuestras leyes migratorias, vamos a elevar salarios, ayudar a los desempleados, ahorrar miles de millones de dólares y tornar nuestras comunidades más seguras para todos", dijo.

Trump defendió la adopción de un nuevo sistema migratorio basado en méritos y en la capacitación de los candidatos, garantizando que los extranjeros no generen costos para el Estado.

Y prometió el "pronto" inicio de la construcción del polémico muro en la frontera con México, con el objetivo de frenar "las drogas y el crimen".

Pero pocas horas antes del discurso, en una cita con presentadores de televisión en la Casa Blanca, Trump creó sorpresa al evocar la posibilidad de apoyar una reforma de regularización de inmigrantes indocumentados sin antecedentes penales.

De traje oscuro y corbata azul rayada -abandonando su característico rojo y sus explosivos alegatos improvisados-, el mandatario se mantuvo a grandes rasgos en línea con el discurso preparado para la ocasión solemne.

Contra la tradición, los demócratas reservaron una recepción glacial al presidente a su entrada al hemiciclo, la mayoría de ellos de pie pero sin aplaudir, mientras que la otra mitad de legisladores, los republicanos, aplaudían a rabiar.

En señal de protesta silenciosa, unas cuarenta congresistas demócratas lucían de blanco, color símbolo de la lucha por los derechos de las mujeres.

"Motor" económico

Casi 40 días después de su investidura, Trump dibujó a los legisladores las prioridades de la Casa Blanca, intentando alejarse de las polémicas que arrastra su joven gobierno y haciendo un llamado a la unidad en un país cada vez más polarizado.

"Un nuevo capítulo de la grandeza de Estados Unidos está empezando. Un nuevo orgullo nacional está barriendo el país", dijo.

Economía

"Ya empezamos a drenar el pantano de la corrupción", afirmó.

Trump prometió "reiniciar el motor de la economía estadounidense" y hacer más difícil que las empresas muden su producción al exterior.

"Mi equipo económico está desarrollando una reforma fiscal histórica que reducirá la tasa de impuestos de nuestras empresas para que puedan competir y triunfar donde sea", afirmó.

Salud

El presidente insistió en una de sus más polémicas promesas de campaña, llamando a los legisladores "a rechazar y sustituir" el "desastre" de Obamacare, el sistema de salud heredado de su antecesor Barack Obama.

El asunto es delicado: el desmantelamiento del sistema de salud pública Obamacare podría dejar unos 20 millones de personas sin cobertura médica, un escenario que atormenta a congresistas republicanos.

Terrorismo

Fuera de Estados Unidos, Trump prometió "demoler y destruir" al grupo Estado Islámico con la ayuda de "nuestros aliados en el mundo musulmán".

La Casa Blanca anunció el lunes que Trump propone un aumento de 10% al presupuesto militar de Estados Unidos, que en 615.000 millones de dólares es ya el mayor del mundo.

Esa propuesta, que obligaría necesariamente a un recorte en otras áreas como protección ambiental, el aparato diplomático y los planes de ayuda internacional, lo coloca en disputa con algunos legisladores de su partido Republicano.

'Dreamer' responde

En una señal de la línea dura adoptada por la nueva administración contra la inmigración ilegal, el presidente y la primera dama invitaron al Congreso a dos viudas de policías californianos abatidos en 2014 por un inmigrante clandestino.

A la inversa, legisladores demócratas invitaron a Hameed Darweesh, un iraquí detenido en el aeropuerto JFK de Nueva York el mismo día que se ponía en vigor un decreto de Trump que cerraba las fronteras a refugiados y ciudadanos de siete países musulmanes, luego suspendido por la justicia.

En otro gesto simbólico, Astrid Silva, una activista del estado de Nevada e inmigrante indocumentada, pronunciará la respuesta en español del partido Demócrata al discurso de Trump.

Silva es una 'dreamer', en alusión a los jóvenes que llegaron ilegalmente al país cuando eran niños, y que están protegidos de la deportación mediante la iniciativa DACA, al que también Trump prometió poner fin durante su campaña.

OTAN

"Apoyamos fuertemente a la OTAN, una alianza forjada por los lazos de dos guerras mundiales que destronaron el fascismo y una Guerra Fría que derrotó el comunismo. Pero nuestros socios deben cumplir sus obligaciones financieras", dijo Trump en su primer discurso ante el Congreso.

En un mensaje directo a la alianza militar del Atlántico Norte, Trump dijo que su gobierno esperaba de sus aliados, "ya sean de la OTAN, del Medio Oriente o del Pacífico, que adopten un rol directo y significativo en operaciones militares, y que paguen su justa parte de los costos".

Washington, añadió, "respetará instituciones históricas, pero también vamos a respetar los derechos soberanos de las naciones".

Fuente: El Observador y AFP

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