Encerrarse para pensar "fuera de la caja"

El primer Escape Room de Montevideo busca atraer a las empresas para potenciar el trabajo en equipo
Por Aníbal Falco

Entre dos y cinco personas encerradas en una habitación temática entre baúles trancados por candados, y un sinfín de llaves potenciales para lograr su apertura. La sensación inicial de desorientación busca activar el merodeo y la curiosidad, para desembocar en juegos de lógica, observación y destreza con el fin de, desafío tras desafío, pista tras pista, avance tras avance, escapar en 60 minutos del encierro.

Esta es la propuesta de Punto Game y su Escape Room, el primero en Montevideo, que según destaca uno de sus propietarios, Kristian Pinamonti, más allá de lograr salir, lo importante es vivir la experiencia "porque ayuda a desarrollar el razonamiento y el trabajo en equipo".

La idea del juego nace de la teoría "Flow" (Flujo) desarrollada por el psicólogo húngaro, Mihály Csíkszentmihályi, que describe un estado mental en que la persona se encuentra tan absorta al realizar una actividad en particular, que el correr del tiempo pasa desapercibido, mientras que acciones, pensamientos y movimientos se suceden unos a otros sin pausa.

En estado "flow" las personas se involucran por completo en la tarea al alcanzar altos grados de concentración, olvidándose de todo lo demás excepto de la actividad que ejecuta, que al tratarse de tareas ni demasiado simples ni demasiado dificultosas, termina por provocar una sensación de adrenalina gratificante.

Enfocado en empresas


Si bien el primer Escape Room en Uruguay tuvo lugar en el Complejo Solanas Vacation Club durante la temporada estival 2015-2016, la intención de la empresa de instalarse en Montevideo se explica por el movimiento empresarial de la capital del país. "Nuestra intención es dar a conocer esta modalidad por los beneficios que brinda la experiencia para los grupos de trabajo", sostuvo Aline Bonilla, fundadora de Punto Game.

En otro sentido, Pinamonti, que es el encargado de gestionar el local ubicado en Soriano 943 bis, agregó que "no solo se trata de jugar y aprender analizando comportamientos y la comunicación grupal; además es una práctica única que consiste en trabajar de otra manera y pensar 'fuera de la caja'".

La sala de escapismo de Punto Game está monitoreada en todo momento, por lo que una vez finalizado el juego, se pueden identificar roles, detectar liderazgos y redes de comunicación, así como identificar grados de asertividad y colaboración en un equipo de trabajo.

A esto, el objetivo de la empresa es agregar en poco tiempo un paquete en el cual se incluya también a un psicólogo especializado en lo laboral que pueda brindar una serie de conclusiones y detectar falencias del equipo ante situaciones que no se plantearían en la cotidianeidad de los puestos de trabajo. "En Estados Unidos se usa como método de evaluación y hasta puede ser utilizado como entrevista laboral a potenciales empleados", puntualizó Pinamonti.

Inicios y perspectivas


Luego de jugar en una sala de Escape Room en Buenos Aires, Alexander Moebius y Alina Bonilla, ambos con más de 20 años de trayectoria en el mundo del entretenimiento, decidieron traer a Uruguay esta práctica tan popularizada en Europa y Estados Unidos.

Pinamonti vino de Italia a instalarse en Uruguay en noviembre de 2015. En su afán de encontrar una forma de ganarse la vida en el país se encontró en internet con Intrapola.to, la mayor empresa de Escape Room italiana con 21 locales y seis más proyectados a futuro.

Si bien Pinamonti en un principio se comunicó con la empresa italiana con la finalidad de abrir una franquicia en Uruguay, las circunstancias luego lo llevaron a contactarse con Moebius y Bonilla, que tenían la intención de llegar a Montevideo con su emprendimiento, lo que después convergió en un interés común que provocó que se asociaran para abrir el primer Escape Room en Montevideo.

La proyección como empresa de Punto Game es poder recorrer el país con una habitación móvil, desarrollar más locales en el resto del país y hasta realizar salas de escape a gran escala, que pueden ser tanto en un shopping como en un estadio.

Los beneficios de una práctica habitual


Según el Catedrático de Juegos de la Universidad ORT, Gonzalo Frasca, los Escape Room forman parte de los llamados "juegos serios", que son aquellos que pueden ser utilizados más allá del entretenimiento, también para educar, entrenar e incluso para terapia. Estos juegos pueden evidenciar cualidades y problemas tanto a nivel personal como grupal.

"Lo interesante de los Escape Room, es que combinan resolución de un problema lógico con la capacidad de dialogar bajo presión. Por eso se pueden trasladar al ámbito laboral, donde suele haber poco tiempo para innovar. Permiten que asesores observen comportamientos y luego puedan compartir lo que vieron.

Pero tampoco son una solución mágica, como cualquier ejercicio; lo ideal es hacerlo frecuentemente para obtener beneficios palpables", dijo Frasca a Café & Negocios.